Bienvenidos a Ejercicios y Encuentros con El Sol, un espacio, basado en las enseñanzas de los Maestros Peter Deunov, y Omraam Mikhaël Aïvanhov Esfuércense en tomar cada vez más conciencia de que, cuando van a asistir por la mañana a la salida del sol, tienen grandes posibilidades para avanzar en su trabajo espiritual. Deben dejar a un lado todas las nubes: las aprensiones, los rencores, los deseos, las codicias, a fin de estar disponibles para hacer un trabajo formidable. Aquellos que son capaces de liberarse de las nubes, son capaces de remover el cielo y la tierra, son creadores de la vida nueva y el Señor les aprecia. ¡Cuántos de ustedes me han dicho que iban a la salida del sol sin resultado alguno, porque les asaltaban continuamente pensamientos desordenados que les impedían concentrarse! Pero, si toman en serio los ejercicios que les doy, tendrán resultados. Con la voluntad deben llegar a dominar, a yugular todas las fuerzas anárquicas que tienen dentro, hacer vibrar todas sus células al unísono con su ideal, en una única dirección. Si no, serán débiles, estarán expuestos a todos los vientos, a todas las penas, las tristezas, las tribulaciones. A veces nos encontramos con gente para la que se diría que nunca ha salido el sol. Si, por fin, unos rayos vienen a iluminar su horizonte, ahí les tienen con un gozo delirante; pero todo eso no dura, y de nuevo se ensombrecen, se apagan. Es porque no han querido cambiar su filosofía.

jueves, 28 de febrero de 2019

Los postulados de la Fraternidad Blanca Universal y de Omraam Mikhaël Aïvanhov. (AUDIO)



José Rubio Sánchez, historiador, especialista en tecnologías multimedia, escritor, miembro del Grupo Dharma de la Sociedad Teosófica española. 

La Fraternidad Blanca Universal, fundada en el siglo XIX, defiende una unidad espiritual de todos los pueblos y todas las religiones. 
Sus enseñanza, inspiradas en los Principios transmitidos por los Evangelios de Jesús, conformarían la unión de todos los seres que viven en la bondad, en la sabiduría, en el amor y en la verdad al servicio de Dios.

miércoles, 27 de febrero de 2019

LA INTUICIÓN



Recientemente, os he hablado de la concentración, la meditación, la plegaria y la contemplación . 

Nos hace falta retomar el tema para aclarar particularmente un aspecto de este trabajo. 
Muchos se preguntan cómo deben obrar para obtener de la concentración que les aporte indicaciones útiles para la vida. Esta operación, la llamaréis quizás clarividencia, adivinación, psicometría, profecía. Nosotros hablaremos de intuición. De hecho, en todas estas formas de previsión o de predicción, es la intuición la que trabaja, y para que ella se manifieste, nos servimos de diversos puntos de apoyo. 
Los cartománticos se sirven de cartas de juego o del tarot; los quirománticos observan las líneas de las manos; los que practican la oniromancia interpretan los sueños; los radiestesistas manejan péndulos; otros echan piedras o huesecillos. 

No nos ocuparemos hoy de todos estos procedimientos destinados a apoyar, a desmenuzar el proceso, sino que hablaremos de la intuición en sí. ! Cuántas preguntas se hacen sobre este tema! 
Para empezar, ¿qué es la intuición? ¿Cómo desarrollarla?¿y cómo servirse de ella para conocer los acontecimientos y evitar los peligros o para ayudar a los otros? Y sobre todo, ¿cómo saber si es realmente la intuición quien os habla y no un deseo o un miedo subconscientes?. 
Busquemos el sentido profundo de la palabra intuición. Viene de la expresión In-Tao, que significa Dios dentro, Dios en sí. ¿Cómo hacer en la vida de todos los días para prever las cosas en un dominio o en otro? Tomemos el tiempo, por ejemplo. Querríais saber qué tiempo hará durante algunos días, a fin de organizar vuestro programa en consecuencia. Os dirigís a la oficina meteorológica, que lleva a cabo todo tipo de observaciones sobre los vientos, la presión atmosférica, gracias a aparatos muy perfeccionados. La oficina meteorológica os responderá, aunque los conocimientos sobre el tiempo no permitan aún esperar una certidumbre completa. 

En otra ocasión vais a una biblioteca a consultar los libros que tratan de un tema que os preocupa, o bien buscáis en los archivos nacionales las fechas de acontecimientos muy antiguos, etc. He aquí un método del cual os servís a menudo en vuestra vida exterior. Las cosas pasan de la misma forma en nosotros. Existen en nosotros bibliotecas, oficinas meteorológicas, archivos, etc. que hace falta aprender a consultar para conocer el pasado y el futuro. Esto parece simple, pero en realidad es un trabajo muy delicado, muy sutil, pues no se trata de leer libros sobre una cuestión determinada, sino de llevar a cabo experiencias. La fuente veraz, que no nos engaña nunca, se encuentra dentro de nosotros. Ella puede informarnos mejor que los cartománticos y otros practicantes de la adivinación. Ya algunos de entre vosotros se dicen: "He intentado a menudo preguntarme a mí mismo, y me he equivocado de una forma desastrosa". En efecto, hace falta de ser capaz de discernir si la respuesta viene de la fuente o de otra parte. Voy a intentar aclarar este punto, pienso que esto os será útil en el futuro. 

Podemos informarnos de la fuente de dos maneras diferentes; uno mismo puede hacer observaciones, experiencias, medidas; podemos utilizar los resultados de las experiencias realizadas por los otros. ¿Cuál es el mejor método? Veremos esto más tarde. Existen numerosas formas de advertencias. 
Estoy seguro de que las habéis tenido a veces en sueños, mediante imágenes, premoniciones, signos, o la visión de formas geométricas, etc. Las advertencias que llegan a nuestra consciencia desde diversas direcciones de la naturaleza se manifiestan bajo aspectos variados: pájaros, plantas, conversaciones, ruidos, colores, sonidos, imágenes, hombres, ángeles, números y cifras, sin hablar de símbolos indefinibles. Hay que prepararse para descifrar, para comprender todos estos avisos, para interpretar correctamente estos signos simbólicos a veces muy misteriosos. 
Es pues poco probable que comprendáis al momento lo que la naturaleza y el cielo desean enviaros. Debéis en principio estudiar la ciencia de las formas, de los colores, de los sonidos. 
Por otra parte, os tenéis que ejercitar en sentir las cosas. Uno no puede equivocarse cuando sabe interpretar el lado exterior de las cosas y cuando se sabe sentir el interior de las cosas. Entonces, ¿cómo desarrollar estos dos poderes? Los dos son difíciles de adquirir, sobre todo el primero. 

Para aprender una ciencia, hace falta mucho tiempo mientras que para sentir un tiempo muy corto puede bastar. Eso depende de vuestra pureza, de vuestro impulso, de vuestra sinceridad. 

Algunos desarrollan esta facultad en algunos días, en un día, en algunas horas, a veces instantáneamente, aunque este caso sea raro. Por contra, adquirir el conocimiento de los signos reclama que se tenga un Maestro y que se le consagre tiempo, mucho tiempo. Ello explica que clarividentes no sepan interpretar lo que ven. Muchos han venido a pedirme que interprete sus visiones. ¿ De qué sirve ver si no se comprende lo que se ve? Hace falta aprender el sentido de las figuras, de las imágenes, de los símbolos. Son bien a menudo los seres más simples los que sienten mejor, mientras que los sabios sienten rara vez. Éstos cuentan antes que nada con el lado exacto, mecánico, exterior de las cosas, si bien no desarrollan la facultad de la intuición. Incluso aquéllos a los que la intuición no les falta tienen tendencia a dejarla de lado en provecho de medidas y controles que hacen sus aparatos. 

Su atención se fija exclusivamente en la forma e ignora pues el sentido de las cosas. 
Las gentes simples e ignorantes al contrario cuentan únicamente con la intuición, que por tanto se desarrolla en ellos y trabaja más activamente. No imitéis ni a los ignorantes ni a los sabios, ninguna de las dos categorías conoce más que el 50% de la verdad. Yo s aconsejo poseer las dos posibilidades, buscar las verificaciones exactas sin descuidar jamás la intuición. 
La intuición nos pone en contacto con una fuente muy alejada. Para resolver las preguntas hace falta poseer los dos modos de conocimiento. 

La intuición está siempre más desarrollada en las mujeres que en los hombres, porque estos últimos cuentan más con su lógica, su filosofía, su juicio, su sentido crítico. Las mujeres cuentan más con su sensibilidad, pero por ello ellas se equivocan a menudo, porque la intuición puede mezclarse con sensaciones venidas del plano astral, y si no se sabe discernir su origen, os induce al error. 
Hay que reconocer si las sensaciones y percepciones provienen de nuestro bagaje de viejas ideas, de viejos sentimientos, de viejos hábitos, o si provienen de la fuente verdadera. 

La intuición es una voz interior, la voz de un Consejo, de una Asamblea de los Espíritus más elevados, más luminosos, más sabios que haya en el mundo. Es su voz lo que nosotros llamamos la intuición. La intuición, sí, es la voz que viene del Consejo Supremo. Cuando uno se relaciona constantemente con él, se recibe de estos seres sublimes avisos, advertencias, indicaciones, signos, se recibe su saber. Y si no estamos relacionados con él, entonces la voz que oímos es la de nuestra personalidad, la de los deseos más o menos sofocados permanentemente en nuestro ser inferior. 
Estos deseos se manifiestan bajo la forma de lamentos, de gritos, de quejas ya suaves y débiles, ya violentas y exigentes. O bien la voz oída proviene de nuestro cuerpo mental, o nos llega de otra persona, en alguna parte sobre la tierra o en el mundo astral, o incluso en el infierno. 
Os voy a dar un criterio sobre el cual apoyaros para discernir el origen de las voces que os hablan. 
Es eficaz. Si lo utilizáis algún día, veréis que no es difícil saber si la voz viene de muy alto, es decir, de la fuente, o si viene del mundo inferior. 

Este criterio se basa sobre tres elementos: La suavidad de la voz que habla, La brevedad del consejo que da, La libertad que os deja. Nunca la voz de lo alto hace presión, nunca intenta constreñir de ninguna forma que sea. Una voz insistente, brusca, violenta, que os persigue horas o días viene de otra parte, desconfiad de ella. Ella puede provenir de dominios diferentes, pero siempre inferiores. 

Si la escucháis, perderéis todas las bendiciones recibidas anteriormente. 
Son las pasiones que hablan de esta manera en nosotros. Hay en el mundo invisible ciertos seres que se alimentan de nuestros fluidos, se aprovechan de nosotros y tienen interés en alimentar y atizar las pasiones de las que están golosos. Ellos disponen de medios para transformarnos en esclavos. 
Actúan sobre nuestra voluntad dándonos argumentos filosóficos o otros a fin de hacernos obedecer a su voluntad, y nos hablan fuertemente y con insistencia. 
La cólera actúa así; ella no se interesa de ningún modo por nuestra libertad; ella es uno de los medios que utilizan los seres de lo invisible para debilitarnos, aniquilarnos y transformarnos en esclavos. Algunos se encolerizan y declaran haber oído una voz que les ordena, ¡y toman esta voz por la de la intuición! Otros sentimientos se imponen de la misma forma: los celos, el amor sexual, estos sentimientos violentos que hacen perder al hombre su libertad. Creedme, todo el mundo está bajo la influencia de estos seres, incluso los Iniciados y los Maestros. Pero estos últimos rechazan someterse a las órdenes que dan esas voces. 

Los Maestros no están liberados de todas las tentaciones, no hay que creerse esto. 
En ellos las tentaciones son, al contrario, más fuertes que en el hombre ordinario, con el cual los espíritus no tienen gran cosa a ganar, ya que son poco productivos. Los seres evolucionados, superiores, son más ricos, más fuertes, es por ello por lo que son perseguidos y tentados mucho más por aquéllos que quieren despojarlos. Esto no significa que se deba renunciar a elevarse o esconderse bajo tierra para evitar estas trampas. Bajo tierra hay aún más, así que se sería pronto prisionero. Vale más elevarse, incluso si se está expuesto a más sufrimientos, a pesar de que se encuentra también más ayuda, más apoyo, más amistades. 

Cuanto más se sube, mayores son la alegría y la fuerza. Mejor que quedarse bajo tierra en el estado de piedra insensible, vale más sufrir un poco. Ser una piedra no es muy glorioso. Muchos se lamentan de volverse sensibles y de sufrir más a medida que trabajan, y de que se encontraban mejor antes. 
En realidad su estado anterior no era mejor. Más arriba, sufren de vez en cuando un poco, pero tienen numerosos amigos, protecciones, y más luz. Seguramente uno se vuelve más sensible, más apto para sufrir al mismo tiempo que se eleva, pero se vuelve también más capaz de dirigirse y de evitar los peligros de la vida. Son numerosos los que, mostrando interés en hacernos actuar, obran con nosotros con violencia. 

La intuición proviene de seres desinteresados, ella habla siempre poco, suavemente, sin insistencia. Ella preserva nuestra libertad. Tres veces seguidas nos dice con suavidad: "Haz esto, haz esto, haz esto". Ni una vez más. Una, dos, o tres veces, luego se calla, y se hace el silencio. Esperamos que insista, que repita, porque estamos habituados a ser violentados. Después, estando la voz muerta, la olvidamos, a menudo incluso muy contentos de olvidarla tan rápidamente. Sin embargo esta voz era la verdadera intuición. Había pronunciado su primer consejo muy suavemente; el segundo había sido muy breve: "Quédate. Estudia. Sálvate". Es todo; dos o tres palabras, pero qué importancia tenían! "Si los espíritus nos aman, que nos hablen con más fuerza, con más insistencia", pensáis. No, estos no son sus métodos. 

Los espíritus sabios no quieren influenciarnos. Saben bien que no prestaremos atención a su voz, que sus palabras se borrarán en nosotros, pero saben también que después de que los acontecimientos y los incidentes lleguen, en el momento en que nos recogeremos para reflexionar, nos acordaremos de haber sido advertidos, de haber oído alguna cosa que hemos descuidado en seguida. 
Es porque la intuición es una voz suave, breve y veraz que el hombre no la escucha. 
Está demasiado habituado a la violencia, a la dureza y a la brusquedad de los malos espíritus, que solos hablan así. Ellos solos durante semanas insistirán para imponer lo que desean. He aquí hechos: En Bulgaria, una señora me explicó que antes de casarse había conocido a dos jóvenes que querían esposarla. Uno era estudiante; joven, simpático, inteligente, no estaba aún situado, y le gustaba. 
El otro era un muchacho de buen ver, rico, provisto de una buena situación; éste le gustaba también... y no sabía no quién de los dos casarse. Ella se preguntaba interiormente, rezaba, y no acababa de decidirse. Por fin llegó el día en que tenía que dar una respuesta definitiva. No sabiendo por quién decidirse, se puso a llorar, de tal forma que se durmió. Y en su sueño recibió la visita de su madre, que había dejado ya este mundo y que le dijo: "Hija mía, he venido atraída por la confusión en que te encuentras; vengo a darte la respuesta que buscas. Si te casas con el joven rico y guapo, serás desgraciada, porque es un libertino; perderá pronto su fortuna y se volverá malvado. 

El otro joven es pobre, pero se convertirá en alguien poderoso e importante en Bulgaria. 
Lo verás muy tarde". Ya os he dicho que este mensaje proveniente de lo invisible es muy largo. 
Tiene de hecho que es la madre de la joven quien habla. Para saber lo que decía, ella se elevó más arriba de su dominio habitual, ella misma expuso la cuestión que atormentaba a su hija, y la reveló para ella. 

Al despertar, la joven, siguiendo el consejo recibido, decidió prometerse al estudiante. 
En la época en que ella me explicaba esto, su marido era ministro en Bulgaria, mientras que el otro pretendiente estaba arruinado. Cuando amigos de lo invisible pueden ayudarnos así, es perfecto. Si no, nosotros podemos siempre preguntar a la fuente presente en cada uno; ella es veraz, ella nos dará respuestas sin intermediario. 

He aquí un ejemplo. Tengo en Francia una amiga que deseaba abrir un comercio. 
Habiendo encontrado después de larga búsqueda el que ella pensaba que le podía convenir, vino a preguntarme si debía comprarlo. Sabiendo que mis respuestas pueden molestar a los otros o trastornar sus planes, sabiendo también que se me hará responsable de todo lo que pueda pasar, yo no doy mis consejos y mis informes directamente. Suponed que los negocios de esta persona no marchan en seguida bien, ella me acusará de haberla puesta en una mala situación, sin esperar a ver el desarrollo de los acontecimientos, la evolución del comercio, porque ella se había forjado esperanzas de éxito inmediato y no ve más allá; es impaciente, e incapaz de adaptarse a la realidad tal y como se presenta. Yo recibiré por tanto sus malos pensamientos: "Él no me ha dicho la verdad, ha dejado que me embarcara en un mal asunto". Incluso si ella se corrige después viendo las cosas ir mejor, conformemente a mis predicciones, habré recibido, durante todo el tiempo que ella estará enfadada, sus pensamientos negativos. Así pues desplazo de mí el punto de apoyo de mi respuesta. He aquí lo que le he dicho a esta persona: "Tengo en el mundo invisible amigos seguros que os darán la respuesta. Haced lo os será dicho esta noche". 

Durante su sueño, ella soñó que se encontraba entre el gentío de una calle muy frecuentada. Detrás caminaba alguien que le decía al oído: "Coge el almacén. Cógelo. Cógelo". 
Ella vino a contármelo. Era el medio que el cielo había escogido para darle la respuesta esperada. Pero he aquí que... algunos días más tarde volvió para decirme: "He hablado de este asunto con mi yerno y con mi hija, que están en el negocio. Ellos me han desaconsejado con insistencia coger este almacén, porque la calle donde se encuentra no está concurrida y por ello está destinado a fracasar. Como son razonables, los he escuchado, no he cerrado el trato". 

Algún tiempo después, ella supo que la persona que había reanudado el comercio realizaba excelentes negocios y, seguramente, ella sentía no haber hecho caso a la voz que le había hablado. Había recibido una buena lección: hay que saber escuchar la suave voz. El cielo se sirve de una suave voz para advertirnos, informarnos, aconsejarnos. Y es así cómo nosotros debemos actuar con los otros. No les debemos constreñir, incluso si ellos incurren en barbaridades. 

Lo que más cuenta, para el cielo, son las experiencias que se pueden tener. El cielo no se inquieta por los sufrimientos o por la muerte de los seres, él vuelve a dar un nuevo cuerpo al que pierde el suyo, o riquezas al que ha perdido todo. El cuerpo, los bienes, ¿qué son? El cielo considera solamente las experiencias que tenemos en la vida. ¿Alguno sufre? Muy bien, estudia. ¿Alguien muere? Muy bien. Llega a instruirse en lo invisible, y tendrá otro cuerpo. Así a continuación para todas nuestras perturbaciones, nuestras tribulaciones. He aquí por qué el cielo no admite el apremio. Porque no comprendéis sus métodos, subestimáis a menudo el valor de un Iniciado. 

El Iniciado ha realizado en el pasado experiencias vivientes, ha superado pruebas extraordinarias. Hace falta por tanto tener en él una mayor confianza, él obra por experiencia y habla con conocimiento de causa. No es fácil decir la verdad o revelar previsiones. ! Cuántos profetas han pagado con su vida advertencias dadas a los reyes, que no aceptaban que estas profecías no concordaran con sus propios deseos, con sus esperanzas, y que se vengaban!! Cuántos hombres han sufrido la tortura y los tormentos por haber osado decir la verdad, por haber simplemente anunciado lo que iba a llegar!. Hubo en el pasado un señor de nombre Osmán; quería declarar la guerra a Polonia, a pesar del aviso de sus ministros, que veían que las condiciones no eran favorables. Un turco, que se ocupaba de ciencias ocultas, se presentó delante de Osmán y le dijo: "Señor, he tenido un sueño. El Gran Ser dijo que este año no debéis levantar las armas. Si declaráis la guerra, la perderéis en seguida". "Vamos a ver", exclamó Osmán enojado, y ordenó a un verdugo decapitar al vidente. Después él declaró la guerra, y perdió a la vez su reino y la vida. Este hecho es histórico. Ya veis, no es fácil decir la verdad a los reyes. Otro rey, de Cerdeña éste, vio en sueños la peste invadir la ciudad y hacer estragos. Bruscamente despierto, apreció en ese mismo momento que un navío solicitaba su entrada en el puerto. 

Al momento dio la orden de hacer volver a zarpar al navío. Se asombraron de esta decisión extraña. El rey añadió: "Disparad sobre él si no se aleja". Así pues obedecieron su orden, y el navío volvió a partir. Trataron al rey de loco. Pero más tarde supieron que la peste se había declarado a bordo del barco, y que la ciudad de Marsella estaba infectada. Vosotros recibís sin cesar advertencias, pero no las escucháis ni las seguís. Pensáis: "Son ilusiones, o mentiras". Necesitáis métodos para aprender a discernir lo verdadero de lo falso en este dominio. Una suposición: decidís ir a ver a unos amigos. Antes de salir, concentraos en vuestro Yo superior, que habita en vosotros, o en este Consejo supremo del que os he hablado, y enviad vuestras peticiones. En realidad, si el caso no es muy importante, no sería conveniente dirigirse directamente a este Consejo, haced por tanto la pregunta al Yo superior. No llamemos la atención de las más altas autoridades para resolver un problema insignificante. Preguntad si vuestros amigos estarán en su casa, cómo se comportan, cuál será vuestra conversación, cómo se desarrollará vuestro encuentro. Sentid la respuesta a estas preguntas antes de poneros en camino. En seguida verificaréis la exactitud de lo que habéis sentido o creído sentir, sabréis entonces si habéis sido capaces de oír la voz de vuestra intuición. Si os habéis equivocado, tanto peor. 

A vuestro regreso, analizad todo lo que ha pasado en relación a lo que habíais sentido antes. Ved si no habíais percibido débilmente alguna cosa relacionada con el desarrollo de vuestra visita. 
Repetid a menudo esta experiencia a fin de educaros. Durante largo tiempo vuestros "presentimientos" serán confusos, después serán más claros, y un día os asombraréis de su claridad. Las respuestas que recibiréis, podréis utilizarlas como medio de tratar los asuntos, de decidir compras, o cosas importantes como un matrimonio, el nacimiento de un hijo, etc. Podéis llegar a conocer la persona, el lugar, la hora... La experiencia es simple, pero hace falta entrenarse, educarse. Otro método, aún mejor que el primero, consiste en enviar una pregunta a vuestro Yo superior antes de dormiros. 
Si el problema es importante, dirigid vuestra petición al Consejo de los Seres superiores. En el curso de la noche, una respuesta os será ciertamente dada bajo una forma o bajo otra. Queréis tener con alguien relaciones, y os preguntáis si es un buen asunto. Procurad acordaros por la mañana de vuestros sueños. Si un tigre o un oso se han presentado en vuestros sueños, ya podéis saber que la persona que queréis frecuentar se parece a estas fieras. Tomad por tanto precauciones. El lado simbólico ha variado. 

Podéis tener bien la visión de ciertas imágenes, bien solamente una sensación. A veces, es una certitud absoluta. Si vuestros ensayos no se ven coronados por el éxito, perseverad, persistid, un día seréis iluminados. Mucha gente proyecta con anterioridad lo que harán al día siguiente, adónde irán, a quién visitarán, sin contar previamente con el aviso del cielo, sin interesarse por el programa inscrito en lo invisible, e incluso si las circunstancias son contrarias, están decididas a llevarlas a cabo. Helos aquí, naturalmente entrenados para dificultades, complicaciones, choques, sufrimientos. 

El sabio obra de otra manera: él pregunta para empezar al cielo, busca conocer su programa y se compromete a cumplirlo estrictamente, obedeciendo a las leyes celestes. No tenéis otra cosa que hacer cada día que seguir el programa que se os da cotidianamente al despertar. Estad atentos, veréis qué tareas se os ofrecen, sabréis por cuál debéis comenzar. Si no se comienza por la buena, uno se arriesga a comprometer todo el día. Si vais primero a casa de un amigo, cuando debíais haber ido antes a un almacén, perderéis vuestro tiempo en discusiones, no encontraréis lo que queríais comprar, no llegaréis a vuestras citas, etc. Si obedecéis al programa tal y como se os ha indicado, todo se desarrollará sin error, sin sobresaltos. Es porque vivimos según nuestra propia voluntad, sin tener en cuenta la del mundo invisible, por lo que nos encontramos constantemente con dificultades. Nos fiamos de nuestro intelecto y de nuestros cálculos. 

Es lo siguiente lo que marca la diferencia entre la inteligencia y la intuición. La primera hace cálculos, combinaciones según el lado exterior y la apariencia de las cosas y de los acontecimientos dados en el momento en que reflexiona. No puede saber qué cambios intervendrán, y en qué tiempo se manifestarán. Basa sus razonamientos en las condiciones del momento, llamadas forzosamente s modificarse, ya que los proyectos fundados en la inteligencia se funden como la nieve al sol. Se edifica un palacio en el hielo, éste se funde cuando llega la primavera, y el palacio se hunde y desaparece. Sí, la inteligencia se equivoca a menudo, porque funda todo en las apariencias, en lo provisional. Sólo mira en sus decisiones el momento presente, lo inmediato, pero se equivoca 90 veces sobre 100 cuando decide para más tarde. La intuición jamás considera la apariencia de las cosas. Es un resumen de observaciones lejanas en el tiempo y en el espacio. Calcula incluso lo infinitamente pequeño con minucia. Al final aporta una síntesis. ¿Por qué medios realiza esta operación? Nos eternizaríamos explicándolo, pues toma en consideración elementos inimaginables para nuestro entendimiento limitado. Esta fatiga se le ahorra a nuestro cerebro, y recibimos solamente el resultado, bajo la forma de una fórmula, siempre muy breve: "No temas. 

Todo se arreglará. Sigue adelante". La fórmula no va acompañada de ninguna explicación. Los espíritus no nos dicen cómo aquello se arreglará, ni por qué hay que seguir adelante. Esto necesitaría una historia más larga que la de la humanidad. La intuición resume todo; habla mediante fórmulas y no se equivoca jamás. La intuición está sobre un vértice. Desde lo alto de la montaña el observador distingue dos personas que caminan una hacia la otra y puede saber cuándo tendrá lugar el encuentro, mientras que los habitantes del llano no pueden ver muy lejos si los seres se cruzarán, o cuándo tropezarán o se abrazarán. La intuición ve las cosas porque está situada en el vértice y mira desde muy alto. Para acercarla y obtener de ella informaciones seguras, hay que subir, elevarse. Algunos no tienen intuición simplemente porque rechazan subir, pretenden recibir quedándose en los niveles inferiores de su ser. Para tener intuición, la condición primera es la paz. 

Como el agua tranquila refleja los astros, de la misma manera nuestro cerebro apaciguado puede reflejar lo que se encuentra al otro lado del mundo, todas las imágenes se proyectan en él. Perturbado o agitado, no se puede tener verdadera intuición, las imágenes que uno ve en sí son turbias, deformadas. Vosotros sabéis que un bastón parcialmente sumergido parece roto en la parte que sale del agua. De esta forma las imágenes serán falseadas o como en esos espejos deformantes donde uno se ve un cuerpo minúsculo con una cabeza enorme, o bien un cuerpo alargado, afilado o al contrario hinchado y recortado. Y sobre tales imágenes queremos apreciar las otras, juzgar los acontecimientos, prever el futuro! Sin embargo no vemos más que cosas extrañas, y no la realidad. Para facilitar la intuición, hace falta tener la paz en uno. Para tener revelaciones, hay que quedarse interiormente en calma. Hay que hacer primeramente un trabajo, meditar, apaciguarse, a fin de ponerse en un estado favorable. La segunda condición es la pureza. La pureza es realmente el mejor método porque es ella la que hace que estéis en calma y tranquilos. Pasión, trastorno, agitación, cólera, amor sexual perturban la tranquilidad de nuestra alma, que desde entonces no puede recibir las advertencias de lo alto. La pureza es una condición preliminar para conocer la paz duradera, estable. Veamos un símbolo: el vino. 

Cuando bebéis vino, vuestra mirada, vuestro cerebro se enturbia un poco, no veis muy claro, titubeáis, os habláis a vosotros mismos, etc. Existe un vino astral. Quien bebe de él no puede tener intuición correcta y segura, ve turbio, las imágenes que recibe son vagas y deformadas. Puede pues, sin razón, declararos desagradable y detestable, o al contrario amable y encantador. La tercera condición es la más importante: hay que tener un Maestro. Hay que estar ligado al menos a un Maestro, a muchos si es posible, para recibir siempre advertencias e informaciones de la fuente. 
¿Por qué? Los Maestros nos envían cotidianamente diarios donde encontraremos todo. Ellos nos enseñan durante la noche y a menudo durante el curso del día, aunque la noche sea más favorable a su trabajo. El que tiene un Maestro descubre que recibe cada día advertencias, noticias, inspiraciones, cada mañana respuestas a sus preguntas. Hay para él tantas respuestas como días en el año. Gracias a esta ligazón con un Maestro o con varios Maestros, su intuición le habla. ¿Cómo tener un Maestro? Es difícil, sobre todo para los franceses. Los franceses son muy individualistas, desconfiados y críticos. No cuentan más que con ellos mismos, no quieren un Maestro. Si lo encuentran, ¿cómo lo consideran? En apariencia ellos lo admiran, incluso con manifestaciones excesivas, pero en su fuero interno el Maestro es su criado. Sí, él debe ayudarles, guiarlos, aconsejarlos, resolver sus problemas, pero si un día tiene la audacia de hacerles un reproche, de reprenderles, según métodos un poco inusuales, ellos se indignan. Además ellos quieren imponer al Maestro su forma de ver las cosas, sus métodos, y darle consejos. El Maestro en estas circunstancias se ve obligado a abandonar al discípulo o a decirle lo que piensa de él. 

El francés, en ese momento, no está contento de este Maestro, este criado, que le ha reprendido, corregido, criticado, o que le ha advertido solamente de que el camino seguido era peligroso y malo. Él esperaba cumplidos, aprobaciones, caricias. Se le ha criticado, así que se va. En Francia, cambian de Maestro como de vestido. Buscan a los Maestros para servirse de ellos. En Oriente se busca un Maestro para aprender a servir, para estudiar y desarrollarse. Sirviendo a un Maestro en su propio trabajo, en su "laboratorio", se aprenden sus procedimientos y sus métodos. Primero aprendiz, se convertirá quizá en compañero, después en patrón. Es así como un oficio se adquiere antes. 

En un taller, un artesano no revelaba los secretos del oficio a un aprendiz; le dejaba mirar, ejercitarse durante años, y hasta después de un largo aprendizaje no se convertía en obrero, después en maestro. En el dominio espiritual, el francés estima que un Maestro debe revelar en seguida sus secretos a los recién llegados, por muy ignorantes que sean, y soportar sus caprichos, por ejemplo representar el papel de estrella en su salón. Si él se niega, se le despide, se aparta de él, se busca otro que quiera plegarse a este juego. Es la mentalidad de los franceses, no de todos, afortunadamente. Pero es la razón por la cual no encuentran Maestros. ¿Vosotros conocéis alguno? Mostrádmelos. Ser un Maestro significa dominar todos los elementos de su naturaleza y de la naturaleza, vivir en la paz, lejos de las pasiones, o sea, ser totalmente libre. Si vuestros Maestros son más débiles que vosotros, ¿son Maestros? Inseguros, dudan de su camino, necesitan ellos mismos ser iluminados, instruidos; no son pues Maestros. Un Maestro es un ser que ha pasado por inmensas pruebas, sabe ahora resolver todos los problemas, dominar todas las situaciones. Los Maestros saben que en Francia, en lugar de servir a su obra, se querrán servir de ellos, que se les atormentará, que se los criticará, que se reirán de ellos, y que buscarán violentarlos. Es por lo que permanecen alejados de Occidente. 

No vendrán en tanto que la personalidad del hombre no quiera volverse juiciosa, ser guiada, ponerse a su servicio, pues un Maestro trabaja en colaboración con otros numerosos obreros del Reino de Dios. Servir a un Maestro es pues servir a todo el mundo a la vez. Todos los buenos sentimientos, todos los esfuerzos que le dedicamos, él los da a continuación a la humanidad para constituirle un capital. Los Maestros no necesitan para ellos mismos la estima y el respeto. Ellos lo exigen para que nosotros evolucionemos. Es en nuestro beneficio por lo que esperan de nosotros tal actitud. 

Cuando la personalidad se manifiesta muy fuertemente, los Maestros se alejan. Un discípulo sabe que debe estudiar, trabajar. Sabe que si es guiado se arriesga a caer en los abismos, que sus experiencias acabarán mal. Para el que desea sinceramente tener un Maestro, un Consejo se reunirá en el mundo invisible y decidirá a quién unirlo, pues es de algo muy importante ser recibido como discípulo de la Fraternidad Blanca. Vosotros no podéis aún sentir o imaginar la importancia que ello tiene. El Consejo decidirá cómo guiar a este discípulo, a quién confiarlo para su educación. A menudo el discípulo no sabrá en seguida que es guiado, pero percibirá que recibe advertencias, que una protección se ejerce sobre él, que una voz suave le habla para instruirle. Pronto otarde, llegado el momento, será llevado a ver a su Maestro cara a cara. Hace falta pues saber, insisto, que si se persevera en la actitud que consiste en esperar que los Maestros obedezcan a vuestra voluntad, satisfagan vuestros caprichos, os sirvan, ellos os abandonarán. Os dejarán en vuestra esclavitud, sin instrucción, sin dirección. Lo que atrae a un Maestro del mundo invisible hacia los hombres es su deseo de ser instruidos, es su humildad ante los problemas que reconocen no poder resolver sin enseñanza, es el sentimiento de que ellos no lo saben todo. No consideréis a un Maestro como una atracción, una estrella; aceptad serle fiel y sumiso en vuestros pensamientos y en vuestros sentimientos. 

El Maestro que adopta un discípulo merece esta fidelidad, porque él mismo es fiel con el discípulo. 
Él le seguirá en adelante durante siglos, luego lo confiará a otro Maestro, pues cada Instructor esta especializado en cierto dominio. La iniciativa del cambio vendrá del Maestro actual, que sabrá con quién el discípulo debe continuar sus estudios. El nuevo Maestro, como el precedente, hará todos los sacrificios por sus discípulos. Actualmente, la gente piensa que tiene una libertad entera respecto a los Maestros, hasta el punto de que podrán desembarazarse de ellos si sus métodos no les gustan. Desde hace mucho tiempo vengo constatando esta mentalidad, pero no era el momento de hablaros de ello y de poner las cosas en su lugar. Estudiaros vosotros mismos. Reconoced la verdad en vuestro fuero interno: ¿Un Maestro es un criado para utilizar o un rey a servir? Actuamos todavía como los niños; su padre, este ministro o este emperador, jugaba a hacer de caballo con ellos, y ellos no lo veían más que como un caballo: "! Es un corcel maravilloso!" Creedme, hay que dejar de montar a horcajadas sobre la espalda de su Maestro. Él no funciona según nuestros caprichos o nuestros juegos, siguiendo los deseos que se nos ocurren, y nosotros nos enojamos y ponemos una cara despreciativa, como si fuéramos príncipes o monarcas ante su criado... Es lamentable. 

Tengo derecho a hablaros así porque he vivido durante largo tiempo junto a mi Maestro y me he comportado siempre de otra manera muy diferente. Yo me he quedado a su sombra a fin de poder penetrar en su pensamiento, su laboratorio, de conocer a fondo sus métodos, y he descubierto cuán libre era. He hecho esto a causa de la sed intensa que tenía de parecerme a él. Él ha visto y comprendido mi estado de ánimo, ha permitido que sea junto a él un principiante, y poco a poco he progresado y he subido un poco más alto. Él ha obrado conmigo como una madre con su hijo. Ha comenzado por poner al alcance de mi mano pequeñas piezas de plata a fin de comprobar mi honestidad, y tomaba nota de mi comportamiento, sin decir nada. Su confianza creció con el tiempo. Los artesanos procedían así con sus aprendices, y cuando estaban seguros de ellos, los trataban como a hijos y hacían de ellos, quizás, sus herederos; algunas veces incluso preferían a su obrero antes que a su propio hijo. Yo he visto ejemplos. Así pues, porque lo escuchaba, porque me humillaba ante él, el Maestro me ha instruido. 

Sin esto él no me habría enviado junto a vosotros a Francia. Yo puedo pues serviros de ejemplo en este dominio. Se gana mucho actuando con sumisión y humildad, mientras que la independencia y la libertad mal entendidas, tal y como la personalidad las reclama, os condenan a seguir siendo débiles, vulnerables y estúpidos. Sin la ayuda del mundo invisible no se llega a grandes cosas. Los grandes músicos, pintores, escultores y poetas, los grandes hombres de estado tienen todos un Maestro, aunque ellos hayan sido a veces inconscientes de ello. Los Maestros se servían de sus talentos para dar a través de ellos algo precioso a la humanidad, obras maestras por ejemplo. El orgullo no aportará nada bueno a la persona, ni nuestra voluntad de independencia, en cambio os atará. Para formar en Francia un núcleo sólido, activo y útil, hace falta que todos aquéllos que quieran desarrollarse se unan, que unan sus almas para un trabajo común. Buscamos un Maestro. 

Todos los Maestros son manifestaciones del gran Maestro único: Cristo. Dejad de perseguir la verdad solos, salid de vuestros agujeros de topo. Para aquéllos que se unirán en su alma con los Grandes Maestros y los Grandes Poderes del mundo invisible, habrá luz, alegría, verdad y libertad. Los otros se convertirán en el abono de la tierra sobra la cual los primeros caminarán. Es la verdad. Una gitana había predicho a Kemal Ataturk que se convertiría en el más grande de todos los turcos. Basándose en cosas exteriores, se pueden hacer deducciones y previsiones, pero sin intuición se trabaja para nada, no se conoce realmente la verdad. En el tema de la guerra veis que los astrólogos se han equivocado. ¿Por qué? Porque ellos no han estudiado más que el lado exterior de los planetas y de sus aspectos. La intuición debía de tener en cuenta este lado exterior, sí, pero debía ella misma decir su palabra. Los signos pueden equivocaros si no escucháis vuestra intuición. Quienquiera que supiera escuchar su intuición podía afirmar que la guerra tendría lugar. Cuando Josefina de Beauharnais se preparaba a dejar la Martinica para venir a casarse a Francia, encontró a una gitana que le dijo:" Os casaréis, pero vuestro matrimonio será muy desgraciado y vuestro marido morirá trágicamente. 

Tendréis grandes dificultades, pero las venceréis triunfalmente. Después de esto os convertiréis en un gran personaje, casi una reina". En Francia Josefina se casó con el señor de Beauharnais, que fue decapitado durante la Revolución. Después ella se convirtió en la mujer de Napoleón. 
Ella fue pues reina sin serlo. Por otra parte fue ella quien hizo este relato. Podemos pues conocer los acontecimientos futuros, pero para ello es importante unirse con la pureza, la dulzura, la humildad, la libertad. Entonces la vida será más bella, seremos guiados sin cesar en la vida. Estos hechos han sido verificados por millares de seres, y lo serán en el futuro. Ya os ha llegado a vosotros también el momento de realizar la experiencia, pero os falta la certidumbre. Trabajad, experimentad. La certidumbre vendrá, todo será claro para vosotros. Cuando se está indeciso, no se puede penetrar en el futuro, esto prueba que hay a lo largo de la ruta dificultades y obstáculos. El día en que habréis alcanzado por vuestro esfuerzo la posibilidad de ver claramente las cosas, una certidumbre absoluta os habitará. Veréis, comprenderéis lo que veréis, y estaréis seguros de ello. Es la intuición, ella no se equivoca jamás. Procuremos desarrollar la intuición realizando metódicamente experiencias, ejercicios. Escuchemos en nosotros la voz que habla suavemente, aprendamos a reconocerla. Ello nos conducirá a la certidumbre. Cuando habéis comido, no dudáis de haber comido, vuestro estómago os informa. Las informaciones que da la intuición son así de seguras, no podemos dudarlo. 

!Que así sea para la felicidad de todos vosotros! 

****************************************** Fin de Conferencia - 

L'INTUITION " LA INTUICIÓN” 

Resumen: El Maestro nos explica lo que es la Intuición y como podemos desarrollarla. Nos explica que las bases de su desarrollo son tres: Vivir en PAZ, practicar la PUREZA y tener UN MAESTRO. Para no confundir la Intuición de otras sensaciones engañosas nos indica Sus bases iniciáticas: La suavidad de la voz que habla. La brevedad del consejo que da. La libertad que nos deja. Nos pide que hagamos experiencias para practicarla y nos da varios ejemplos de personas que la han manifestado.

OMRAAM

viernes, 22 de febrero de 2019

LA DESEADA PAZ



Hoy, más que nunca, el mundo contemporáneo necesita paz. ¿Por qué? Porque la paz asegura los mayores logros de la cultura. La raza blanca está a punto de conseguir la paz. 
Hoy, más que en otro tiempo, hay gente sensata, que toma conciencia de que la primera condición para un desarrollo normal de la humanidad es la paz. Por eso, hoy toda la gente consciente y sensata, está trabajando para obtener la paz. En los tiempos y razas pasadas, los líderes de la humanidad pensaron que el mundo se podía mejorar sólo gracias a la guerra. 

Después, todos los líderes de la humanidad se convencieron de lo erróneo de esta concepción. 
La raza blanca, portadora de la paz, lucha por ésta, para que sea la madre de la sexta – raza de la hermandad entre los pueblos. La sexta raza llevará el Amor a toda la gente y a todos los pueblos. Entonces, todos los pueblos convivirán entre sí: los pueblos más grandes van a ser los hermanos mayores en la familia, los pueblos más pequeños – los hermanitos menores. Ambos vivirán en paz y de mutuo acuerdo entre sí. Esta es la voluntad de Dios, el Creador del mundo. 

¿Cuándo llegará esta era? 

En un futuro cercano. La humanidad contemporánea se encuentra en la entrada de la nueva era, porque el sistema solar ha entrado ya en la zona de la aurora Divina. Cuando se instale esta era, para la gente mala no habrá condiciones para vivir. Uno tras otro, morirán y la Tierra se librará de ellos. Las condiciones nuevas que vienen no sustentarán el mal. Ellas mismas lo destruirán. 
La oscuridad levantará sus velos y se irá a otro lugar. El mal retirará sus capitales y se irá a otro lugar, donde fundará sus bancos y oficinas. Basta leer los Libros Sagrados para que se convenzan ustedes mismos, que la era futura no está lejos de ustedes. Hoy, se les pide a todos una sensata fe consciente. ¿Cómo reconocerán la llegada de la nueva era? Así como reconocen la salida del Sol. ¿Es necesario probar al hombre que después que despunta el alba, sale el Sol? 

Cuando la aurora de la nueva vida empieza a despuntar, el Sol ya está saliendo. En la Biblia está escrito que cuando ésta época se manifieste en la Tierra, el Sol empezará a oscurecerse y la Luna perderá su luz. Entonces, el Hijo del hombre entregará su enseñanza a la Tierra. Por las palabras: 
“El Sol se oscurecerá”, entendemos el momento cuando la gente deje de pensar que un pueblo puede someter a otro gracias a su fuerza. Por las palabras: “La Luna perderá su luz”, entendemos el momento cuando las religiones y los sistemas religiosos dejen de pensar que pueden arreglar el mundo. Y así, cuando todos los pueblos, todas las religiones, todos los países dejen de pensar que tienen el poder de arreglar el mundo, entonces el Hijo del hombre aparecerá en la Tierra con Su sabiduría. Sin demostración alguna, el hombre lo comprobará por sí mismo. ¿Cómo demostrar al hombre la salida del Sol? No hay necesidad de demostrar la salida del Sol, basta que el hombre mire por la ventana, o que salga, para que vea y se convenza por sí mismo, que en verdad el Sol está saliendo. El hombre tiene que dar paso al nuevo corazón, en su interior, el cual está tejido de una materia blanda y no es de piedra como el actual. 

El corazón blando está tejido con la materia de la caridad. Por lo tanto, aquél cuyo corazón es misericordioso, es candidato a la nueva raza. La mansedumbre del corazón es uno de los rasgos de la gente de la sexta raza. En La Escritura está dicho: Les arrancaré el corazón de piedra y les daré uno nuevo. Los duros corazones de piedra de la gente se usarán como pavimento para las calles y los corazones blandos vibrarán mostrándole al mundo lo grandioso y bello de la vida Divina. Justamente para ese día, en la Escritura está dicho que Dios derramará su Espíritu en los corazones blandos de la gente y Le reconocerán pequeños y grandes. 

La conciencia de la gente poco a poco se despierta como los brotes de las flores salen en primavera para florecer y ofrecer sus frutos. Lo importante en la vida de la gente, consiste en el despertar de la conciencia y en su liberación de los apuros y dificultades en los que se encuentran. En la vida del hombre hay miles de cosas que pueden turbarle, pero hay también miles de cosas que pueden alegrarle. Quien entiende las grandes leyes Divinas, debe alegrarse al encontrarse con una persona buena, erudita y sabia; debe alegrarse al encontrarse con un poeta, un escritor, un músico, un pintor, un labrador, un cantero, etc. ¡Alégrense cuando se encuentren con una persona que trabaja para la elevación de la humanidad! Al no entender qué representa el hombre se comportan con desprecio hacia él, dicen: “Este hombre es un labrador, un cantero.” Aquel que ennoblece la tierra, es un labrador; aquel que refina las piedras, es un cantero; aquel que ennoblece las caras humanas, es un pintor; aquel que corrige los errores de la gente, es un escultor. En general, cada persona que crea algo valioso con lo que ennoblece, eleva y alegra a la gente, está en lo suyo. 

Una fuerza potente está oculta en las palabras de todos los escritores, poetas, científicos, filósofos. ¡Qué poder hay en las palabras! Un joven, desesperado de la Vida, decidió suicidarse. 
Tomó un revolver en su bolsillo y fue a un bosque para cumplir su decisión. Sin que él lo sospechara una muchacha lo siguió. En el momento en que se iba a suicidar, la muchacha se acercó a su oído diciéndole, en voz baja, una palabra. Al oír esta palabra el joven inmediatamente arrojó lejos de sí el revolver , diciendo: “No voy a suicidarme. Voy a vivir para mí, para toda la humanidad. ¡La Vida tiene sentido, merezco vivir!” ¿Qué palabra dijo la moza al mozo? Ustedes lo saben, no hace falta que se las diga. Hay casos en que una sola palabra es suficiente para liberar al hombre de la dura situación en la que se encuentra. No hace falta hablarle mucho al hombre. Es suficiente decir una sola palabra, pero que sea Divina. Y lo que se dice tiene que suceder. Dios dijo: ¡Hágase la Luz! – y la Luz fue hecha. Durante cada uno de los seis días en que creó al mundo, Dios dijo sólo unas palabras, pero estas palabras fueron omnipotentes por ser palabras de la lengua Divina. 

Lo que Dios dijo, todo sucedió. En el día séptimo, no dijo nada porque descansó. 
Ya es tiempo de que toda la gente se unifique en mente, corazón y voluntad y que trabajen unidos para establecer la paz. Toda la gente, creyentes y profanos, tiene que estar compenetrada por esta idea. En la Escritura está dicho: Quien soporta hasta el final, será salvado. Es decir: “Quien triunfe en la lucha por la paz, será salvado”. Los creyentes contemporáneos hablan del Amor pero no lo ponen en práctica. Quien tenga Amor en sí mismo debe elevar y descender su temperatura hasta los grados centígrados que quiera y cuando quiera. ¿Quién puede contradecir a alguien con 10,000 grados centígrados de temperatura? Cualquier obstáculo que encuentre en su camino, inmediatamente lo eliminará. De este modo, demostrará a la gente lo que es el Amor Divino. Por donde pase, su camino estará libre. Quien tenga Amor, puede aumentar no sólo su calor, sino también su luz para que sea mil veces más fuerte que la del Sol. 

Esta luz puede cegar al más numeroso y poderoso ejército. Uno no puede imaginarse una luz cien veces más fuerte que la del sol. Con esta luz todo se puede lograr. Cada uno de aquellos que tengan calor equivalente a 10,000 grados centígrados y una luz mil veces más fuerte que la del Sol, puede fundir las cajas fuertes de todos los bancos, calentar todos los corazones helados, eliminar todos los obstáculos en el camino, puestos en el camino por el egoísmo humano. Abundante calor y Luz se van manifestar en el mundo. Estas son fuerzas Divinas que van a derretir y a instruir los corazones y las mentes humanas. Cuando la luz y el calor del Amor se instalen en el mundo, van a fundir, a abrasar a toda la gente mala y criminal y quedarán vivos sólo los puros y buenos para que se entienda que con el Amor no se juega. No le está permitido al hombre jugar con el Amor. Hoy, la gente se horroriza con la idea de que pueda ser expuesta a una temperatura de 10,000 grados centígrados, pero ¿cuál será su postura cuando Jesús venga a la Tierra? 

Entonces, la temperatura será mucho más alta que 10,000 grados. Jesús dice: Mi paz os dejo. 
Pues Jesús también está a favor de la paz. Se manifiesta a favor de la paz basada en el Amor, en la fraternidad entre todos los pueblos, las sociedades y la gente en la faz de la Tierra. El Amor fraternal, entre hermanos y hermanas, no es nada más que las ramas de la cultura venidera. 
Este Amor se encuentra en una posición más elevada que el Amor maternal. Por grande que sea el Amor maternal, en él hay todavía un poco de egoísmo. Por ejemplo, tomen el Amor de la tigresa hacia sus cachorros. Por Amor a éstos, en cada momento está preparada para matar a cualquier criatura viva que obstaculice su camino. En este sentido, el Amor maternal representa las raíces de la vida, pero el Amor entre hermanos y hermanas, representa las ramas. 


El Amor Divino representa los frutos del Árbol de la Vida. De las raíces del Amor maternal provienen los frutos del Amor Divino. De estos frutos, justamente, va a comer la gente futura, adquiriendo la inmortalidad. Estos frutos serán portadores de la nueva vida. Dondequiera que ustedes vayan por el mundo, encontrarán por todas partes gente de la nueva vida. Esta gente se distingue por la suave y agradable luz que sale a través de sus ojos. Nosotros llamamos a la nueva gente: “hermanos y hermanas de la humanidad”, portadores en sí mismos del principio Divino. 
Jesús es de la nueva gente. Él dice: No vine a cumplir mi voluntad, sino la voluntad de Aquél que me envió. Yo vine para traer la paz al mundo. Hasta la llegada de Jesús, el pueblo judío respetaba la ley de Moisés al pie de la letra. Hasta entonces los judíos mataban corderos, ovejas y bueyes sacrificándolos a Dios. Con la llegada de Jesús su vida cambió radicalmente. 
De un golpe Jesús arruinó la antigua vida. Ellos se dieron cuenta de que el verdadero sacrificio consistía en buenos pensamientos, buenos sentimientos y buenos actos. 

¿En qué consiste la nueva religión? 

El primer artículo de la nueva religión dice: Yo creo que el Amor de mi madre y de mi padre es la raíz del Árbol de gran Vida – la vida del Amor. El segundo artículo dice: Yo creo que el Amor de mi hermana y de mi hermano es la rama del Árbol de la gran Vida – la vida del Amor. El tercer artículo dice: Yo creo que el Amor Divino es el fruto del Árbol de la gran Vida. Todo lo que sale de mi mente y de mi corazón, se convierte en frutos del Amor. Quien coma de estos frutos adquiere inmortalidad. Jesús dice: Quien come mi carne y bebe mi sangre, tiene la vida en sí mismo. Entonces, quien come del Árbol de la Vida, es decir, del Amor maternal y paternal, como del Amor entre hermanas y hermanos, tiene la vida en sí mismo. Ahora, sabiendo en qué consiste el nuevo credo, sean breves y decídanse a poner en práctica este credo. 

Muchos están esperando algo nuevo. Lo nuevo consiste en la resignación de la gente. 
Lo nuevo reconcilia todas las contradicciones. ¿Cómo se va a dar la resignación entre la gente? Fácilmente. Quien tiene qué cobrar, que perdone la deuda a su hermano. Quien tiene que dar, que esté listo a pagar su deuda. Yendo a su acreedor para pagar, que le diga éste que en nombre de la fraternidad, le perdona sus deudas y le reconoce como hermano. Cuando dos personas se declaran hermanos, sus deudas por sí solas cancelan, acaban las contradicciones y desaparecen las equivocaciones. Yo querría que la gente sólo discutiera acerca de: quién da y ayuda más a su hermano. Cuando alguien perciba que su hermano está demasiado cansado y no puede subir y bajar el azadón, que él lo quite de su mano y termine la labor en su lugar. 

Viendo que su hermano se agota bajo el peso de su carga, que la quite de su espalda, que la ponga en la suya y que los dos sigan su camino charlando como hermanos. Al encontrar a su hermano en la calle y se entere de que éste tiene hambre, hace tres días que no come, que le invite a su casa, le agasaje bien y le diga que cuando quiera puede visitarle de nuevo. Estas son relaciones fraternales. Hoy día la gente espera que Jesús venga por segunda vez a la Tierra, que arregle el mundo. No, de manera externa el mundo no se puede arreglar. Jesús tiene que venir interiormente, en cada uno. Sólo de esta manera el mundo se arreglará. Si ponen miles de virutas de hierro una junto a la otra, éstas no van a unirse para formar un todo. Pero si las ponen bajo cierta temperatura estas se derretirán, se fundirán, creando una masa líquida. En este caso, el fuego representa la fuerza interna, que une las virutas de hierro convirtiéndolas en un todo. Por lo tanto, Jesús tiene que venir en los corazones y en las mentes de la gente, como una fuerza interna, uniéndolos en un todo. Esta fuerza interna es el Amor que da Vida a las almas humanas. 

Sólo gracias al Amor la gente puede trabajar unida. Quienes no comprenden el Amor están listos a juzgarlo. Ahora, hablando de Amor, yo sé qué pueden poner en práctica. En general, yo sé que cosas puede poner en práctica el hombre contemporáneo y qué cosas no se hacen. Por ejemplo, cuánto se habla del Sol al hombre, de las posibilidades de visitarlo, el hombre contemporáneo no puede hacerlo. ¿Por qué? Las condiciones en el Sol son absolutamente diferentes de las de la Tierra. 
De ninguna manera el hombre puede ir al Sol con su cuerpo actual. Si un hombre pesa 60 kilogramos, en el Sol, su cuerpo pesará miles de kilos. ¿Cómo se podría mover en el Sol con tan enorme masa sobre sí mismo? 

La vida en Sol es muy bella, pero todavía no es accesible para la gente de la Tierra. Mentalmente el hombre puede ir al Sol, más no en realidad. ¿Saben cómo viven las criaturas en el Sol? 
¿Saben cuál es su idioma? Para nosotros es suficiente tener la posibilidad de aprovechar los rayos del Sol. Si quieren curarse, expongan su espalda por la mañana a los tempranos rayos del Sol. Si quieren adquirir la paz interior, coloquen su espalda hacia la puesta de Sol y la cara hacia el este. 
En esta posición sentirán una profunda paz interior, entendiendo con esto que no tienen nada por qué inquietarse. Los habitantes del Sol viven en una gran abundancia y como consecuencia no se preocupan de nada. Su tarea es enviar bienes a todo el sistema solar. 

Ellos definen el presupuesto de todas las criaturas, de toda la gente, de todos los países y pueblos, de toda la humanidad, de todos los planetas. Hablando del Sol, yo no quiero que me crean a toda costa. Si creen o no, esto no me interesa. Me interesa una sola cosa: si es o no verdad lo que les digo. ¡Crean en lo que Dios creó! Creyendo que Dios creó el cielo y la Tierra, con todos los cuerpos de luz, con todas las criaturas vivientes, crean en su Creador. Creyendo en estas cosas el hombre tiene que estudiar el cielo y la Tierra; tiene que estudiar el Sol y la Luna y todas las estrellas del cielo, como lo hacen los astrónomos y los científicos. Para que comprenda la vida del Sol, primero, el hombre tiene que encontrar su sol. Cada quien tiene en sí mismo un sol pequeño localizado en el centro del cerebro. El tamaño de este sol es diferente en cada uno, depende del tamaño de los planetas en él. Precisamente gracias a este sol, el alma adquiere conocimientos. 

Entre el Sol externo y los planetas en el cielo, por un lado; y entre el sol interno y los planetas en el hombre, por otro lado, hay algo común; en el alba, en el ocaso, etc. Si el sol interno del hombre deja de salir, el externo carece de sentido para él. Pues entre el Sol externo e interno del hombre existe cierta dependencia. Si esta dependencia se interrumpe, el hombre no tendrá ninguna luz interior. Cuando el sol interno y externo brillan simultáneamente, el hombre tiene las condiciones para ver. 
Si el sol interno se apaga, el hombre pierde la vista. 

Se priva de las condiciones de ver, de percibir la sabiduría Divina. Así pues, la sabiduría Divina, que muchos procuran conseguir, tiene como meta enseñar a la gente a apreciar el sol interno en sí mismo, gracias a ello su alma aprende y se desarrolla. Cuando alguien dice que en su alma hay oscuridad, esto demuestra, que el sol interno de esta persona dejó de brillar. Mientras su sol interno brilla, el hombre piensa y siente correctamente. Dejando de brillar este sol, junto con él, su mente y su corazón oscurecen. Por eso, para que no oscurezca este sol, el hombre tiene que vivir bien. 

La mala vida, expresada en malos pensamientos, sentimientos y acciones, provoca grandes contratiempos que oscurecen el cielo donde brilla el sol interno del hombre. Mucha gente, tanto científicos como ignorantes, no entiende la enorme influencia que tienen los pensamientos y los sentimientos sobre la vida interna del hombre, y de allí – sobre su salud, y como consecuencia buscan su felicidad por una vía artificial. Ellos quieren ser ricos, casarse con una bella mujer y adquirir mucho conocimiento, sin sospechar que de esta manera ellos mismos preparan su desgracia. No está mal que el hombre adquiera conocimiento, fuerza, belleza, riqueza, pero tiene que saber cómo los va a dominar. Los turcos dicen: “Es una bendición cuando el hombre mira cosas bellas.” 

De verdad, es natural que el hombre se esfuerce por la belleza, que sea inspirado por ella, pero no apropiarse de ella. En la Naturaleza la belleza y la fealdad tienen su propio lugar del mismo modo que lo tienen la luz y la oscuridad. La luz reina mientras el Sol brilla. Cuando el Sol se pone, la oscuridad aparece. Pero sin oscuridad las estrellas no van a brillar. Así mismo, en la vida humana, la oscuridad es necesaria para que se manifiesten las virtudes – las estrellas. Ahora, hablando de lo Divino en el mundo, algunos se desaniman, pensando que no pueden alcanzarlo. Para que no se desanimaran Dios les prometió que entraría en ellos mismos. El reino futuro se va a crear por dentro y no por fuera. A través del Amor de toda la humanidad se van a realizar todos los planes Divinos. Para lograr esto, se necesitan trabajadores. 

Hoy día, toda la gente tiene que trabajar en esta dirección, siendo portadores de las ideas Divinas, porque al entrar Dios en su sol, se manifestará exteriormente. Cada quien tiene la misión especial de ser portador a su manera, del Amor Divino, de la Sabiduría y la Luz Divina, de la Verdad y la Libertad Divina. Sólo así el hombre realizará todos sus deseos. Todas las dificultades, todos los dolores y sufrimientos que el hombre vive actualmente, son las condiciones para el conocimiento de Dios, de lo grandioso en el mundo. ¡Dios estará con ustedes en todos sus caminos! Entonces dirán: “¡Nos alegra vivir en una era donde podemos experimentar y conocer el Amor Divino, donde podemos ser trabajadores en Su campo!” ¡Alégrense y vivan contentos para que logren los ideales de su alma! ¿Cuándo los van a lograr? Esto depende de ustedes. 

Aún hoy pueden lograrlos. Un día Divino es igual a mil años. Entonces, pasados mil años ya pueden, hoy, conseguir lo que desean. ¡Se le pide al hombre trabajo a consciencia! Lo Divino ya se encuentra delante del umbral de su casa. ¡Abran las puertas de sus corazones y mentes para que entren en ellos la luz y el calor Divinos!

PETER DEUNOV

lunes, 18 de febrero de 2019

PODER Y FUERZA DE LA LUZ DEL SOL



Me preguntáis cuál es el rol, cuál es la importancia de la luz. 
En primer lugar, desde luego, debo decir unas cuantas palabras acerca del origen de la luz. 
La luz procede del sol. Lo sabéis, pero, ¿qué es el sol? 
Los científicos nunca lo han sabido verdaderamente. Piensan que es un horno crematorio que arde, en el que hay desintegración atómica, y en el que no hay vida ni seres. No saben que los grandes Iniciados, quienes tenían la posibilidad de viajar en el espacio en sus cuerpos astrales, han ido al sol, y también a otros planetas y nos han hablado acerca de todo lo que existe en el sol y en los planetas. Ya he hablado, por fin, acerca del sol. He dado numerosas conferencias sobre él. Hay algunos volúmenes que hacen referencia sólo al sol, pero aún no se han publicado. Actualmente ya hay uno titulado: “LOS ESPLENDORES DE TIPHERET”. Ahora, lo que vemos, lo que sentimos, lo que estudiamos son los rayos del sol. 

¿Qué son los rayos del sol? 

La ciencia tampoco lo sabe, los científicos dicen que son radiaciones, vibraciones, emanaciones, ondas de longitud, fuerzas, pero no conocen exactamente lo que son. No me creeríais si os dijera que para nosotros los rayos del sol son minúsculos, pequeños vagones llenos de todos los elementos y de todas las vitaminas. Los rayos transportan todos los elementos por todas partes para el reino mineral, vegetal, animal y para todos los seres humanos. Ni me creeríais si os dijera que el oro - que es tan sumamente apreciado en todas partes - es una formación, una fabricación de los rayos que son condensados bajo tierra, y que debajo de la tierra hay toda una jerarquía de trabajadores, entidades que condensan estos rayos, y así forman el oro. Ahora para mostraros que eso es posible, que no es sorprendente, tomaré simplemente un árbol, y por medio de este ejemplo juzgaréis vosotros mismos. ¿Qué es un árbol según la ciencia? 

Un árbol es algo duro, opaco y sólido con el cual se puede construir una gran cantidad de cosas útiles y esta hecho de tierra, es una formación de la tierra, pero si os dijera que hay muy poca tierra en un árbol, que un árbol está hecho de luz y que esta luz procede del sol, nadie me creería. Sin embargo os digo: coged un árbol o un trozo de madera y quemarla ¿qué se ve? en primer lugar se ven llamas, llamas y llamas, una cantidad fantástica de llamas, y luego gases, gases y gases, pero en una cantidad más pequeña, y después agua, vapores, pero aún en menos cantidad, y al final permanece muy poca tierra, las cenizas. Por lo tanto, un árbol está compuesto de cuatro elementos. 
Según los alquimistas, desde luego, porque obviamente, según la ciencia, según el mapa de Mendeliev, hay muchos, muchos elementos, pero según los alquimistas hay cuatro, y los rayos del sol están en primer lugar. ¿Cómo consiguió el árbol condensarlos y endurecerlos? 
La ciencia aún no tiene idea. Ello aún no ha sido considerado o pensado. La gran cantidad de llamas prueba que un árbol no está hecho de tierra, sino de luz solar condensada. Pero, ¿cómo puede un árbol condensar la luz y hacerla tan dura, tan sólida, de manera que se podrían matar a varias personas golpeándolo con ella, o que pueda ser usada para defensa de uno mismo? Y, ¿por qué, entonces, no podrían los rayos del sol ser condensados por otras entidades y convertirse en oro? Aquí hay algo en qué pensar. Si alguien dice: «Pero no, no, no, está hecho de tierra.» Bien, que vaya a un bosque inmenso como lo he hecho yo. He visitado bosques inmensos en Canadá, América, India, Ceylán, e incluso en Suecia donde hay fantásticos bosques de pinos. 

Si estudiáis esos bosques y estos árboles que deben pesar billones y billones de toneladas, veréis que la tierra apenas ha sido removida. Si esos árboles estuvieran hechos de tierra, el suelo tendría que haberse hundido varios metros, incluso varios cientos de metros. ¿Por qué la tierra apenas ha sido removida? Precisamente porque los árboles están hechos, sobre todo, de luz solar condensada y de muy poca tierra. Y vosotros ¿de qué estáis hechos? Tenéis muy poca tierra. Estáis hechos de luz solar, gases, agua y vapores. Pero los humanos no conocen esto. Y, ¿qué son los rayos del sol? Si pudieran saber lo que son, podrían hacer maravillas. La luz tiene poderes incalculables, inimaginables, inauditos, poderes que los Atlantes conocían. Ellos recogían los rayos del sol a través de ciertos cristales y podían hacer barcos, trenes, aviones, fábricas. Todo funcionaba y procedía de los rayos del sol. Bien, la ciencia aún no ha conseguido descubrir esto. Ha encontrado los rayos laser, el paso de la luz a través del rubí, y ahora a través de la esmeralda o de otras piedras preciosas - y ha visto los efectos fantásticos que este rayo produce. 

Pero la luz posee poderes y fuerzas aún desconocidas para la ciencia. Nadie sabe aún lo que es la luz.Y ahora para hablaros acerca de los resultados que la luz puede producir en el campo del crimen, de la medicina, de la enfermedad, o en el campo de la felicidad y alegría, necesitaría horas. Os daré simplemente un ejemplo. Tomemos del Evangelio la parábola en la cual Jesús decía: «Acumular tesoros en el cielo en donde ni las polillas ni el orín las corroe, ni donde entran ni roban los ladrones.» Han pasado dos mil años y esta parábola aún no ha sido interpretada correctamente. 
¿Qué quería decir Jesús? Veréis; él conocía la estructura del ser humano, la trinidad humana. 
En el hombre se encuentra el intelecto, el corazón y la voluntad, y estos tres elementos, intelecto, corazón y voluntad tienen que estar correctamente desarrollados. 

¿Qué es el intelecto? es una facultad funcional que pretende entender, escuchar, descubrir y conocer, pero sin la luz no puede comprender o descubrir o saber nada. La luz es esencial para el intelecto. ¿Por qué? Porque cuando se tiene la luz los ladrones no pueden entrar ya que serían vistos y descubiertos. Por eso esperan a que llegue la noche cuando ya no hay luz para entrar sin ser vistos. Bien, hablando simbólicamente, todos los ladrones, visibles e invisibles, vienen a destruir todo aquello que está en las mentes de aquellos que han extinguido su luz. Y como consecuencia la enfermedad, la locura, la demencia, etc. se suceden. ¿Cuánta gente hay en los hospitales y asilos porque han destruido su luz? Por esta razón los ladrones entran en la obscuridad y los despojan de todo. Cuando tenéis la luz ahuyentáis a los ladrones, simbólicamente. ¿Por qué, además, se encienden los almacenes durante la noche? Porque la luz protege. Y las polillas, ¿qué son? Bien, son pequeñas criaturas que crecen y se multiplican en la humedad, cuando llueve, pero cuando hay corriente de aire, es decir «el calor» las mata. Por lo tanto, cuando tenéis el calor del amor divino en vuestro corazón, todas las polillas que están comiendo los frutos, simbólicamente hablando, mueren. 
Por ahora toda la humanidad está siendo comida por extrañas polillas porque no hay amor, amor espiritual. En mis libros encontraréis una conferencia dedicada a las polillas, a toda clase de polillas. Estamos hablando de las polillas astrales, porque es precisamente en el plano astral donde hay polillas - ciertos deseos insatisfechos-, por ejemplo, que comen a los seres humanos. 
Y, ¿por qué la gente está oxidada? 

Podéis encontrar corrosión por todas partes. Tomemos, por ejemplo, el reumatismo que es uno de los muchos tipos de corrosión. ¿Qué es el reumatismo? Es corrosión. ¿Por qué? Porque la voluntad no estaba activa, no trabajaba, y todo lo que no está activo no es energético y se oxida. Y la gente que no quiere hacer ningún esfuerzo se oxida. Las células del organismo no pueden rechazar ciertas cristalizaciones y acidez, y esto siempre demuestra y manifiesta una debilidad, bien de las células, o de la voluntad, o del espíritu. Todas las herramientas de metal con las cuales se trabaja están brillantes, y aquellas que son dejadas a un lado se oxidan. La oxidación es una falta de fuerza de voluntad, de actividad. Obviamente los doctores y la medicina encontrarán esto ridículo y estúpido, pero una vez que conozcan el lado espiritual, simbólico y psíquico, descubrirán todas estas verdades. De esta manera veis como Jesús conocía la estructura del ser humano. 

Un día hablé con algunos inspectores de policía, les dije: «Si creéis que vais a aniquilar la criminalidad descubriendo a los criminales, arrestándolos, castigándolos y mandándolos a prisión, os engañáis a vosotros mismos. Nunca lo conseguiréis.” El crimen sigue incrementándose aún, ¿por qué? Porque el lado externo es incapaz de suprimir, de aniquilar completamente la criminalidad. ¿Por qué? Porque hay demasiada oscuridad. En efecto, la única cosa que puede aniquilar la criminalidad es «la luz». De nuevo otra vez estáis sorprendidos. Los inspectores me miraron estupefactos. Dijeron: “¿Luz? ¿Cómo? ¿Por qué? ¿Cuándo?” De modo que les dije: «Mirad ¿por qué la gente infringe la ley, roba y estafa? Porque saben que la gente es ignorante y está ciega y que no percibe nada, que no tienen intuición, por eso infringen la ley, roban y estafan. Piensan que no percibiréis nada, que no tomaréis ninguna precaución, y ellos lo consiguen. Pero si tenéis luz dentro de vosotros y si detectáis desde lejos lo que hay por medio, tomaréis precauciones y ellos no serán capaces de robaros. 
Una vez que los criminales vean que los humanos son sensibles, clarividentes e intuitivos, no harán nunca nada por el miedo a ser descubiertos. Y entonces ya no habrá más criminales. 

De modo que la única cosa que puede aniquilar la criminalidad es la luz: iluminar a los seres humanos, enseñarles cómo desarrollar su luz. Desde luego lleva tiempo tener esta luz, pero es la única cosa segura. Los inspectores estaban sorprendidos. Nunca habían pensado en eso. 
Ellos cuentan con armas, prisiones, y la criminalidad sigue prosperando. 
Tomemos, por ejemplo, los bancos. En ellos se cuenta con el lado técnico, aparatos electrónicos, alarmas, y a pesar de todo ello, a pesar de todos sus aparatos, ladrones y bandidos, que están enterados de todo ello, aún encuentran un camino para forzarlos y desvalijarles de todo. 
Por tanto, ni amenazas, ni armas, ni máquinas eléctricas han sido jamás capaces de resolver el problema del crimen. Sólo la luz es capaz de remediarlo. Y un día cuando comencéis a tomar interés por la luz para desarrollar a los seres humanos, tendréis éxito en aniquilar el crimen. Ahora hablemos acerca de la salud. ¿Por qué hay tantas enfermedades en estos días? Porque no hay luz interior, en los pensamientos, sentimientos y acciones de los seres humanos. Así es como esas minúsculas criaturas, los microbios, pueden entrar a hurtadillas y perturbar y desintegrar todos los órganos. Y, ¿cuándo la gente tendrá buena salud? Una vez que tengan la luz. ¿Qué quiere decir esto? Esto quiere decir cuando tengáis una magnífica aura. Cuando forméis un aura con todos los colores del espectro, entonces estaréis protegidos de todas las enfermedades. Esta es la verdadera medicina. 
La medicina no se encuentra donde la gente la busca. 

La gente hace toda clase de inverosímiles cosas que le destruyen, transgreden todas las leyes de la naturaleza, comen y beben cualquier cosa, hacen toda clase de cosas sucias, y después esperan que todo salga bien, esperan que todo vaya excelentemente. Bien, nada va bien, todo marcha mal. ¿Por qué, a pesar de todos los descubrimientos de la medicina, afloran cada vez más nuevas enfermedades? Hace un momento os hablé de la pequeña parábola de los Evangelios... ¿Creéis que es la única? Podemos interpretar otras para encontrar prodigios que los humanos no han llegado nunca a sospechar. Tomemos, por ejemplo, el caso de los Evangelios en el que Jesús fue preguntado por los Fariseos y los Saduceos quienes tenían la intención de comprometerle si dijera algo contra César. 
Le hicieron esta pregunta: “¿Es lícito pagar impuestos al Emperador o no?” Jesús respondió: “Dadme una moneda.” Ellos le dieron una moneda y Jesús preguntó: “¿De quién es esta cara? De César”, respondieron. “Entonces, dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.” Y esto nunca ha sido explicado; cuánto debería darse al César y cuánto debería darse a Dios. Y, ¿quién es César? César es el cuerpo físico, el estómago, el sexo, y la gente se lo da todo. Pero hay algo que también debe ser dado a Dios. Para saber cuánto, tomad el árbol. Ya hemos hablado acerca de él..., le quemáis y las llamas suben hacia las alturas lo mismo que los gases y los vapores de agua, y abajo sólo permanece un puñado de cenizas, la tierra. Del mismo modo tres cuartos deberían darse a Dios y un cuarto al César, a uno mismo. Ahora ya veis por qué las llamas, los gases y los vapores de agua se elevan hacia las alturas y por qué la tierra permanece abajo. Esto nunca ha sido explicado de esta forma. Ahora os explicaré y demostraré que el sol es la última cosa que los humanos estudian, conocen, o en la que están interesados. 

El sol está en el último lugar, casi nadie piensa en él. Está ahí, es bueno, os sentís bien, eso es todo. Porque, desde luego, hay tantas cosas más importantes que el sol, cosas más importantes que os ponen enfermos, os hacen estúpidos, desgraciados, y que incluso pueden mataros. Desde luego los científicos se interesan en el sol, pero siempre con el objeto de utilizarlo y sacar provecho de él, nunca para mejorar o perfeccionarse ellos mismos, o para llegar a ser como él. Hago esta pregunta: “Vosotros, científicos y estudiantes que conocéis todo, decidme: ¿quién fue el primer hombre que nos dio la ciencia?” Ellos meditan, pero no encuentran la respuesta. No saben quién fue el primer hombre. Además, no hubo un primer hombre. Después les digo: “Fue el sol quien dio comienzo a la ciencia.” Cada uno responderá: “¡Qué, no es posible! El sol no es inteligente, no sabe hablar, no fue a la escuela.” Desde luego, los ignorantes seres humanos son inteligentes, y quien creó todo, hizo surgir todo, vegetación y luz, ¿ah, no es eso inteligente? Os demostraré que el sol fue el primero en crear la ciencia. Es muy simple. Cuando el sol derrama su luz, los seres humanos comienzan a ver medidas, volúmenes de objetos, distancias, dimensiones, colores, todo. Y es gracias a esta visión, a esta luz que ellos comienzan a estudiar y a medir y a profundizar en las cosas. Y esto es ciencia. ¿Qué podéis ver, qué podéis conocer en la oscuridad? Nada. 

Por tanto, quien inició la ciencia fue el sol. Y los humanos nunca han considerado que ello pudiera ser así. Y pregunto además: “¿Quién creó la religión? ¿Quién condujo a los hombres a adorar y a amar a alguien, a que fueran devotos a algo?” Me contestan: “Ello fue el miedo, el miedo humano a todas las fuerzas de la naturaleza.” No, todo eso no es nada, sino estupidez. Fue el sol quien creó la religión. ¿Cómo? Cuando calentó a los seres humanos, porque estando helados, no hay religión, ni alegría, ni felicidad, ni amor, no hay nada en absoluto. No veréis a nadie rezando. Pero calentad a alguien y enseguida comenzará a sentir admiración y amor, entonces hay religión. Con calor la religión aparece. En primer lugar tened a alguien a quien queráis, o a un objeto, a un pájaro, a un gato que améis, éste es ya el comienzo de la adoración, de la admiración y del amor. La religión no es otra cosa que estas manifestaciones que os conducen hacia el Creador, el Señor. Ahora la mayoría de los seres humanos más que amar al Señor aman el dinero y dicen que no tienen religión, pero a mí me parece que sí tienen religión: adoran el dinero. Cada día se inclinan ante él. 

Tienen un altar, se arrodillan ante él y meditan, y Dios está en su corazón y en sus mentes: el dios del dinero. Es aquí donde se ve que los humanos, instintivamente, inconscientemente, adoran al sol, en la forma de oro, ya que el dinero es la manifestación del oro en el mundo de los negocios. Actualmente, cuanto más oro tenga un ser humano en su sangre, más saludable y rico será. Un día la ciencia lo reconocerá. Y ahora, ¿quién fue el creador, el iniciador del arte? Ellos meditan, pero no pueden encontrar la respuesta. Y yo les digo: “Fue el sol.” Él aporta la luz, el calor y la vida, tres cosas. 
Y, ¿qué es la vida? La vida vivifica, anima a los seres humanos que son casi cadáveres: incluso anima a la gente que comienza a moverse, a gritar y a crear, y así se produce la pintura, el canto, la escultura. El sol es el comienzo de todas las artes. Quita la vida a alguien, será su fin. ¿Habéis visto alguna vez que los cadáveres sean capaces de crear algo? ¿Les habéis visto alguna vez bailando, cantando o dibujando? Nunca, sólo los vivos pueden hacerlo. Observad a los niños: Se mueven, cantan, gritan. Sus pequeños gritos son el comienzo de la música, sus pequeños garabatos son el comienzo de la pintura, sus pequeños flanes de arena son el comienzo de la escultura, y sus pequeñas fortalezas son el comienzo de la arquitectura, y todos sus pequeños movimientos son el comienzo de la danza. Por tanto, ¿quién es el creador del arte? El sol. Y el sol es la última cosa que es apreciada por los confundidos seres humanos. 

Si tuviera a varios científicos sólo les diría una cosa: “Parad de estudiar a los ratones, a los sapos, a los conejos, y estudiad el sol. Todo está en el sol: nuestra salud, felicidad, riqueza.” Lo estudian todo excepto el sol. Diréis: “Sí, pero los astrónomos estudian el sol.” Lo sé, lo sé... Estoy bien enterado de lo que los científicos estudian en muchos países. Casi en todos los lugares, especialmente en América y en Rusia, se buscan medios efectivos en todos los campos para su seguridad, para su defensa, y aún así, todo es destructivo. Usan incluso ratas. Estudian cómo enviar ratas para demoler centros atómicos, incluso en submarinos. Las ratas pueden comer los cables, alambres y son capaces de derribarlo todo. Las ratas fueron la causa de la victoria de los rusos sobre los alemanes. 
Los rusos aparte de sus armas, de sus recursos mecánicos y de su valentía, resultaron victoriosos a causa de las ratas. Puedo narrároslo brevemente: los alemanes habían llevado sus tanques a un lugar no lejos de la ciudad de Estalingrado. Y para esconderse de los aviones rusos se cubrieron con paja. Posteriormente, en el comienzo de la siguiente primavera, ya preparados para salir a atacar, no pudieron poner en marcha los tanques porque las ratas se habían comido las correas, el caucho, los cables y los alambres. 

Si os diera detalles sobre la naturaleza de la luz solar, cómo trabajar con ella, cómo hacerla penetrar en nosotros, cómo purificarnos con ella, empezaríais a creerme cuando os dije que necesitaría días y días. Al principio estabais sorprendidos. Os dijisteis: “Exagera, lo puede decir todo en unos cuantos minutos.” Nada de eso, apenas he empezado. No os he dicho que los rayos incluso penetran en las profundidades de los océanos y que iluminan a ciertos peces. Esto no puede ser visto porque los rayos del sol son de diferentes naturalezas. Ciertos rayos pasan a través de las paredes y del agua, y otros no. Y, ¿quién enseñó a los peces a derramar luz en los océanos, quién les enseñó? 
El sol. Ellos son luminosos y brillantes. Sin embargo los rayos son minúsculos, pequeños vagones, según mi punto de vista, llenos de provisiones que debemos coger, comer y beber para regocijarnos. ¿No es maravilloso, estupendo e importante? Ahora voy a añadir algunas palabras más acerca de la luz. Si preguntáis a alguien cuánto tiempo un ser humano puede pasar sin comer, contestará: “Treinta, cuarenta, cincuenta días.” Y, ¿cuánto tiempo sin beber? “Diez o quince días.” Y, ¿cuánto tiempo sin respirar? “Sólo unos minutos.” 

Por lo tanto, es evidente que el elemento sólido no es el más importante. El elemento líquido es más importante ya que no se puede continuar mucho tiempo sin beber. Y el elemento gaseoso es aún más importante ya que no se puede continuar viviendo sin respirar ni incluso una hora, ni siquiera diez minutos. Pero hay cuatro elementos, el mundo entero está compuesto de cuatro elementos. El cuarto elemento es el fuego. Ahora preguntad a alguien: ¿Cuánto tiempo puede un ser humano pasar sin calor? Os contestará: “Años. Prueba de ello son los que están en prisión que pasan años sin calor, sin fuego...” No, ni siquiera un segundo. ¿Estáis sorprendidos? Estoy hablando del calor del corazón, en el momento en que el corazón pierde su calor, el hombre muere. Pero si el corazón no está completamente frío, incluso si el hombre está en coma, puede ser siempre reanimado, incluso si el estado de coma dura mucho tiempo. Mientras que el corazón del hombre esté caliente, existe siempre la posibilidad de reanimarle. Aún puede vivir. Pero si el hombre pierde su calor, es el fin. Ya no se le puede reanimar, ¡está muerto, morto scapato! Los hombres corrientes se alimentan sólo con los elementos sólido, líquido y gaseoso. Y, ¿qué hacen con el cuarto elemento, con la luz? No mucho, nada. Ellos no saben cómo alimentarse con la luz que es más importante que el aire. 

Muy poca gente presta atención a alimentarse con luz. Hace unos años todo el mundo se reía de nosotros, nos criticaba, hacían chistes sobre nosotros, nos ridiculizaban, precisamente porque íbamos a mirar la salida de sol por las mañanas para alimentamos con la luz. Todo el mundo nos ridiculizaba porque buscábamos alimentarnos con la luz, el elemento más importante. Y ahora, ¿por qué nos alimentamos con luz? Para alimentar el cerebro. El cerebro quiere comer también, y su comida es la luz. Alimentamos el estómago y todo el cuerpo con aire y nos olvidamos del pobre cerebro. No le damos de comer y por ello no está nutrido. Sólo es alimentado por las sólidas, líquidas y gaseosas partículas... Por eso los humanos permanecen en la ignorancia de las cosas celestiales, ¿por qué no entienden las cosas divinas, por qué no ven claramente? Porque no han alimentado sus cerebros con luz. Los humanos deben aprender a alimentarse con luz. Algunos dirán que pueden alimentar todo el cuerpo, incluido el cerebro, con los elementos sólidos, líquidos y gaseosos. Yo sé que es verdad, pero si alimentáis el cerebro con tal sutil elemento como la luz el resultado es diferente. 

Un día, en el pasado, Zoroastro preguntó a Ahoura Mazda, nombre Persa para designar a Dios: “¿Cómo se alimentó el primer hombre?” Y Ahoura Mazda contestó: “Comía fuego y bebía luz.” 
La luz es una cosa y el fuego es otra. Es el fuego lo que produce la luz. La luz es fría, mientras que el fuego es caliente. El fuego es el principio masculino y la luz es el principio femenino. Ahora os llevaré más lejos para daros otra imagen. ¿Cómo entendía el hombre primitivo el fuego? 
Cogían dos pedazos de madera y los frotaban y frotaban uno contra otro hasta que se producía calor, y luego continuaban frotándolos uno contra otro y el calor se convertía en llama, y después se producía la luz. Y ahora, ¿por qué los enamorados saben como acariciarse juntos para producir calor? Sin embargo, no conocen cómo alcanzar juntos el punto de la luz, ya que no están instruidos ni iluminados. Sólo conocen movimiento y calor. Se mueven y arden de amor, pero no conocen la luz. No han aprendido cómo producir la luz para alcanzar la iluminación. 
Además, no saben, incluso, que gracias a su amor pueden alcanzar la iluminación. Para saber cómo actuar, cómo alcanzar la iluminación a través del amor, se deben leer los volúmenes catorce y quince  que tratan sobre el amor y la sexualidad. Todo está explicado en ellos. 

Ahora, aún os diré otra cosa. Tomad vuestros ojos. Según la Ciencia Iniciática, cada estrella, cada planeta forma algo en el organismo humano. Los ojos se forman por la acción del sol y de la luna. Además los ojos se parecen al sol. Gracias a nuestros ojos vemos los objetos, pero es la luz la que nos permite ver los objetos porque los rayos de luz inciden en ellos y se hacen visibles para nosotros. Cuando no hay luz y estáis a oscuras no veis nada en absoluto. Todo el mundo sabe eso. 
Pero, ¿por qué no pensamos nunca que hay cosas que no vemos, cosas del plano astral, del plano invisible, cosas que necesitamos percibir para estar mejor informados, para estar prevenidos, para ser capaces de trabajar mejor en la vida, para tener mejores métodos. Para ver estas cosas debéis ser capaces de proyectar rayos en esos objetos, de esta manera pueden llegar a hacerse visibles. 
¿Por qué no se nos ha enseñado las cosas más importantes, más divinas, más celestiales? 
Sólo se nos ha enseñado cómo triunfar en la materia, sin embargo, a pesar de eso, nos encontramos día y noche incluso más desgraciados y enfermos. ¿Por qué? Porque nadie nos ha enseñado nunca la importancia de la luz, ni tampoco la importancia de los rayos luminosos que debemos emanar desde dentro de nosotros mismos. Además, es de este modo como los Iniciados ven las cosas que otros no ven. ¿Dónde se encuentra esta luz en las escuelas, en las universidades, en las familias? Voy a daros todavía otro argumento... en el que nadie piensa. ¿Cómo es que nada en el mundo, ni el oro, ni el dinero, ni las armas, ni los sables, ni los rifles, ni los cañones o bombas atómicas, ni el vino, ni el queso, nada es capaz de ahuyentar la oscuridad y las tinieblas, nada, sólo la luz? ¿Cómo es que el Creador ha dado a la luz este incalculable poder para hacer desaparecer la oscuridad? No hay nada más en el mundo que pueda hacer esto, ni incluso las piedras preciosas pueden hacer desaparecer la oscuridad. Si podéis interpretar este lenguaje simbólico encontraréis que la oscuridad y las tinieblas no son otra cosa que todo lo que está oscuro y es nocivo, tenebroso y dañino, o sea los sufrimientos, las dificultades, las tristezas, debilidades, enfermedades. ¿Cómo podéis tener éxito en hacer desaparecer todas estas cosas que son desagradables, tan sucias, tan molestas y espantosas? ¿Por qué los humanos no lo han descubierto? ¿Por qué no han encontrado que debemos trabajar para tener esta luz y que esta luz cambiará todo el resto? Ahuyentará todo lo que es desagradable, dañino y negativo. ¿Por qué los humanos cuentan sólo con todo aquello que es material y externo, pero no en la luz? Desde luego, en el plano físico para entrar en una cueva, en una gruta, en un sótano se encienden lámparas, se sabe cómo usar la luz cuando es una cuestión del lado externo, físico, pero cuando el asunto procede del lado interno nunca se piensa que se puede usar la luz, ¡qué pena! Está también muy mal que los humanos en lugar de buscar la luz prefieren buscar dinero, poder, armas, placeres. ¿Por qué permanecen siempre en la tristeza, en las dificultades, en el sufrimiento, en las tribulaciones hasta el punto de cometer suicidio, de detener sus vidas, cuando el secreto, la llave está en la luz? Pero, ¿cómo tenerla, cuáles son los métodos? Esa es otra historia. 
Podéis leer todo esto en mis libros. 

Y ahora unas cuantas palabras para los religiosos. Los religiosos cristianos han comprendido las palabras de Jesús cuando dijo: “Yo soy la Luz del mundo. Mi Padre Celestial está conmigo y yo estoy con Él. Mi Padre Celestial y yo somos uno.” ¿Qué quiere decir la luz del mundo? ¿Es Jesús la luz del mundo o es Cristo la luz del mundo? ¿Cómo es que los Cristianos no han comprendido nunca que Jesús y Cristo son dos cosas diferentes? Son dos seres distintos que trabajan juntos, Cristo trabaja a través de Jesús. Y el caso de Jesús ¿es el único? Si Dios es amor como así está escrito en todos los libros sagrados del mundo, ¿cómo es que Dios ha decidido ayudar al mundo enviando un único hijo hace sólo dos mil años cuando la humanidad ha existido desde hace millones de años? 
Y, además, antes no había nadie para ayudar al mundo y no habrá tampoco nadie después... La verdad es que Dios es amor, Él ha enviado hijos, porque son numerosos en la tierra, para ayudar a los humanos. Y si los humanos son torpes no es culpa del Señor, de otro modo sería falso que Él sea amor. 

Según los budistas y los tibetanos cuando uno llega a ser perfecto, puro, sincero, se recibe el Espíritu Divino y se convierte en Buda como Gotama Sidarta, que después de llegar a ser rey, llegó a ser Buda. Y antes de él hubo varios Budas que tenían sus propios nombres como Gotama. 
El estado Búdico es el estado de conciencia más alto, cada cristiano que viva según las leyes divinas puede llegar a ser Buda, lo cual quiere decir Cristo, pero nunca Jesús, porque Jesús es un personaje histórico que vivió hace dos mil años. Cada uno de nosotros puede llegar a ser Cristo, es posible. Hemos analizado el ser humano y hemos encontrado que tiene dos naturalezas: la naturaleza inferior que hemos llamado la personalidad y la naturaleza superior que hemos llamado la individualidad, según como sea el trabajo de cada ser humano, una u otra está más o menos desarrollada. 
Y Jesús tenía también esas dos naturalezas, la personalidad y la individualidad. 

Por ejemplo, en el Jardín de Getsemaní era su personalidad la que rezaba y la que tenía miedo del juicio que tenía que pasar. Y en los Evangelios se menciona que la tensión era tan grande que gotas de sangre se formaron en su frente. Y si Jesús hubiera sido Dios mismo ¿se habría rezado a él mismo para evitar aquel cáliz amargo? Esto carece de sentido. Y en la cruz cuando dijo: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” Era su personalidad. ¿Por qué? Porque la individualidad no tiene nunca miedo y nunca puede ser olvidada o abandonada. Su individualidad era Cristo. 
Es Cristo quien es universal y quien es la luz del mundo, no Jesús, porque Jesús iluminó sólo a unos cuantos cristianos, y entonces los otros, los Musulmanes, los Budistas, los Israeliitas, ¿quién los ilumina? Ellos son hijos de Dios también. ¿Por qué el Señor tendría que existir sólo para los cristianos? De ser así Dios sería parcial, no sería todo amor, y se dice: “Dios es amor.” 
Es Cristo quien ilumina a todo el mundo: “Yo soy la Luz del mundo.” Era Cristo hablando a través de Jesús. Y Cristo ilumina el mundo a través del sol. 

Esto es lo que los Cristianos nunca entendieron. Desde que el sol ilumina a todo el mundo es Cristo quien está detrás del sol: “Yo soy la luz del mundo.” Y las palabras: “Mi Padre Celestial trabaja y yo trabajo con Él.” ¿Qué significan? Observad lo que hace el sol, ¿cuál es su trabajo? Trabaja incesantemente en los minerales, plantas, insectos, animales, y en los seres humanos, y la gente no sabe que el sol trabaja en una cantidad innumerable de criaturas invisibles en el universo. El sol trabaja para ellas también, Sin parar. Para ampliar y ensanchar el panorama, los conceptos de los religiosos, los religiosos cristianos, puedo añadir aún algo más. Cuando Jesús celebró la Ultima Cena ofreció el pan y el vino diciendo: “Comed este pan porque esto es mi cuerpo, bebed este vino porque ésta es mi sangre, si no coméis mi cuerpo y si no bebéis mi sangre no tendréis vida eterna.” 
Los cristianos creen que hablaba del pan y del vino como si ello fuera su carne y su sangre. 

En realidad, quien hablaba en ese momento era Cristo. No se trataba de la carne y de la sangre de Jesús, sino de la carne y de la sangre de Cristo. ¿Qué quiere decir esto? El pan y el vino son dos extraordinarios símbolos, y si los Cristianos creen que Jesús fue el primero en dar esta comunión, no están bien informados. Si leéis la biblia encontraréis que el primero en dar esta comunión fue Melquisedek. Melquisedek dió el pan y el vino a Abraham. Melquisedek es el rey de Justicia según el lenguaje Hebreo. Melek significa rey y Sedek significa justicia, y vivió en el Reino no de Salom, esto es, Shalom, que significa paz. Quiso recompensar a Abraham que había conseguido conquistar los siete pecados capitales en la forma de siete siniestros Reyes de Edam. 

Si los cristianos piensan que un Rey que fue el más grande de todos los iniciados iba a recompensar a Abraham porque había decapitado a varios cientos de enemigos, están equivocados. No saben que Melquisedek fue el más grande de los Iniciados. Abraham vivió en Aour, en Caldea. Aour significa luz. Practicó la magia blanca e invocó espíritus. Como no tenía suficiente conocimiento de sus poderes, los espíritus le advirtieron que fuera a Egipto a aprender allí la magia y así fue. 

Dar a Abraham un poco de pan y un poco de vino no es una gran recompensa. Para ello, para que fuera una recompensa, el pan y el vino dan a entender dos símbolos extraordinarios y en su gratitud Abraham le dio un estupendo diezmo de sus victorias. Un diezmo significa algo precioso. El pan y el vino era una iniciación en los dos universales principios masculino y femenino que Abraham recibió y que no conocía antes. El pan y el vino son los dos símbolos solares. ¿Quién produce el trigo del cual se prepara el pan? El sol. ¿Quién provee las uvas de las cuales se prepara el vino? El sol. 

El pan se convierte en el cuerpo de Cristo y el vino se convierte en la sangre de Cristo, ya que en realidad no es el pan físico ni vino físico, ello tiene que ver con estas dos propiedades del sol, su calor y su luz. Y, ¿qué significa esto? Su calor es amor y su luz es sabiduría. Esto es lo que Jesús quiso decir: “Si no coméis mi carne, sabiduría, y si no bebéis mi sangre, amor, no tendréis vida eterna.” Y el hecho de que aquellos que hayan tomado vagones de hostias y bebido barriles de vino y no hayan tenido nunca vida eterna lo prueba. Y lo que es sorprendente es que a lo largo de toda su vida permanecen los mismos: pequeños, ansiosos, vengativos, inciertos, etc. 

La evidencia está ahí. Pero aquellos que tratan de beber y de comer la luz y el calor de Cristo, el espíritu que está detrás del sol, tendrán la vida eterna. Pero los humanos no saben dónde ir para aprender lo que concierne a la vida eterna. Mientras que para aprender una cierta profesión para la vida práctica, sí saben a dónde ir. Cuando quieren aprender a forjar metales van a un herrero, a hacer barriles van a un tonelero, a construir paredes a un albañil..., pero para aprender acerca de la vida eterna, se atreven a ir solos o dirigidos por ellos mismos, a todos aquellos que están enfermos y moribundos, o que ya han estado muertos durante siglos y milenios. ¿Por qué los humanos no han visto que el único que podría enseñarles lo que es la vida eterna es el sol, puesto que no muere? ¿Acaso los humanos preguntan a los pobres cómo hacerse rico, a los calvos cómo hacer crecer sus cabellos, a los débiles cómo dominarse y dominarse a sí mismos? ¿Por qué? Porque han sido educados para que desconfíen de los seres más evolucionados, porque a ellos les parece que son anormales. Sí, los humanos confiarán en todos los estafadores que los desplumarán porque encuentran que son normales. 

Es normal ser egoísta, mientras que ser desinteresado no es normal. Piensan que alguien que no es egoísta esconde algo sospechoso, dudoso. Pobres humanos. Serán robados, estafados, engañados porque no tienen criterios o discernimiento. Por ejemplo, antes de casarse ¿tienen discernimiento? Después de haberse casado, ¡puede que un poco!... pero dejemos esto a un lado. Y ahora os voy a demostrar que la gente ha comido trigo y uvas durante miles de años y nunca han estudiado qué es un grano de trigo o una semilla de uva... Si estudiáis una semilla de uva os sorprenderéis al ver que representa un pequeño falo. Si estudiáis un grano de trigo os sorprenderéis al ver que representa el órgano sexual de la mujer, con un pequeño corte central. ¿Por qué es así? ¿Por qué el trigo es de color blanco y la uva de color rojo?... Y, ¿por qué para concebir un hijo el hombre debe dar a la mujer el color blanco y la mujer el rojo, su sangre? Sólo si es virgen, por supuesto. 

Los humanos no han comprendido nada en este punto, tampoco los que hacen el amor cada día. Y, ¿por qué en primavera, cuando todo es renovado, los Búlgaros llevan pequeños pompones, uno rojo y otro blanco. Los llevan pero no saben por qué. Han olvidado la antigua tradición dada por los Iniciados. Si tuviera que ampliar sólo la comunión como debe ser hecha de forma verdaderamente espiritual y divina, necesitaría mucho tiempo. Los humanos han materializado todo cuando estos símbolos están llenos de profundidad y sabiduría. Siempre debéis buscar por encima y no siempre por debajo. El sacerdote debe bendecir el pan y el vino que han de ser consagrados, han de tener vida. Creo más bien en quien tenga el poder de la bendición en el aspecto mágico de la palabra. Pues me encuentro obligado a decir que antes de que el sacerdote los bendiga, Dios ya los ha bendecido desde que el pan y el vino poseen la vida, ya que no son los humanos quienes pueden dar la vida. Sólo son los medios, los instrumentos que transmiten la vida que pasa a través de ellos. 

Si ellos pudieran dar la vida habrían querido vivir eternamente, lo cual afortunadamente o desafortunadamente no es el caso. La vida viene de alguna parte. Si la bendición fuera tan efectiva y poderosa, ¿por qué no bendecir virutas para comerlas después o trozos de cristal o hierro? De este modo, también aquí es necesaria la luz. Debéis bendecir la comida, sí, pero no debéis creer que eso sea todo. Antes de la bendición Dios ya pensó en poner vida en la comida. Por tanto, una vez más es el sol quien aporta el amor, la sabiduría, la fuerza y la vida. Y ahora consideremos la Santísima Trinidad por ejemplo. 

Ningún cristiano tiene idea de quién es el Padre, quién es el Hijo y quién es el Espíritu Santo. 
Se han escrito libros y libros que son completamente abstractos, teóricos, trascendentales, cada uno dando su opinión, pero nunca conteniendo la verdad. Para encontrar la verdad debéis dirigiros al sol, y él os informará y contestará. ¿Queréis un ejemplo? Os daré uno puesto que sois tan amables por tener la paciencia de escucharme. ¿Creéis que es inteligente considerar al Padre como Dios, al Hijo como Dios y al Espíritu Santo como Dios? No, porque de esta manera habría tres dioses, lo cual es peligroso, tres dioses podrían discutir, pelearse y luchar. Y si os dijera que hay un solo Dios y muchas divinidades que obedecen a ese único Dios, os sorprenderíais. Puedo probároslo. Tomad el sol. 

Es uno. Supongamos que representa al mismo Dios, y que la luz, el calor y la vida que proyecta son las tres cualidades, las tres virtudes, los tres poderes, los tres atributos que son amor, sabiduría y verdad. La mayor ignorancia consiste en considerar estas tres manifestaciones que vienen de un único centro como tres cosas separadas, diferentes, independientes y autónomas. No es Dios el Padre, tampoco es Dios el Hijo, tampoco es Dios el Espíritu Santo, sino que es el Señor quien es estos tres estados de manifestación. El sol lo confirma. Si preguntáis al sol esta cuestión os dará la realidad. Hay un Dios que se manifiesta de tres maneras, como luz, como calor, como vida: sabiduría, amor, verdad. Si no me creéis ir y preguntad al sol. El hombre también es una trinidad: tiene un intelecto, un corazón y una voluntad. El hombre está constituido como Dios, Dios lo creó a Su imagen. Es el hombre quien se manifiesta a sí mismo a través de su inteligencia, su corazón y su voluntad; no son tres cosas separadas. Por tanto, el hombre es la misma cosa que el sol que se manifiesta como luz, calor y vida, y es la misma cosa que Dios, que se manifiesta a sí mismo como sabiduría, amor y verdad. El hombre es a imagen de Dios, pero aún no ha logrado su semejanza. 

En el Génesis está escrito: «Dios dijo: Haré al hombre a mi imagen y semejanza. Y Dios creó al hombre a Su imagen, a Su imagen lo creó. » Moisés repitió dos veces que Dios creó al hombre a Su imagen. ¿Cómo es que olvidó escribir a Su semejanza? Lo escribió a propósito de esta manera para demostrar que Dios pensó en crear al hombre perfecto, pero que no lo hizo así. 
Quizás el hombre necesita miles y miles de años para parecerse, para ser como Dios. 
No se parece a Él: no es omnisciente, no es todo-amor, no es todopoderoso como Dios. 
Y el hecho de que alcance esta semejanza reencarnación tras reencarnación prueba la realidad de la reencarnación. Tomemos un ejemplo. 

Coged la bellota de un roble. Una bellota está hecha a imagen del árbol. Todas las marcas del árbol se encuentran en el lado esotérico del árbol, en las líneas de las fuerzas, pero no es la semejanza de su padre el árbol. Una vez plantado en la tierra y que comience a crecer se asemejará a su padre. Mientras tanto, sólo es la imagen de su padre. Para ser mejor comprendido en todo lo que sigue, debéis saber cómo consideramos al sol. Para nosotros el sol es la mejor representación de Dios en el mundo visible, ya que para el mundo invisible Dios tiene otras manifestaciones. Y creemos que, en realidad, nada puede expresar al Señor ni plenamente ni totalmente. 

El sol le expresa sólo en parte. Verdaderamente no podemos tener una idea clara de la inmensidad, de la grandeza, de la profundidad del Señor. Sobrepasa cada imaginación y cada inteligencia. Ahora un poco más sobre la mentalidad Cristiana. Cuando van a la guerra han sido bendecidos por la Iglesia, que está ahí con toda su solemnidad y gravedad, con todas sus impresionantes y grandiosas ceremonias para suplicar al Señor su ayuda en la conquista, matanza y exterminio de los enemigos. Es normal, hacen todo lo necesario con oraciones e incienso para camelar al Señor. Ahora supongamos que los franceses hicieron esto durante la guerra, y que los alemanes hicieron otro tanto por su parte. Desde que hay tres dioses para los cristianos, había uno para los franceses, otro para los alemanes, y otro para quien sabe quién. El que protegió a los alemanes e intercedió por ellos en la asamblea de las alturas ganó el caso al principio. 

Después hubo un cambio completo de opinión en el cielo y fueron los franceses quienes vencieron con la ayuda de los ingleses y de los americanos, quienes, desde luego, habían hecho otro tanto con sus sacerdotes y ceremonias. Por tanto, los cristianos, cada uno desde su propio lado, trataron posiblemente de ganar a uno de los tres dioses, y puede ser que entre esos tres dioses haya uno que tenga preferencia por los alemanes y otro por los franceses, y que ellos hayan convenido para ayudar ora a los alemanes, ora a los franceses. Es una mentalidad lamentable en mi opinión. Y el hecho de que la mentalidad humana pueda ser tan lamentable prueba que aún no está en la verdad. 
Nunca debemos comprar al Señor. Quizás desde un ordinario punto de vista humano todo el mundo encontrará normal que ellos hayan actuado así. Sí, pero si ellos hubieran subido más alto, tan alto como el Señor que es uno, habrían averiguado que Él es imparcial, que Él deja a los humanos que se destrocen entre ellos, ya que parece que les complace. 

Sí alguien me dice: «Sí, pero Dios está siempre para destruir. Lea el Viejo Testamento. 
Incluso aconsejaba matar a los recién nacidos.» Nunca lo creeré. Muchas cosas fueron añadidas por los humanos y son mentiras. La realidad es completamente diferente. El Señor nunca dio tal consejo. Un día la luz que ilumina al mundo vendrá para revelarlo todo, y muchas cosas serán de nuevo corregidas, rectificadas, reparadas y restablecidas. ¿Sabéis que en mis conferencias he mostrado que el Señor nunca castiga ya que es amor? Entonces, ¿quién castiga a los indomables, injustos, crueles seres humanos? Dios dejó a otras divinidades que crearan leyes absolutas, implacables y el hombre es aplastado por estas leyes, y puede incluso que ni el Señor esté enterado de ello. Escuchándome pensaréis que mis chistes son crudos. Pero os pregunto ¿Cómo se representa a Dios en el Antiguo Testamento? Se describe como un ser vengativo, celoso, destructivo, como fuego consumidor, y como un ser único. Pero, ¿qué ocurriría si hubiera tres dioses así? Oh, la, la. Si los humanos creen que el Antiguo y el Nuevo Testamento son para toda la eternidad se equivocan. 

Habrá muchos cambios a partir de ahora. Por el momento no hay perfección. Alcanzaremos la perfección un día, pero ello llevará algún tiempo. En primer lugar estaba el primer testamento basado sólo en la justicia. ¿Por qué Dios aceptó un segundo testamento? Esto prueba que hay una evolución en el dominio espiritual. Puesto que hubo un segundo testamento ¿por qué no habrá un tercero que estará más cerca de la verdad y de la perfección? Tomemos uno o dos ejemplos. En el Antiguo Testamento Salomón dijo: “No hay nada nuevo bajo del sol.” Es verdad, pero, ¿qué no podrá decirse en el Tercer Testamento: “Todo es nuevo en el sol?” Mejor que decir nada es nuevo bajo el sol, decir todo es nuevo en el sol. Esto es verdad también y es mejor. ¿Por qué estar siempre bajo el sol y nunca en el sol? En el Segundo Testamento está escrito: “Pedid y recibiréis; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá.” ¿Por qué no podría ser aún mejor? ¿Por qué no escribir “No pidáis y recibiréis; no buscad y encontraréis; no llamad y se os abrirá?” Cada uno gritará y dirá: “Todo esto es absurdo y estúpido!” Ah no, todo esto no es estúpido. ¿Por qué fue dicho: “Buscad y encontraréis; pedid y recibiréis; llamad y se os abrirá”, si durante toda vuestra vida buscáis, pedís y llamáis y no encontráis nada, no recibís nada y no sois liberados? Entonces, ¿por qué no pueden ser ciertas esas nuevas palabras? Ellas pertenecen a alguien que ya aplica, que ya vive la vida espiritual de Cristo. 

Él no necesita pedir, el mundo invisible sabe lo que necesita y se lo dará sin su petición. Ya no necesita buscar porque gracias a su manera de pensar, sentir y actuar, que es tan divina, encuentra la verdad. Y el mundo invisible le abre todas las puertas y está con él porque vive una vida perfecta. Aquellos que viven una vida perfecta ya tienen realizaciones. Aquellos que no viven una vida perfecta piden, buscan, llaman y no obtienen nada en absoluto. No saben qué pedir; no saben qué buscar y dónde; no saben dónde llamar y por qué. Por eso inspirados por estas palabras del Testamento la gente busca dinero, mujeres, placeres. Piden para tener poder y posición en la sociedad para dominar y pavonearse. Y llaman día y noche durante las guerras, o golpean las cabezas de sus mujeres o de sus vecinos, y son las puertas de sus prisiones las que se les abren, y luego llaman y llaman, pero las puertas nunca les son abiertas. Esto no es lo que Jesús pensaba. 

Esto es lo que quiso decir. Buscad la luz: es la mente la que busca y busca la luz, y encontrándola lo veréis todo, seréis clarividentes, encontraréis todo lo que ha sido perdido, todo lo que ha sido escondido. Pedid por amor, amor verdadero, amor divino: es el corazón quien pide y pide amar y ser amado. Pide calor, alegría, felicidad. Pero llamad a las puertas de vuestra propia prisión en las que estáis encerrados de modo que pueda ser abierta: es la voluntad quien llama y llama para ser libre, para que se la suelte, para actuar y crear. En general, la gente no tiene ninguna luz y no saben dónde encontrarla. Cuántas personas ancianas y respetables he encontrado en los años pasados con toda clase de decoraciones y títulos que me decían: “Estoy buscando la verdad.” Yo les contestaba: ¿Cómo es que aún no la habéis encontrado? Cuántas veces se os ha presentado y la habéis enviado fuera diciendo: ¡No es a ti a quien busco! Estoy buscando una verdad que lave mi ropa sucia, me cocine y me aporte mucho dinero. Es un sirviente lo que buscáis, y la verdad no es un sirviente, es una princesa que debe ser servida más que ella os sirva a vosotros. 

Esas personas me miraban sorprendidas, incluso enfadadas. La gente no encuentra la verdad porque no son honestos. Cuando queréis servir a la verdad, ella está ahí, enseguida viene. Como ciertas personas que vienen a decirme que no saben qué es bueno y qué es malo, y así se justifican no haciendo nada. Yo les digo: “Lo sabéis pero no queréis admitirlo.” Tenéis ciertos pensamientos, ciertas ideas, ciertos deseos y no sabéis si son buenos o malos. Por ejemplo, queréis dar a alguien una bofetada en la cara, queréis estafar a alguien, queréis seducir a alguien para rechazarle después. Colocaros en su lugar e imaginar que sois vosotros quienes sois abofeteados en la cara, que sois vosotros quienes sois estafados o seducidos para después ser rechazados enseguida. Si éste fuera el caso, encontraréis que es doloroso, injusto, deshonesto. ¿Por qué la gente siempre se justifica diciendo que no saben? Es demasiado fácil. Y aún se dice en alguna parte: “Haz a los demás lo que quisieras que ellos hicieran contigo.” Por tanto, ya que hay dos testamentos; ¿por qué no puede haber un tercero? Os digo que un Tercer Testamento va a aparecer. 

Todo el mundo sabe que nada crece en invierno, a pesar de que hay semillas por todas partes debajo de la tierra, porque el calor y el sol faltan. Y en primavera, cuando hay más calor y luz todas las semillas comienzan a crecer. Cada uno lo sabe, pero muy pocos lo han comprendido. Porque si hubieran comprendido habrían podido sacar la conclusión de que la misma cosa ocurre con nosotros mismos. Hay semillas que Dios ha depositado en nosotros durante siglos y milenios, pero no crecen. Además, incluso la gente no sabe que hay estas semillas, que son cualidades y virtudes potenciales, en ellos, y estas cualidades y virtudes no se manifiestan por sí mismas porque la gente nunca ha ido a exponerse al sol. Por esto vamos a la salida del sol cada mañana durante la primavera y el verano para hacer crecer estas semillas. Esto es algo en lo que nadie cree, ni científicos, ni eruditos, ni filósofos. Ellos piensan que no necesitan exponerse al sol. Por esta razón las semillas permanecen eternamente enterradas. Pero si os exponéis a los rayos del sol por la mañana muy temprano, cada día, estas semillas empezarán a crecer y a dar hierba, flores, árboles y frutos. 

Llegaréis a ser un jardín floreciente lleno de los frutos más suculentos, hablando simbólicamente. Mirar los frutos que no están expuestos al sol: son verdes, amargos, fuertes y ácidos. Por el contrario, aquéllos que están expuestos al sol son coloreados, dulces y deliciosos. Todos conocen esto, incluso los niños. Pero nadie ha visto que el mismo proceso se desarrolla dentro del ser humano. Aquellos que oyen mis palabras dirán: “!qué necio y tonto! Cómo es que no ha ido a las playas para ver la cantidad de gente que se expone al sol!” Sin embargo, quienes me dirigen estos reproches no conocen la naturaleza de los rayos del sol. ¿La gente se expone a los rayos del sol por la mañana cuando sale o por la tarde? La mayoría se expone por la tarde cuando el efecto de los rayos del sol no es tan beneficioso, sino que es incluso nocivo, por esta razón la gente se vuelve floja, débil y blanda en la cabeza, y enferman. Observad la naturaleza, los pájaros se dan prisa para levantarse antes que el sol, para regocijarse y cantar, y a menudo se callan después. A mí me parece que aquellas personas que se exponen al sol por la tarde se preparan para ponerse enfermos. 

Es en su salida cuando el sol, a través de sus rayos, envía las mejores influencias para la salud, lucidez, claridad, para todo. ¿Y sabéis que para perjudicarnos ciertas personas han dicho que estábamos desnudos durante la salida del sol? ¿Cómo es que nunca hemos cogido frío? E incluso en las fotografías que tomaron íbamos vestidos de invierno porque hace frío por la mañana, esta gente que ama tanto la verdad y que tiene tan buenos corazones, no obstante, escribieron que todos estábamos desnudos. (Unos periodistas quisieron denunciar a los hermanos y tomaron fotos desde un helicóptero un verano en el Bonfin) Las razones por las que vamos a la salida del sol son numerosas. No es solamente para hacer que las cualidades y virtudes crezcan, sino que también hacemos otros ejercicios. Tenemos un yoga completo del sol al que he llamado Surya yoga. 

Cuando estuve en la India estudié todos los yogas ; el karma yoga, el agni yoga, el bakti yoga, el radja yoga, el jnani yoga, el tantra yoga, el hatha yoga, el chabda yoga, el kriya yoga, y encontré un yoga que no existe en la India, que los hindúes no conocen todavía, el yoga del sol, al que bauticé surya yoga. Para mostraros qué limitadas son algunas personas en la tierra de Jesús y Cristo, os diré esto: Los cristianos sólo cuentan con Jesús. Él derramó su sangre por nosotros, por nuestros pecados, pagó nuestras deudas para siempre, para toda la gente que vendría siglos después a vivir a la tierra y no sólo para aquéllos que vivieron en Palestina en su tiempo. 

Por esto los cristianos continúan comiendo, bebiendo y haciendo la guerra, siguen cometiendo crímenes, estando en prisión y enfermos, y sin embargo, continúan creyendo que la sangre de Cristo salvó al mundo. ¿Y cómo es que durante dos mil años las desgracias y catástrofes continúan? Si fuerais Iniciados habríais aprendido que Jesús vertió su sangre para revelarnos un nuevo camino para la humanidad: el camino de la clemencia, de la fe, de la pureza y del amor. Y si andáis por este camino seréis salvados. Pero nunca seréis salvados viviendo de cualquier manera que os guste, sólo porque Jesús vertió su sangre en la cruz. Además, la evidencia está ahí - ¿Por qué el Reino del Cielo no ha venido a realizarse en la tierra? Para demostraros aún mucho más lo limitados que están os diré esto. Ellos establecieron todo el poder de Jesús en su omnisciencia, y no pueden ir más lejos para comprender que Jesús no lo tenía todo, que es Cristo quien tiene todos los poderes, todo el conocimiento. 

Por ejemplo, un día vi un sujeto ordinario como cualquier otro con la excepción que rezaba y meditaba a menudo. Y un día seguramente el espíritu de Cristo hizo algo porque, de repente, recibió el regalo de ver el estado de todos los órganos del cuerpo y descubrir todas las enfermedades mirando al iris de los ojos, y podía aconsejar para su sanación y recuperación. Todo el mundo estaba asombrado porque no había estudiado nunca, tampoco era erudito. Pero con el tiempo se volvió muy vanidoso y comenzó a considerarse muy excepcional, y puesto que hizo mucho dinero comenzó a vivir una vida ordinaria no privándose de nada. Lo que es sorprendente es que algún tiempo después el espíritu le dejó, perdió su regalo y se volvió tan ordinario que todo el mundo le volvió la espalda. Y ahora está en completo desamparo. Además, él y el espíritu eran dos cosas diferentes. Y cuando el espíritu le dejó ya nunca más volvió a realizar maravillas. Los cristianos no van más lejos, no piensan que el espíritu de Cristo que vivió en Jesús podía extenderse tan lejos como todo el universo y ¿por qué no hasta el sol? No, no, no, los cristianos se limitan. 

Ellos dicen: “¿Cómo podría Cristo ser manifestado a través del sol? No es posible.” Nadie ha pensado nunca así. Ellos han sido enseñados para creer en todo lo que es limitado: iconos, velas, iglesias construidas por el hombre, agua bendita, hostias, estatuas, pero no para ir más lejos, explorar un poco y encontrar a Cristo manifestado en el universo, en todas partes y creer que se puede encontrar, va en contra de la religión cristiana. Por eso permanecen con las manos vacías, débiles, enfermos, incluso con su religión. A menudo hago la siguiente pregunta: ¿Si Jesús fuese el mismo Dios, entonces, por qué permaneció nueve meses en el vientre de su madre como todo el mundo? y si Jesús fuese Omnisciente y todopoderoso ¿por qué no realizó maravillas y milagros antes de que tuviera treinta años? Y también pregunto: ¿Tenía dientes cuando nació, comenzó a caminar y a hablar de repente, o le llevó algún tiempo también caminar y hablar como a todo el mundo? 

Él también tenía que aprender a desarrollarse para recibir a Cristo. Y recibió a Cristo un poco más tarde. ¿Por qué los humanos tienen miedo de conocer la verdad? Los maridos tienen miedo de sus mujeres, las mujeres tienen miedo de sus maridos, los ricos tienen miedo de los ladrones y bandidos, los humanos tienen miedo de morir de hambre, de caer enfermos, de perder sus posiciones, tienen miedo de todo, especialmente de la opinión pública, y cuando oyen mis palabras estoy seguro de que habrá muchos que tendrán miedo de estas verdades. Prefieren permanecer como están con toda la clase de cosas que les han sido inculcadas durante siglos y que no son ciertas. Considerando que hay poco tiempo y que ciertas cosas no pueden ser reveladas porque son de naturaleza tan extraordinaria que gente corriente no podría entenderlas, puesto que forman parte de los grandes misterios, sólo os diré esto. Hay muchas cosas en las religiones y en las iglesias que están bien adaptadas, bien presentadas y que incluso son útiles para la gente corriente que no está tan evolucionada o avanzada. Hay cosas muy profundas, muy celestiales. 

Si la gente pudiera comprenderlas, y si fuerais más lejos, encontraríais cosas que sobrepasan la visión ordinaria. Ahora para aquéllos que realmente quieren la llave del progreso, de la maestría, de la perfección, les daré el secreto, la llave. Vais a oír algo que ni fisiólogos, ni anatomistas, ni psicólogos, ni filósofos han investigado. ¿Qué es la anarquía y qué es la sinarquía? Es muy importante conocer esto. La sinarquía es un poder, es una autoridad, una inteligencia, una fuerza que dirige, armoniza y determina las cosas. Tomad los órganos, observaréis que cada órgano piensa en sus propios asuntos, ejecutando su trabajo determinado y que no tiene ningún interés en los otros órganos. 
El estómago atiende a la digestión, los pulmones a la respiración y a la purificación de la sangre, el corazón a la circulación de la sangre, el hígado a la neutralización de los venenos, el bazo a preparar los corpúsculos rojos. Sólo el corazón y los pulmones no paran. Trabajan constantemente, e incesantemente, cumpliendo con su deber, mientras que los otros descansan a menudo, se paran, incluso el cerebro. Si simplemente atendéis a satisfacer los deseos y los caprichos de vuestros órganos, eso es anarquía. ¿Por qué? Porque cada uno piensa sólo en sí mismo. No atiende a los otros. Está especializado. 

La Inteligencia Cósmica previó esto, pensó en esto, y por eso puso algo en el ser humano que vigila, que inspecciona, que organiza, que equilibra. Es llamado inteligencia sublime, y gracias a esta inteligencia sublime todos los movimientos y funciones del cuerpo están regulados de tal manera que hay armonía, medida y el ser humano está en perfecto estado. Gracias a esta inteligencia uno puede decir que el estómago digiere no sólo para él mismo, sino para todo el cuerpo; que los pulmones no respiran para ellos solos, sino también para todos los órganos; el corazón no sólo late para él mismo, sino para todo el cuerpo. Por tanto, su especialización es dirigida y utilizada por esta sublime inteligencia para equilibrarlo todo. 

 El ser humano se encuentra entre los órganos y esta inteligencia. Si da solamente preferencia a ciertos órganos, como el estómago y el sexo, por ejemplo, entonces no piensa en el todo, en la colectividad, y así la anarquía adquiere un firme dominio. Y a partir de ahí el disturbio, el desorden, el caos y la enfermedad se suceden, y el hombre se encuentra en estado de colapso. Pero si el hombre da supremacía, prioridad a ésta inteligencia que gobierna, que equilibra todo en él, entonces todo está en armonía y salud, en un estado de bienestar que le capacita para trabajar y crear incesantemente. He aquí un ejemplo: tomemos los órganos sexuales, ¿se interesan ellos mismos por saber si la persona a la que pertenecen es un sacerdote, un pastor, un cardenal o un místico? No, les trae sin cuidado sus convicciones religiosas; siguen su propio camino, no piensan en nada, sino que actúan según su naturaleza, e incluso durante una meditación o una oración tienen un nervio insolente, se despiertan y hacen exactamente lo que les place. 
Y si no hubiera una inteligencia más arriba en el ser humano que domina, vence y se impone ¿en qué estado estaría el hombre? Este es el más tremendo, fantástico, poderoso, y beneficioso argumento. Esto os demuestra que el ser humano está obligado a dar superioridad al lado espiritual, aliado divino, de otro modo, si diera supremacía al aliado puramente vegetativo, animal, estaría perdido. Actualmente todo está desenfrenado, y se halla en un estado caótico y desorganizado en el mundo porque el lado espiritual no se ha destacado ni apreciado. 

Lo que os estoy revelando vale millones. ¿Me entendéis o no? Estaréis perdidos sin esto, y con esto seréis reyes. Siento que todas estas explicaciones se están haciendo muy largas y prolongadas, pero haré cualquier cosa para que todo quede claro, de esta manera todo podrá ser comprendido por todo el mundo. Sé de antemano que escuchando lo que he dicho no estaréis de acuerdo conmigo. Encontraréis que juzgo a los humanos demasiado severamente, que soy arrogante, y que detesto a los seres humanos, que nunca he encontrado a la maravillosa gente que existe. Para aclararos este punto os diré esto. 

Conozco los dos lados de la naturaleza humana, el buen lado y el lado malo. Porque no tenéis idea de las cosas que he experimentado en ochenta años, debido a ellos puedo deciros esto ahora. Hasta que alguien no haya conseguido vibrar con las vibraciones del espíritu, hasta que no haya despertado el lado divino dentro de él nunca me encontrará correcto o que estoy en lo cierto, y perseverará en sus opiniones, erróneos y limitados puntos de vista, pensando que él tiene razón. Pero el día que sea conmovido por la luz celestial sentirá la grandeza, la inmensidad del espíritu divino que trabaja a través del universo, y entonces le resultaré correcto. Me entenderá y se sorprenderá ante la veracidad de todo lo que acabo de decir. Y esto es lo que sucederá. 

Después de haber recibido el espíritu de la luz, encontrará que está rodeado por criaturas que no son tan limpias y puras, sentirá que está rodeado por gente sombría, muerta, aburrida e intolerante, notará que ellos son a menudo débiles, pequeños, enfermizos. Para él daré el más alto ideal para seguir y vivir: Tener un corazón puro como el cristal, un intelecto luminoso como el sol, un alma vasta como el universo, y un espíritu poderoso como Dios y unido a Dios. Sin este ideal él tendrá sus opiniones, sus ideas, sus puntos de vista personales, y nunca encontrará la verdad. La gente son aún como niños. Coged a una niña pequeña a la que se le ha roto la pierna de su muñeca. Grita amargamente como si esto fuera una realidad. Un chico pequeño juega seriamente con sus soldados de plomo como si no hubiese nada más en la vida. Ellos no saben, porque son muy jóvenes, que un día con el tiempo sus ideas, sus puntos de vista, sus conceptos cambiarán. 

Me dejáis que os dé algún consejo. Cada uno de vosotros debéis preguntaros siempre: “¿Estoy realmente en la verdad? Marcharé, buscaré y verificaré, y quizás encuentre a alguien que piense mejor que yo.” Pero desgraciadamente la gente está convencida y determinada en sus opiniones erróneas que están basadas en el lado inferior, en su codicia, atracciones, deseos, preferencias y especialmente en sus simpatías y antipatías, en sus gustos y aversiones. Los humanos no basan sus opiniones en una inteligencia que no tiene nada en común con sus gustos y aversiones. Aún viven con sus prejuicios y pasiones, sus atracciones y repulsiones sin ir más lejos, sin ver como son las cosas en realidad. Terminaré con la fórmula:Tener el corazón puro como el cristal, el intelecto luminoso como el sol, el alma vasta como el universo, y el espíritu poderoso como Dios y unido a Dios. 

Para demostraros que no os estoy engañando os puedo hablar algo más acerca del valor de Melquisedek que es indescribible. Melquisedek es el Maestro de los Maestros. Él enseña a todos los Maestros de la humanidad porque es inmortal. San Pablo habló de él en su epístola a los Hebreos. No nació de un hombre y de una mujer, vive eternamente, no muere, y está escrito que Jesús era de la Orden de Melquisedek. Así pues Melquisedek estaba por encima de Jesús. Y el hecho de que Jesús celebrara la Ultima Cena prueba que no la inventó él mismo, sino que la recibió de Melquisedek. Melquisedek fue el primero en dar la comunión y cuando pregunto a los Benedictinos o Franciscanos o Dominicos o Jesuitas: ¿Quién era en el Libro de la Revelación el anciano a quien San Juan vio, quién sostenía un candelabro de siete luces en una mano y en la otra mano siete estrellas, los siete planetas y una espada de doble filo en su boca? 

Este anciano tenía cabello blanco y vestía ropajes blancos. Todos ellos me contestan que era Jesús y yo les digo: “¡Pobre Jesús! ¿Qué es lo que le pasó para que su cabello se volviera blanco tan rápidamente?” Entonces algunos me contestan que es el Padre Celestial. No, no es el Padre Celestial porque se dice que nadie ha visto al Padre Celestial. Así pues el anciano es Melquisedek, porque Jesús se lo encontró en los Himalayas en su dieciochoavo año de ausencia de Palestina. Y antes de marcharse (dejar este mundo definitivamente) suplicó a Melquisedek que se apareciera a su discípulo amado San Juan, y Melkisedek consintió. ¿Sabéis que en Kashimira, en una librería en Ladak, hay un evangelio que habla acerca de Jesús. Que en él hace referencia a su estancia en la India, también hace referencia a todo lo que le había sucedido en su vuelta de Palestina, sus tres años y medio de enseñanza, su arresto, su crucifixión. Yo conseguí obtener permiso para leer este evangelio. Melquisedek está siempre allí, sigue trabajando con todos los Iniciados. 

Los está preparando y un día se manifestará a través de ciertos Iniciados para hacer un gigantesco trabajo en la humanidad como nunca se haya hecho antes. Intentar comprender lo que estas palabras significan en búlgaro: “Idé, Idé, Idé, Mochtnia, silnia, da pomaga toï, da pomaga toï, da pomaga toï.” ¿Por qué los humanos a veces se sienten confundidos, que la luz les ha dejado, y se encuentran en estados inverosímiles de incomprensión, problemas, miedo y oscuridad? Porque mientras no sepan cómo subir por encima de las nubes permanecerán en la oscuridad. Os daré aún otra imagen, otro aspecto de la cuestión. Los Iniciados que saben cómo elevarse por encima de las nubes e ir hacia las alturas, hacia las cumbres, para ellos el sol está siempre ahí para iluminarles. ¿Por qué los humanos no han aprendido los métodos para elevar su conciencia por encima de las nubes? 

Cada uno puede comprender el símbolo de las nubes escondiendo el sol. Por lo tanto, mientras no hayáis decidido buscar la luz, uniros al sol y comprender la nueva Enseñanza que está entrando en el mundo, siempre seréis pobres, miserables, mezquinos, desgraciados, enfermizos y confusos. Estas pocas palabras están dirigidas para todos aquellos que quieran salir de los disgustos y dificultades de la vida. El sol está siempre ahí para ayudar e iluminar a los seres humanos, pero son ellos los que no están en los rayos del sol. Quién sabe dónde están. Ahora para enseñaros lo defectuoso que es el razonamiento humano y cómo los seres humanos se engañan a sí mismos, os daré un único argumento. Es suficiente para enseñaros que los humanos no han estado en buenas escuelas, que no han tenido buenos profesores, que no han tenido perfectos maestros para seguir. Ahora cuando sale el sol en el horizonte ¿desde qué sitios puede ser visto primero? 

Es en los abismos, los precipicios o en las cimas de las altas montañas? Desde luego todos dirán que son las cumbres quienes lo verán primero. Pero, ¿por qué los humanos no saben cómo interpretar esto? ¿Por qué piensan que la mayoría, las multitudes, las masas del mundo tienen razón en sus razonamientos, juicios, dictámenes en no importa que tema y que los Iniciados están equivocados? ¿Cómo es que el Señor ha podido mostrarles el camino, el verdadero camino y dejado a los Iniciados a un lado? ¿Cómo es que el Señor ha podido revelar a toda aquella gente que no tiene una conciencia maravillosa, ni siquiera moralidad, la que tienen les permite todo, que se acobarda ante cualquier exigencia moral para satisfacer su naturaleza inferior, y que Dios haya dado la espalda a los Iniciados que han sacrificado todo, que siempre han mostrado une abnegación sorprendente y que viven en la pureza? De ser así los Iniciados habrían sido engañados y equivocados. Esto es lo que los humanos creen. Hablar con ellos y veréis lo que dicen. ¿Cómo es que no se han dado cuenta de que su razonamiento es tan ilógico, tan injusto? 

Este ejemplo que os doy de la salida del sol, os prueba que los primeros en ser iluminados, los primeros en ver la verdad, los primeros en mostrar que están en unión con la luz, los primeros en descubrir las más grandes y sublimes verdades son los Iniciados, los verdaderos Iniciados y no los impostores que abundan en la tierra actualmente. ¿Y quién sabe cuándo todos los demás serán iluminados? Porque están demasiado bajo, demasiado bajo, demasiado bajo. Para dar algo en que pensar a aquellos que han leído mis libros: LOS ESPLENDORES DEL TIFERET Y LOS MISTERIOS DE IESOD, añadiré unas palabras acerca del Árbol de la Vida. 

El Árbol de la Vida tiene tres columnas. La columna central tiene cinco sephirots, Keter en la cima, luego Daath que está escondida y misteriosa, luego Tipheret, el sol, debajo de Tipheret, Iesod, la luna y Malkout, la tierra está al final de la columna. ¿Qué representan estos cinco Sefirot? Kether, el espíritu; Daath, el alma; Tipheret, el intelecto, el plano mental; Iesod, el corazón, el plano astral y Malkout, el cuerpo físico. Respecto a la cuestión que nos preocupa, la luz, debéis saber que el universo entero está bañado por una luz invisible y que para poder ser penetrado por ella se debe ser puro y transparente como un cristal. En el pasado, algunos pueden recordar que las amas de llave tenían que limpiar el cristal de las lámparas de petróleo porque capas obscuras y opacas se fijaban en el cristal impidiendo que la luz pasara a través del cristal. 

Puesto que el sol, Tipheret, y la luna, Iesod, están muy unidos él uno al otro en el Árbol de la Vida. La luz de Tipheret pasa a través de la pureza de Iesod e ilumina a Malkout. De esta manera la luz de Tipheret, el intelecto, pasando a través de la pureza de Iesod, el corazón, ilumina a Malkout, el cuerpo y a todas sus células para mantenerlas con salud, vigor y vida. La luz existe en todas partes, pero, ¿por qué no puede pasar a través de nosotros? Porque somos opacos, densos, impuros y estamos acorazados. En resumen, sólo la pureza del corazón permite que la luz brille. Y, ¿por qué se dice en los Evangelios: “El puro de corazón verá a Dios.” Sólo con la luz podréis ver. Por tanto, la pureza permite que la luz pase a través de nosotros y da la posibilidad de ver a Dios en todas partes. En esta frase de los Evangelios está oculta toda la moral divina. Y como en estos días se celebra el festival del sol en todo el mundo, terminemos con el sol. ¿Cómo es que según el Antiguo Testamento Dios fue primero para los Israelitas? 

Por una parte estaban los que tenían que vivir, dominar y asesinar a los otros, y según el Segundo Testamento, ¿no hacen lo mismo los cristianos? Ellos piensan de la misma manera, que son elegidos, amados, preferidos por el Señor, y que los otros son despreciados, no creyentes. Sólo el sol puede decirnos si el Señor es para cada uno, porque el mismo sol es para cada uno y ciertamente Dios lo es también. Actualmente lo que los hombres necesitan es el pensamiento de que el Señor es para todos sus hijos, de la misma manera que el sol ilumina al mundo, y éste será el contenido del Tercer Testamento. Todas las religiones se unirán en una religión solar. Según la Biblia, el Señor es rudo, vengativo, implacable, es un fuego devorador que castiga y extermina, y el sol acepta lo bueno y lo malo, a los santos, a los profetas y a los criminales. Ilumina, calienta y vivifica a todos. 
Es indulgente, clemente, generoso, lleno de bondad y paciencia. 

Los ilumina durante siglos y milenios hasta su perfección. Y según los religiosos, Dios permanece él mismo sin desarrollarse. Permanece prehistórico, sin ningún progreso. Entonces se puede decir que el sol aventaja a Dios en generosidad y en clemencia. Los religiosos están obligados a corregirse y reconocer cómo el sol enseña a todo el mundo a ser perfecto, luminoso, cálido y vivificante, cómo hacer el bien, cómo hacer que todas las cosas crezcan. Y la gente se come y se devora entre ellos mismos. ¿Qué ejemplo están imitando? Imitan al Señor, porque en el Antiguo Testamento se dice que Él es colérico, celoso, que quiere vengarse, que castiga a la gente incluso hasta la cuarta generación. Sí, ése es el extraño sol que imitan. Y ahora entenderán que sólo el sol y nadie más representan la perfección y las cualidades del Señor. 

Todos los seres humanos que fueron adorados, admirados y colocados en la cumbre pasaron al otro lado enfermos, asesinados, crucificados, y el sol está siempre ahí, vivo, inmortal. Se le puede escupir, dispararle cañones, no importa. Siempre está sonriendo. Si no me creéis podéis ver cómo los niños dibujan siempre al sol sonriendo con una sonrisa de oreja a oreja. j Qué el sol viva muchos años! dicen los niños, y gracias a sus deseos el sol vivirá, el sol, el único representante del Señor en su grandeza, nobleza, amor y poder, pero sólo en parte, porque nada puede expresar totalmente la inmensidad del Señor. Demasiado malo para aquellos que serán vejados, violados por sus viejos, marchitados, mohosos conceptos. Nadie ha sospechado nunca que el sol pudiera jugar tal rol, que pudiera ser de tal importancia, que pudiera reparar, desagraviar, corregir tantas cosas, no sólo en la ciencia, filosofía y arte, sino incluso también en la religión. ¿Y, por qué no deberíamos imitarle? 
¿Por qué no deberíamos llegar a ser como el sol? 

Es el único modelo a seguir, y sin embargo, la gente imita a su tío, a su tía, a su abuelo, o más probablemente a una estrella de cine o de discoteca, o a un cantante alborotador en una sala de música. Nadie imita al sol. Si imitarais al sol, iluminaríais a todos aquellos que encontraríais; calentaríais corazones helados y casi vivificaríais cadáveres. Sí, nadie intenta imitar al sol excepto los hermanos y hermanas de la Gran Fraternidad Blanca Universal. Ellos son los únicos que han cogido al sol como modelo. El sol, el mejor y único representante del Señor en todo Su esplendor y en todo su poder. 
Que la bendición del Cielo esté con todos vosotros. Amén.

OMRAAM