Me preguntáis cuál es el rol, cuál es la importancia de la luz.
En primer
lugar, desde luego, debo decir unas cuantas palabras acerca del origen de la
luz.
La luz procede del sol. Lo sabéis, pero, ¿qué es el sol?
Los científicos
nunca lo han sabido verdaderamente. Piensan que es un horno crematorio
que arde, en el que hay desintegración atómica, y en el que no hay vida ni
seres. No saben que los grandes Iniciados, quienes tenían la posibilidad de
viajar en el espacio en sus cuerpos astrales, han ido al sol, y también a otros
planetas y nos han hablado acerca de todo lo que existe en el sol y en los
planetas. Ya he hablado, por fin, acerca del sol. He dado numerosas
conferencias sobre él. Hay algunos volúmenes que hacen referencia sólo al
sol, pero aún no se han publicado. Actualmente ya hay uno titulado: “LOS
ESPLENDORES DE TIPHERET”.
Ahora, lo que vemos, lo que sentimos, lo que estudiamos son los rayos
del sol.
¿Qué son los rayos del sol?
La ciencia tampoco lo sabe, los
científicos dicen que son radiaciones, vibraciones, emanaciones, ondas de
longitud, fuerzas, pero no conocen exactamente lo que son. No me creeríais
si os dijera que para nosotros los rayos del sol son minúsculos, pequeños
vagones llenos de todos los elementos y de todas las vitaminas. Los rayos
transportan todos los elementos por todas partes para el reino mineral,
vegetal, animal y para todos los seres humanos. Ni me creeríais si os dijera
que el oro - que es tan sumamente apreciado en todas partes - es una
formación, una fabricación de los rayos que son condensados bajo tierra, y
que debajo de la tierra hay toda una jerarquía de trabajadores, entidades que
condensan estos rayos, y así forman el oro.
Ahora para mostraros que eso es posible, que no es sorprendente, tomaré
simplemente un árbol, y por medio de este ejemplo juzgaréis vosotros
mismos. ¿Qué es un árbol según la ciencia?
Un árbol es algo duro, opaco y
sólido con el cual se puede construir una gran cantidad de cosas útiles y
esta hecho de tierra, es una formación de la tierra, pero si os dijera que hay
muy poca tierra en un árbol, que un árbol está hecho de luz y que esta luz
procede del sol, nadie me creería. Sin embargo os digo: coged un árbol o
un trozo de madera y quemarla ¿qué se ve? en primer lugar se ven llamas,
llamas y llamas, una cantidad fantástica de llamas, y luego gases, gases y
gases, pero en una cantidad más pequeña, y después agua, vapores, pero
aún en menos cantidad, y al final permanece muy poca tierra, las cenizas.
Por lo tanto, un árbol está compuesto de cuatro elementos.
Según los alquimistas, desde luego, porque obviamente, según la ciencia,
según el mapa de Mendeliev, hay muchos, muchos elementos, pero según
los alquimistas hay cuatro, y los rayos del sol están en primer lugar. ¿Cómo
consiguió el árbol condensarlos y endurecerlos?
La ciencia aún no tiene
idea. Ello aún no ha sido considerado o pensado. La gran cantidad de
llamas prueba que un árbol no está hecho de tierra, sino de luz solar
condensada. Pero, ¿cómo puede un árbol condensar la luz y hacerla tan
dura, tan sólida, de manera que se podrían matar a varias personas
golpeándolo con ella, o que pueda ser usada para defensa de uno mismo?
Y, ¿por qué, entonces, no podrían los rayos del sol ser condensados por
otras entidades y convertirse en oro? Aquí hay algo en qué pensar. Si
alguien dice: «Pero no, no, no, está hecho de tierra.» Bien, que vaya a un
bosque inmenso como lo he hecho yo. He visitado bosques inmensos en
Canadá, América, India, Ceylán, e incluso en Suecia donde hay fantásticos
bosques de pinos.
Si estudiáis esos bosques y estos árboles que deben pesar
billones y billones de toneladas, veréis que la tierra apenas ha sido
removida. Si esos árboles estuvieran hechos de tierra, el suelo tendría que
haberse hundido varios metros, incluso varios cientos de metros. ¿Por qué
la tierra apenas ha sido removida? Precisamente porque los árboles están
hechos, sobre todo, de luz solar condensada y de muy poca tierra.
Y vosotros ¿de qué estáis hechos? Tenéis muy poca tierra. Estáis hechos
de luz solar, gases, agua y vapores. Pero los humanos no conocen esto. Y,
¿qué son los rayos del sol? Si pudieran saber lo que son, podrían hacer
maravillas.
La luz tiene poderes incalculables, inimaginables, inauditos, poderes que
los Atlantes conocían. Ellos recogían los rayos del sol a través de ciertos
cristales y podían hacer barcos, trenes, aviones, fábricas. Todo funcionaba
y procedía de los rayos del sol. Bien, la ciencia aún no ha conseguido
descubrir esto. Ha encontrado los rayos laser, el paso de la luz a través del
rubí, y ahora a través de la esmeralda o de otras piedras preciosas - y ha
visto los efectos fantásticos que este rayo produce.
Pero la luz posee
poderes y fuerzas aún desconocidas para la ciencia. Nadie sabe aún lo que
es la luz.Y ahora para hablaros acerca de los resultados que la luz puede producir
en el campo del crimen, de la medicina, de la enfermedad, o en el campo de
la felicidad y alegría, necesitaría horas. Os daré simplemente un ejemplo.
Tomemos del Evangelio la parábola en la cual Jesús decía: «Acumular
tesoros en el cielo en donde ni las polillas ni el orín las corroe, ni donde
entran ni roban los ladrones.» Han pasado dos mil años y esta parábola aún
no ha sido interpretada correctamente.
¿Qué quería decir Jesús? Veréis; él
conocía la estructura del ser humano, la trinidad humana.
En el hombre se
encuentra el intelecto, el corazón y la voluntad, y estos tres elementos,
intelecto, corazón y voluntad tienen que estar correctamente desarrollados.
¿Qué es el intelecto? es una facultad funcional que pretende entender,
escuchar, descubrir y conocer, pero sin la luz no puede comprender o
descubrir o saber nada. La luz es esencial para el intelecto. ¿Por qué?
Porque cuando se tiene la luz los ladrones no pueden entrar ya que serían
vistos y descubiertos. Por eso esperan a que llegue la noche cuando ya no
hay luz para entrar sin ser vistos. Bien, hablando simbólicamente, todos los
ladrones, visibles e invisibles, vienen a destruir todo aquello que está en las
mentes de aquellos que han extinguido su luz. Y como consecuencia la
enfermedad, la locura, la demencia, etc. se suceden. ¿Cuánta gente hay en
los hospitales y asilos porque han destruido su luz? Por esta razón los
ladrones entran en la obscuridad y los despojan de todo. Cuando tenéis la
luz ahuyentáis a los ladrones, simbólicamente. ¿Por qué, además, se
encienden los almacenes durante la noche? Porque la luz protege.
Y las polillas, ¿qué son? Bien, son pequeñas criaturas que crecen y se
multiplican en la humedad, cuando llueve, pero cuando hay corriente de
aire, es decir «el calor» las mata. Por lo tanto, cuando tenéis el calor del
amor divino en vuestro corazón, todas las polillas que están comiendo los
frutos, simbólicamente hablando, mueren.
Por ahora toda la humanidad
está siendo comida por extrañas polillas porque no hay amor, amor
espiritual. En mis libros encontraréis una conferencia dedicada a las
polillas, a toda clase de polillas. Estamos hablando de las polillas astrales,
porque es precisamente en el plano astral donde hay polillas - ciertos
deseos insatisfechos-, por ejemplo, que comen a los seres humanos.
Y, ¿por
qué la gente está oxidada?
Podéis encontrar corrosión por todas partes.
Tomemos, por ejemplo, el reumatismo que es uno de los muchos tipos de
corrosión. ¿Qué es el reumatismo? Es corrosión. ¿Por qué? Porque la voluntad no estaba activa, no trabajaba, y todo lo que no está activo no es
energético y se oxida. Y la gente que no quiere hacer ningún esfuerzo se
oxida. Las células del organismo no pueden rechazar ciertas
cristalizaciones y acidez, y esto siempre demuestra y manifiesta una
debilidad, bien de las células, o de la voluntad, o del espíritu. Todas las
herramientas de metal con las cuales se trabaja están brillantes, y aquellas
que son dejadas a un lado se oxidan. La oxidación es una falta de fuerza de
voluntad, de actividad. Obviamente los doctores y la medicina encontrarán
esto ridículo y estúpido, pero una vez que conozcan el lado espiritual,
simbólico y psíquico, descubrirán todas estas verdades.
De esta manera veis como Jesús conocía la estructura del ser humano.
Un día hablé con algunos inspectores de policía, les dije: «Si creéis que
vais a aniquilar la criminalidad descubriendo a los criminales,
arrestándolos, castigándolos y mandándolos a prisión, os engañáis a
vosotros mismos. Nunca lo conseguiréis.” El crimen sigue
incrementándose aún, ¿por qué? Porque el lado externo es incapaz de
suprimir, de aniquilar completamente la criminalidad. ¿Por qué? Porque
hay demasiada oscuridad. En efecto, la única cosa que puede aniquilar la
criminalidad es «la luz». De nuevo otra vez estáis sorprendidos. Los
inspectores me miraron estupefactos. Dijeron: “¿Luz? ¿Cómo? ¿Por qué?
¿Cuándo?” De modo que les dije: «Mirad ¿por qué la gente infringe la ley,
roba y estafa? Porque saben que la gente es ignorante y está ciega y que no
percibe nada, que no tienen intuición, por eso infringen la ley, roban y
estafan. Piensan que no percibiréis nada, que no tomaréis ninguna
precaución, y ellos lo consiguen. Pero si tenéis luz dentro de vosotros y si
detectáis desde lejos lo que hay por medio, tomaréis precauciones y ellos
no serán capaces de robaros.
Una vez que los criminales vean que los
humanos son sensibles, clarividentes e intuitivos, no harán nunca nada por
el miedo a ser descubiertos. Y entonces ya no habrá más criminales.
De modo que la única cosa que puede aniquilar la criminalidad es la luz:
iluminar a los seres humanos, enseñarles cómo desarrollar su luz. Desde
luego lleva tiempo tener esta luz, pero es la única cosa segura.
Los inspectores estaban sorprendidos. Nunca habían pensado en eso.
Ellos cuentan con armas, prisiones, y la criminalidad sigue prosperando.
Tomemos, por ejemplo, los bancos. En ellos se cuenta con el lado técnico,
aparatos electrónicos, alarmas, y a pesar de todo ello, a pesar de todos sus
aparatos, ladrones y bandidos, que están enterados de todo ello, aún
encuentran un camino para forzarlos y desvalijarles de todo.
Por tanto, ni
amenazas, ni armas, ni máquinas eléctricas han sido jamás capaces de
resolver el problema del crimen. Sólo la luz es capaz de remediarlo. Y un
día cuando comencéis a tomar interés por la luz para desarrollar a los seres
humanos, tendréis éxito en aniquilar el crimen.
Ahora hablemos acerca de la salud. ¿Por qué hay tantas enfermedades en
estos días? Porque no hay luz interior, en los pensamientos, sentimientos y
acciones de los seres humanos. Así es como esas minúsculas criaturas, los
microbios, pueden entrar a hurtadillas y perturbar y desintegrar todos los
órganos. Y, ¿cuándo la gente tendrá buena salud? Una vez que tengan la
luz. ¿Qué quiere decir esto? Esto quiere decir cuando tengáis una magnífica
aura. Cuando forméis un aura con todos los colores del espectro, entonces
estaréis protegidos de todas las enfermedades. Esta es la verdadera
medicina.
La medicina no se encuentra donde la gente la busca.
La gente
hace toda clase de inverosímiles cosas que le destruyen, transgreden todas
las leyes de la naturaleza, comen y beben cualquier cosa, hacen toda clase
de cosas sucias, y después esperan que todo salga bien, esperan que todo
vaya excelentemente. Bien, nada va bien, todo marcha mal. ¿Por qué, a
pesar de todos los descubrimientos de la medicina, afloran cada vez más
nuevas enfermedades?
Hace un momento os hablé de la pequeña parábola de los Evangelios...
¿Creéis que es la única? Podemos interpretar otras para encontrar prodigios
que los humanos no han llegado nunca a sospechar.
Tomemos, por ejemplo, el caso de los Evangelios en el que Jesús fue
preguntado por los Fariseos y los Saduceos quienes tenían la intención de
comprometerle si dijera algo contra César.
Le hicieron esta pregunta: “¿Es
lícito pagar impuestos al Emperador o no?” Jesús respondió: “Dadme una
moneda.” Ellos le dieron una moneda y Jesús preguntó: “¿De quién es esta
cara? De César”, respondieron. “Entonces, dad al César lo que es del César
y a Dios lo que es de Dios.” Y esto nunca ha sido explicado; cuánto debería darse al César y cuánto debería darse a Dios. Y, ¿quién es César? César es
el cuerpo físico, el estómago, el sexo, y la gente se lo da todo. Pero hay
algo que también debe ser dado a Dios. Para saber cuánto, tomad el árbol.
Ya hemos hablado acerca de él..., le quemáis y las llamas suben hacia las
alturas lo mismo que los gases y los vapores de agua, y abajo sólo
permanece un puñado de cenizas, la tierra. Del mismo modo tres cuartos
deberían darse a Dios y un cuarto al César, a uno mismo. Ahora ya veis por
qué las llamas, los gases y los vapores de agua se elevan hacia las alturas y
por qué la tierra permanece abajo. Esto nunca ha sido explicado de esta
forma.
Ahora os explicaré y demostraré que el sol es la última cosa que los
humanos estudian, conocen, o en la que están interesados.
El sol está en el
último lugar, casi nadie piensa en él. Está ahí, es bueno, os sentís bien, eso
es todo. Porque, desde luego, hay tantas cosas más importantes que el sol,
cosas más importantes que os ponen enfermos, os hacen estúpidos,
desgraciados, y que incluso pueden mataros. Desde luego los científicos se
interesan en el sol, pero siempre con el objeto de utilizarlo y sacar
provecho de él, nunca para mejorar o perfeccionarse ellos mismos, o para
llegar a ser como él. Hago esta pregunta: “Vosotros, científicos y
estudiantes que conocéis todo, decidme: ¿quién fue el primer hombre que
nos dio la ciencia?” Ellos meditan, pero no encuentran la respuesta. No
saben quién fue el primer hombre. Además, no hubo un primer hombre.
Después les digo: “Fue el sol quien dio comienzo a la ciencia.” Cada uno
responderá: “¡Qué, no es posible! El sol no es inteligente, no sabe hablar,
no fue a la escuela.” Desde luego, los ignorantes seres humanos son
inteligentes, y quien creó todo, hizo surgir todo, vegetación y luz, ¿ah, no
es eso inteligente?
Os demostraré que el sol fue el primero en crear la ciencia.
Es muy simple. Cuando el sol derrama su luz, los seres humanos
comienzan a ver medidas, volúmenes de objetos, distancias, dimensiones,
colores, todo. Y es gracias a esta visión, a esta luz que ellos comienzan a
estudiar y a medir y a profundizar en las cosas. Y esto es ciencia. ¿Qué
podéis ver, qué podéis conocer en la oscuridad? Nada.
Por tanto, quien
inició la ciencia fue el sol. Y los humanos nunca han considerado que ello
pudiera ser así.
Y pregunto además: “¿Quién creó la religión? ¿Quién condujo a los
hombres a adorar y a amar a alguien, a que fueran devotos a algo?” Me
contestan: “Ello fue el miedo, el miedo humano a todas las fuerzas de la
naturaleza.” No, todo eso no es nada, sino estupidez. Fue el sol quien creó
la religión. ¿Cómo? Cuando calentó a los seres humanos, porque estando
helados, no hay religión, ni alegría, ni felicidad, ni amor, no hay nada en
absoluto. No veréis a nadie rezando. Pero calentad a alguien y enseguida
comenzará a sentir admiración y amor, entonces hay religión. Con calor la
religión aparece. En primer lugar tened a alguien a quien queráis, o a un
objeto, a un pájaro, a un gato que améis, éste es ya el comienzo de la
adoración, de la admiración y del amor. La religión no es otra cosa que
estas manifestaciones que os conducen hacia el Creador, el Señor.
Ahora la mayoría de los seres humanos más que amar al Señor aman el
dinero y dicen que no tienen religión, pero a mí me parece que sí tienen
religión: adoran el dinero. Cada día se inclinan ante él.
Tienen un altar, se
arrodillan ante él y meditan, y Dios está en su corazón y en sus mentes: el
dios del dinero. Es aquí donde se ve que los humanos, instintivamente,
inconscientemente, adoran al sol, en la forma de oro, ya que el dinero es la
manifestación del oro en el mundo de los negocios.
Actualmente, cuanto más oro tenga un ser humano en su sangre, más
saludable y rico será. Un día la ciencia lo reconocerá.
Y ahora, ¿quién fue el creador, el iniciador del arte? Ellos meditan, pero
no pueden encontrar la respuesta. Y yo les digo: “Fue el sol.” Él aporta la
luz, el calor y la vida, tres cosas.
Y, ¿qué es la vida? La vida vivifica, anima
a los seres humanos que son casi cadáveres: incluso anima a la gente que
comienza a moverse, a gritar y a crear, y así se produce la pintura, el canto,
la escultura. El sol es el comienzo de todas las artes. Quita la vida a
alguien, será su fin. ¿Habéis visto alguna vez que los cadáveres sean
capaces de crear algo? ¿Les habéis visto alguna vez bailando, cantando o
dibujando? Nunca, sólo los vivos pueden hacerlo. Observad a los niños: Se
mueven, cantan, gritan. Sus pequeños gritos son el comienzo de la música,
sus pequeños garabatos son el comienzo de la pintura, sus pequeños flanes
de arena son el comienzo de la escultura, y sus pequeñas fortalezas son el
comienzo de la arquitectura, y todos sus pequeños movimientos son el comienzo de la danza. Por tanto, ¿quién es el creador del arte? El sol. Y el
sol es la última cosa que es apreciada por los confundidos seres humanos.
Si tuviera a varios científicos sólo les diría una cosa: “Parad de estudiar a
los ratones, a los sapos, a los conejos, y estudiad el sol. Todo está en el sol:
nuestra salud, felicidad, riqueza.” Lo estudian todo excepto el sol. Diréis:
“Sí, pero los astrónomos estudian el sol.” Lo sé, lo sé...
Estoy bien enterado de lo que los científicos estudian en muchos países.
Casi en todos los lugares, especialmente en América y en Rusia, se buscan
medios efectivos en todos los campos para su seguridad, para su defensa, y
aún así, todo es destructivo. Usan incluso ratas. Estudian cómo enviar ratas
para demoler centros atómicos, incluso en submarinos. Las ratas pueden
comer los cables, alambres y son capaces de derribarlo todo. Las ratas
fueron la causa de la victoria de los rusos sobre los alemanes.
Los rusos
aparte de sus armas, de sus recursos mecánicos y de su valentía, resultaron
victoriosos a causa de las ratas.
Puedo narrároslo brevemente: los alemanes habían llevado sus tanques a
un lugar no lejos de la ciudad de Estalingrado. Y para esconderse de los
aviones rusos se cubrieron con paja. Posteriormente, en el comienzo de la
siguiente primavera, ya preparados para salir a atacar, no pudieron poner en
marcha los tanques porque las ratas se habían comido las correas, el
caucho, los cables y los alambres.
Si os diera detalles sobre la naturaleza de la luz solar, cómo trabajar con
ella, cómo hacerla penetrar en nosotros, cómo purificarnos con ella,
empezaríais a creerme cuando os dije que necesitaría días y días. Al
principio estabais sorprendidos. Os dijisteis: “Exagera, lo puede decir todo
en unos cuantos minutos.” Nada de eso, apenas he empezado. No os he
dicho que los rayos incluso penetran en las profundidades de los océanos y
que iluminan a ciertos peces. Esto no puede ser visto porque los rayos del
sol son de diferentes naturalezas. Ciertos rayos pasan a través de las
paredes y del agua, y otros no. Y, ¿quién enseñó a los peces a derramar luz
en los océanos, quién les enseñó?
El sol. Ellos son luminosos y brillantes.
Sin embargo los rayos son minúsculos, pequeños vagones, según mi
punto de vista, llenos de provisiones que debemos coger, comer y beber
para regocijarnos. ¿No es maravilloso, estupendo e importante?
Ahora voy a añadir algunas palabras más acerca de la luz.
Si preguntáis a alguien cuánto tiempo un ser humano puede pasar sin
comer, contestará: “Treinta, cuarenta, cincuenta días.” Y, ¿cuánto tiempo
sin beber? “Diez o quince días.” Y, ¿cuánto tiempo sin respirar? “Sólo unos
minutos.”
Por lo tanto, es evidente que el elemento sólido no es el más
importante. El elemento líquido es más importante ya que no se puede
continuar mucho tiempo sin beber. Y el elemento gaseoso es aún más
importante ya que no se puede continuar viviendo sin respirar ni incluso
una hora, ni siquiera diez minutos. Pero hay cuatro elementos, el mundo
entero está compuesto de cuatro elementos. El cuarto elemento es el fuego.
Ahora preguntad a alguien: ¿Cuánto tiempo puede un ser humano pasar sin
calor? Os contestará: “Años. Prueba de ello son los que están en prisión
que pasan años sin calor, sin fuego...” No, ni siquiera un segundo. ¿Estáis
sorprendidos? Estoy hablando del calor del corazón, en el momento en que
el corazón pierde su calor, el hombre muere. Pero si el corazón no está
completamente frío, incluso si el hombre está en coma, puede ser siempre
reanimado, incluso si el estado de coma dura mucho tiempo. Mientras que
el corazón del hombre esté caliente, existe siempre la posibilidad de
reanimarle. Aún puede vivir. Pero si el hombre pierde su calor, es el fin. Ya
no se le puede reanimar, ¡está muerto, morto scapato!
Los hombres corrientes se alimentan sólo con los elementos sólido,
líquido y gaseoso. Y, ¿qué hacen con el cuarto elemento, con la luz? No
mucho, nada. Ellos no saben cómo alimentarse con la luz que es más
importante que el aire.
Muy poca gente presta atención a alimentarse con
luz. Hace unos años todo el mundo se reía de nosotros, nos criticaba,
hacían chistes sobre nosotros, nos ridiculizaban, precisamente porque
íbamos a mirar la salida de sol por las mañanas para alimentamos con la
luz. Todo el mundo nos ridiculizaba porque buscábamos alimentarnos con
la luz, el elemento más importante.
Y ahora, ¿por qué nos alimentamos con luz? Para alimentar el cerebro.
El cerebro quiere comer también, y su comida es la luz. Alimentamos el
estómago y todo el cuerpo con aire y nos olvidamos del pobre cerebro. No
le damos de comer y por ello no está nutrido. Sólo es alimentado por las
sólidas, líquidas y gaseosas partículas... Por eso los humanos permanecen
en la ignorancia de las cosas celestiales, ¿por qué no entienden las cosas divinas, por qué no ven claramente? Porque no han alimentado sus cerebros
con luz. Los humanos deben aprender a alimentarse con luz. Algunos dirán
que pueden alimentar todo el cuerpo, incluido el cerebro, con los elementos
sólidos, líquidos y gaseosos. Yo sé que es verdad, pero si alimentáis el
cerebro con tal sutil elemento como la luz el resultado es diferente.
Un día, en el pasado, Zoroastro preguntó a Ahoura Mazda, nombre Persa
para designar a Dios: “¿Cómo se alimentó el primer hombre?” Y Ahoura
Mazda contestó: “Comía fuego y bebía luz.”
La luz es una cosa y el fuego
es otra. Es el fuego lo que produce la luz. La luz es fría, mientras que el
fuego es caliente. El fuego es el principio masculino y la luz es el principio
femenino.
Ahora os llevaré más lejos para daros otra imagen. ¿Cómo entendía el
hombre primitivo el fuego?
Cogían dos pedazos de madera y los frotaban y
frotaban uno contra otro hasta que se producía calor, y luego continuaban
frotándolos uno contra otro y el calor se convertía en llama, y después se
producía la luz. Y ahora, ¿por qué los enamorados saben como acariciarse
juntos para producir calor? Sin embargo, no conocen cómo alcanzar juntos
el punto de la luz, ya que no están instruidos ni iluminados. Sólo conocen
movimiento y calor. Se mueven y arden de amor, pero no conocen la luz.
No han aprendido cómo producir la luz para alcanzar la iluminación.
Además, no saben, incluso, que gracias a su amor pueden alcanzar la
iluminación. Para saber cómo actuar, cómo alcanzar la iluminación a través
del amor, se deben leer los volúmenes catorce y quince que tratan
sobre el amor y la sexualidad. Todo está explicado en ellos.
Ahora, aún os diré otra cosa. Tomad vuestros ojos. Según la Ciencia
Iniciática, cada estrella, cada planeta forma algo en el organismo humano.
Los ojos se forman por la acción del sol y de la luna. Además los ojos se
parecen al sol. Gracias a nuestros ojos vemos los objetos, pero es la luz la
que nos permite ver los objetos porque los rayos de luz inciden en ellos y se
hacen visibles para nosotros. Cuando no hay luz y estáis a oscuras no veis
nada en absoluto. Todo el mundo sabe eso.
Pero, ¿por qué no pensamos
nunca que hay cosas que no vemos, cosas del plano astral, del plano
invisible, cosas que necesitamos percibir para estar mejor informados, para
estar prevenidos, para ser capaces de trabajar mejor en la vida, para tener
mejores métodos. Para ver estas cosas debéis ser capaces de proyectar rayos en esos objetos, de esta manera pueden llegar a hacerse visibles.
¿Por qué no se nos ha enseñado las cosas más importantes, más divinas,
más celestiales?
Sólo se nos ha enseñado cómo triunfar en la materia, sin
embargo, a pesar de eso, nos encontramos día y noche incluso más
desgraciados y enfermos. ¿Por qué? Porque nadie nos ha enseñado nunca la
importancia de la luz, ni tampoco la importancia de los rayos luminosos
que debemos emanar desde dentro de nosotros mismos. Además, es de este
modo como los Iniciados ven las cosas que otros no ven. ¿Dónde se
encuentra esta luz en las escuelas, en las universidades, en las familias?
Voy a daros todavía otro argumento... en el que nadie piensa. ¿Cómo es
que nada en el mundo, ni el oro, ni el dinero, ni las armas, ni los sables, ni
los rifles, ni los cañones o bombas atómicas, ni el vino, ni el queso, nada es
capaz de ahuyentar la oscuridad y las tinieblas, nada, sólo la luz? ¿Cómo es
que el Creador ha dado a la luz este incalculable poder para hacer
desaparecer la oscuridad? No hay nada más en el mundo que pueda hacer
esto, ni incluso las piedras preciosas pueden hacer desaparecer la
oscuridad. Si podéis interpretar este lenguaje simbólico encontraréis que la
oscuridad y las tinieblas no son otra cosa que todo lo que está oscuro y es
nocivo, tenebroso y dañino, o sea los sufrimientos, las dificultades, las
tristezas, debilidades, enfermedades. ¿Cómo podéis tener éxito en hacer
desaparecer todas estas cosas que son desagradables, tan sucias, tan
molestas y espantosas? ¿Por qué los humanos no lo han descubierto? ¿Por
qué no han encontrado que debemos trabajar para tener esta luz y que esta
luz cambiará todo el resto? Ahuyentará todo lo que es desagradable, dañino
y negativo. ¿Por qué los humanos cuentan sólo con todo aquello que es
material y externo, pero no en la luz? Desde luego, en el plano físico para
entrar en una cueva, en una gruta, en un sótano se encienden lámparas, se
sabe cómo usar la luz cuando es una cuestión del lado externo, físico, pero
cuando el asunto procede del lado interno nunca se piensa que se puede
usar la luz, ¡qué pena!
Está también muy mal que los humanos en lugar de buscar la luz
prefieren buscar dinero, poder, armas, placeres. ¿Por qué permanecen
siempre en la tristeza, en las dificultades, en el sufrimiento, en las
tribulaciones hasta el punto de cometer suicidio, de detener sus vidas,
cuando el secreto, la llave está en la luz? Pero, ¿cómo tenerla, cuáles son
los métodos? Esa es otra historia.
Podéis leer todo esto en mis libros.
Y ahora unas cuantas palabras para los religiosos. Los religiosos
cristianos han comprendido las palabras de Jesús cuando dijo: “Yo soy la
Luz del mundo. Mi Padre Celestial está conmigo y yo estoy con Él. Mi
Padre Celestial y yo somos uno.” ¿Qué quiere decir la luz del mundo? ¿Es
Jesús la luz del mundo o es Cristo la luz del mundo? ¿Cómo es que los
Cristianos no han comprendido nunca que Jesús y Cristo son dos cosas
diferentes? Son dos seres distintos que trabajan juntos, Cristo trabaja a
través de Jesús. Y el caso de Jesús ¿es el único? Si Dios es amor como así
está escrito en todos los libros sagrados del mundo, ¿cómo es que Dios ha
decidido ayudar al mundo enviando un único hijo hace sólo dos mil años
cuando la humanidad ha existido desde hace millones de años?
Y, además,
antes no había nadie para ayudar al mundo y no habrá tampoco nadie
después... La verdad es que Dios es amor, Él ha enviado hijos, porque son
numerosos en la tierra, para ayudar a los humanos. Y si los humanos son
torpes no es culpa del Señor, de otro modo sería falso que Él sea amor.
Según los budistas y los tibetanos cuando uno llega a ser perfecto, puro,
sincero, se recibe el Espíritu Divino y se convierte en Buda como Gotama
Sidarta, que después de llegar a ser rey, llegó a ser Buda. Y antes de él
hubo varios Budas que tenían sus propios nombres como Gotama.
El
estado Búdico es el estado de conciencia más alto, cada cristiano que viva
según las leyes divinas puede llegar a ser Buda, lo cual quiere decir Cristo,
pero nunca Jesús, porque Jesús es un personaje histórico que vivió hace dos
mil años. Cada uno de nosotros puede llegar a ser Cristo, es posible.
Hemos analizado el ser humano y hemos encontrado que tiene dos
naturalezas: la naturaleza inferior que hemos llamado la personalidad y la
naturaleza superior que hemos llamado la individualidad, según como sea
el trabajo de cada ser humano, una u otra está más o menos desarrollada.
Y
Jesús tenía también esas dos naturalezas, la personalidad y la
individualidad.
Por ejemplo, en el Jardín de Getsemaní era su personalidad
la que rezaba y la que tenía miedo del juicio que tenía que pasar. Y en los
Evangelios se menciona que la tensión era tan grande que gotas de sangre
se formaron en su frente. Y si Jesús hubiera sido Dios mismo ¿se habría
rezado a él mismo para evitar aquel cáliz amargo? Esto carece de sentido.
Y en la cruz cuando dijo: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has
abandonado?” Era su personalidad. ¿Por qué? Porque la individualidad no
tiene nunca miedo y nunca puede ser olvidada o abandonada. Su individualidad era Cristo.
Es Cristo quien es universal y quien es la luz del
mundo, no Jesús, porque Jesús iluminó sólo a unos cuantos cristianos, y
entonces los otros, los Musulmanes, los Budistas, los Israeliitas, ¿quién los
ilumina? Ellos son hijos de Dios también. ¿Por qué el Señor tendría que
existir sólo para los cristianos? De ser así Dios sería parcial, no sería todo
amor, y se dice: “Dios es amor.”
Es Cristo quien ilumina a todo el mundo:
“Yo soy la Luz del mundo.” Era Cristo hablando a través de Jesús. Y Cristo
ilumina el mundo a través del sol.
Esto es lo que los Cristianos nunca
entendieron. Desde que el sol ilumina a todo el mundo es Cristo quien está
detrás del sol: “Yo soy la luz del mundo.”
Y las palabras: “Mi Padre Celestial trabaja y yo trabajo con Él.” ¿Qué
significan? Observad lo que hace el sol, ¿cuál es su trabajo? Trabaja
incesantemente en los minerales, plantas, insectos, animales, y en los seres
humanos, y la gente no sabe que el sol trabaja en una cantidad innumerable
de criaturas invisibles en el universo. El sol trabaja para ellas también, Sin
parar.
Para ampliar y ensanchar el panorama, los conceptos de los religiosos,
los religiosos cristianos, puedo añadir aún algo más. Cuando Jesús celebró
la Ultima Cena ofreció el pan y el vino diciendo: “Comed este pan porque
esto es mi cuerpo, bebed este vino porque ésta es mi sangre, si no coméis
mi cuerpo y si no bebéis mi sangre no tendréis vida eterna.”
Los cristianos
creen que hablaba del pan y del vino como si ello fuera su carne y su
sangre.
En realidad, quien hablaba en ese momento era Cristo. No se
trataba de la carne y de la sangre de Jesús, sino de la carne y de la sangre de
Cristo. ¿Qué quiere decir esto? El pan y el vino son dos extraordinarios
símbolos, y si los Cristianos creen que Jesús fue el primero en dar esta
comunión, no están bien informados. Si leéis la biblia encontraréis que el
primero en dar esta comunión fue Melquisedek. Melquisedek dió el pan y
el vino a Abraham. Melquisedek es el rey de Justicia según el lenguaje
Hebreo. Melek significa rey y Sedek significa justicia, y vivió en el Reino
no de Salom, esto es, Shalom, que significa paz. Quiso recompensar a
Abraham que había conseguido conquistar los siete pecados capitales en la
forma de siete siniestros Reyes de Edam.
Si los cristianos piensan que un
Rey que fue el más grande de todos los iniciados iba a recompensar a
Abraham porque había decapitado a varios cientos de enemigos, están
equivocados. No saben que Melquisedek fue el más grande de los Iniciados. Abraham vivió en Aour, en Caldea. Aour significa luz. Practicó
la magia blanca e invocó espíritus. Como no tenía suficiente conocimiento
de sus poderes, los espíritus le advirtieron que fuera a Egipto a aprender
allí la magia y así fue.
Dar a Abraham un poco de pan y un poco de vino no
es una gran recompensa. Para ello, para que fuera una recompensa, el pan y
el vino dan a entender dos símbolos extraordinarios y en su gratitud
Abraham le dio un estupendo diezmo de sus victorias. Un diezmo significa
algo precioso. El pan y el vino era una iniciación en los dos universales
principios masculino y femenino que Abraham recibió y que no conocía
antes.
El pan y el vino son los dos símbolos solares. ¿Quién produce el trigo del
cual se prepara el pan? El sol. ¿Quién provee las uvas de las cuales se
prepara el vino? El sol.
El pan se convierte en el cuerpo de Cristo y el vino
se convierte en la sangre de Cristo, ya que en realidad no es el pan físico ni
vino físico, ello tiene que ver con estas dos propiedades del sol, su calor y
su luz. Y, ¿qué significa esto? Su calor es amor y su luz es sabiduría. Esto
es lo que Jesús quiso decir: “Si no coméis mi carne, sabiduría, y si no
bebéis mi sangre, amor, no tendréis vida eterna.” Y el hecho de que
aquellos que hayan tomado vagones de hostias y bebido barriles de vino y
no hayan tenido nunca vida eterna lo prueba. Y lo que es sorprendente es
que a lo largo de toda su vida permanecen los mismos: pequeños, ansiosos,
vengativos, inciertos, etc.
La evidencia está ahí. Pero aquellos que tratan de
beber y de comer la luz y el calor de Cristo, el espíritu que está detrás del
sol, tendrán la vida eterna.
Pero los humanos no saben dónde ir para aprender lo que concierne a la
vida eterna. Mientras que para aprender una cierta profesión para la vida
práctica, sí saben a dónde ir. Cuando quieren aprender a forjar metales van
a un herrero, a hacer barriles van a un tonelero, a construir paredes a un
albañil..., pero para aprender acerca de la vida eterna, se atreven a ir solos o
dirigidos por ellos mismos, a todos aquellos que están enfermos y
moribundos, o que ya han estado muertos durante siglos y milenios. ¿Por
qué los humanos no han visto que el único que podría enseñarles lo que es
la vida eterna es el sol, puesto que no muere? ¿Acaso los humanos
preguntan a los pobres cómo hacerse rico, a los calvos cómo hacer crecer
sus cabellos, a los débiles cómo dominarse y dominarse a sí mismos? ¿Por
qué? Porque han sido educados para que desconfíen de los seres más evolucionados, porque a ellos les parece que son anormales. Sí, los
humanos confiarán en todos los estafadores que los desplumarán porque
encuentran que son normales.
Es normal ser egoísta, mientras que ser
desinteresado no es normal. Piensan que alguien que no es egoísta esconde
algo sospechoso, dudoso. Pobres humanos. Serán robados, estafados,
engañados porque no tienen criterios o discernimiento. Por ejemplo, antes
de casarse ¿tienen discernimiento? Después de haberse casado, ¡puede que
un poco!... pero dejemos esto a un lado.
Y ahora os voy a demostrar que la gente ha comido trigo y uvas durante
miles de años y nunca han estudiado qué es un grano de trigo o una semilla
de uva... Si estudiáis una semilla de uva os sorprenderéis al ver que
representa un pequeño falo. Si estudiáis un grano de trigo os sorprenderéis
al ver que representa el órgano sexual de la mujer, con un pequeño corte
central. ¿Por qué es así? ¿Por qué el trigo es de color blanco y la uva de
color rojo?... Y, ¿por qué para concebir un hijo el hombre debe dar a la
mujer el color blanco y la mujer el rojo, su sangre? Sólo si es virgen, por
supuesto.
Los humanos no han comprendido nada en este punto, tampoco
los que hacen el amor cada día.
Y, ¿por qué en primavera, cuando todo es renovado, los Búlgaros llevan
pequeños pompones, uno rojo y otro blanco. Los llevan pero no saben por
qué. Han olvidado la antigua tradición dada por los Iniciados.
Si tuviera que ampliar sólo la comunión como debe ser hecha de forma
verdaderamente espiritual y divina, necesitaría mucho tiempo. Los
humanos han materializado todo cuando estos símbolos están llenos de
profundidad y sabiduría. Siempre debéis buscar por encima y no siempre
por debajo.
El sacerdote debe bendecir el pan y el vino que han de ser consagrados,
han de tener vida. Creo más bien en quien tenga el poder de la bendición en
el aspecto mágico de la palabra. Pues me encuentro obligado a decir que
antes de que el sacerdote los bendiga, Dios ya los ha bendecido desde que
el pan y el vino poseen la vida, ya que no son los humanos quienes pueden
dar la vida. Sólo son los medios, los instrumentos que transmiten la vida
que pasa a través de ellos.
Si ellos pudieran dar la vida habrían querido
vivir eternamente, lo cual afortunadamente o desafortunadamente no es el caso. La vida viene de alguna parte. Si la bendición fuera tan efectiva y
poderosa, ¿por qué no bendecir virutas para comerlas después o trozos de
cristal o hierro? De este modo, también aquí es necesaria la luz. Debéis
bendecir la comida, sí, pero no debéis creer que eso sea todo. Antes de la
bendición Dios ya pensó en poner vida en la comida. Por tanto, una vez
más es el sol quien aporta el amor, la sabiduría, la fuerza y la vida.
Y ahora consideremos la Santísima Trinidad por ejemplo.
Ningún cristiano
tiene idea de quién es el Padre, quién es el Hijo y quién es el Espíritu
Santo.
Se han escrito libros y libros que son completamente abstractos,
teóricos, trascendentales, cada uno dando su opinión, pero nunca
conteniendo la verdad. Para encontrar la verdad debéis dirigiros al sol, y él
os informará y contestará. ¿Queréis un ejemplo? Os daré uno puesto que
sois tan amables por tener la paciencia de escucharme. ¿Creéis que es
inteligente considerar al Padre como Dios, al Hijo como Dios y al Espíritu
Santo como Dios? No, porque de esta manera habría tres dioses, lo cual es
peligroso, tres dioses podrían discutir, pelearse y luchar. Y si os dijera que
hay un solo Dios y muchas divinidades que obedecen a ese único Dios, os
sorprenderíais. Puedo probároslo. Tomad el sol.
Es uno. Supongamos que
representa al mismo Dios, y que la luz, el calor y la vida que proyecta son
las tres cualidades, las tres virtudes, los tres poderes, los tres atributos que
son amor, sabiduría y verdad. La mayor ignorancia consiste en considerar
estas tres manifestaciones que vienen de un único centro como tres cosas
separadas, diferentes, independientes y autónomas. No es Dios el Padre,
tampoco es Dios el Hijo, tampoco es Dios el Espíritu Santo, sino que es el
Señor quien es estos tres estados de manifestación. El sol lo confirma. Si
preguntáis al sol esta cuestión os dará la realidad. Hay un Dios que se
manifiesta de tres maneras, como luz, como calor, como vida: sabiduría,
amor, verdad. Si no me creéis ir y preguntad al sol.
El hombre también es una trinidad: tiene un intelecto, un corazón y una
voluntad. El hombre está constituido como Dios, Dios lo creó a Su imagen.
Es el hombre quien se manifiesta a sí mismo a través de su inteligencia, su
corazón y su voluntad; no son tres cosas separadas. Por tanto, el hombre es
la misma cosa que el sol que se manifiesta como luz, calor y vida, y es la
misma cosa que Dios, que se manifiesta a sí mismo como sabiduría, amor y
verdad.
El hombre es a imagen de Dios, pero aún no ha logrado su semejanza.
En el Génesis está escrito: «Dios dijo: Haré al hombre a mi imagen y
semejanza. Y Dios creó al hombre a Su imagen, a Su imagen lo creó. »
Moisés repitió dos veces que Dios creó al hombre a Su imagen. ¿Cómo es
que olvidó escribir a Su semejanza? Lo escribió a propósito de esta manera
para demostrar que Dios pensó en crear al hombre perfecto, pero que no lo
hizo así.
Quizás el hombre necesita miles y miles de años para parecerse,
para ser como Dios.
No se parece a Él: no es omnisciente, no es todo-amor,
no es todopoderoso como Dios.
Y el hecho de que alcance esta semejanza
reencarnación tras reencarnación prueba la realidad de la reencarnación.
Tomemos un ejemplo.
Coged la bellota de un roble. Una bellota está
hecha a imagen del árbol. Todas las marcas del árbol se encuentran en el
lado esotérico del árbol, en las líneas de las fuerzas, pero no es la
semejanza de su padre el árbol. Una vez plantado en la tierra y que
comience a crecer se asemejará a su padre. Mientras tanto, sólo es la
imagen de su padre.
Para ser mejor comprendido en todo lo que sigue, debéis saber cómo
consideramos al sol. Para nosotros el sol es la mejor representación de Dios
en el mundo visible, ya que para el mundo invisible Dios tiene otras
manifestaciones. Y creemos que, en realidad, nada puede expresar al Señor
ni plenamente ni totalmente.
El sol le expresa sólo en parte.
Verdaderamente no podemos tener una idea clara de la inmensidad, de la
grandeza, de la profundidad del Señor. Sobrepasa cada imaginación y cada
inteligencia.
Ahora un poco más sobre la mentalidad Cristiana. Cuando van a la
guerra han sido bendecidos por la Iglesia, que está ahí con toda su
solemnidad y gravedad, con todas sus impresionantes y grandiosas
ceremonias para suplicar al Señor su ayuda en la conquista, matanza y
exterminio de los enemigos. Es normal, hacen todo lo necesario con
oraciones e incienso para camelar al Señor. Ahora supongamos que los
franceses hicieron esto durante la guerra, y que los alemanes hicieron otro
tanto por su parte. Desde que hay tres dioses para los cristianos, había uno
para los franceses, otro para los alemanes, y otro para quien sabe quién. El
que protegió a los alemanes e intercedió por ellos en la asamblea de las
alturas ganó el caso al principio.
Después hubo un cambio completo de opinión en el cielo y fueron los franceses quienes vencieron con la ayuda
de los ingleses y de los americanos, quienes, desde luego, habían hecho
otro tanto con sus sacerdotes y ceremonias. Por tanto, los cristianos, cada
uno desde su propio lado, trataron posiblemente de ganar a uno de los tres
dioses, y puede ser que entre esos tres dioses haya uno que tenga
preferencia por los alemanes y otro por los franceses, y que ellos hayan
convenido para ayudar ora a los alemanes, ora a los franceses.
Es una mentalidad lamentable en mi opinión. Y el hecho de que la
mentalidad humana pueda ser tan lamentable prueba que aún no está en la
verdad.
Nunca debemos comprar al Señor. Quizás desde un ordinario punto
de vista humano todo el mundo encontrará normal que ellos hayan actuado
así. Sí, pero si ellos hubieran subido más alto, tan alto como el Señor que es
uno, habrían averiguado que Él es imparcial, que Él deja a los humanos que
se destrocen entre ellos, ya que parece que les complace.
Sí alguien me dice: «Sí, pero Dios está siempre para destruir. Lea el
Viejo Testamento.
Incluso aconsejaba matar a los recién nacidos.» Nunca
lo creeré. Muchas cosas fueron añadidas por los humanos y son mentiras.
La realidad es completamente diferente. El Señor nunca dio tal consejo. Un
día la luz que ilumina al mundo vendrá para revelarlo todo, y muchas cosas
serán de nuevo corregidas, rectificadas, reparadas y restablecidas. ¿Sabéis
que en mis conferencias he mostrado que el Señor nunca castiga ya que es
amor? Entonces, ¿quién castiga a los indomables, injustos, crueles seres
humanos? Dios dejó a otras divinidades que crearan leyes absolutas,
implacables y el hombre es aplastado por estas leyes, y puede incluso que
ni el Señor esté enterado de ello.
Escuchándome pensaréis que mis chistes son crudos. Pero os pregunto
¿Cómo se representa a Dios en el Antiguo Testamento? Se describe como
un ser vengativo, celoso, destructivo, como fuego consumidor, y como un
ser único. Pero, ¿qué ocurriría si hubiera tres dioses así? Oh, la, la. Si los
humanos creen que el Antiguo y el Nuevo Testamento son para toda la
eternidad se equivocan.
Habrá muchos cambios a partir de ahora. Por el
momento no hay perfección. Alcanzaremos la perfección un día, pero ello
llevará algún tiempo.
En primer lugar estaba el primer testamento basado sólo en la justicia.
¿Por qué Dios aceptó un segundo testamento? Esto prueba que hay una
evolución en el dominio espiritual. Puesto que hubo un segundo testamento
¿por qué no habrá un tercero que estará más cerca de la verdad y de la
perfección?
Tomemos uno o dos ejemplos. En el Antiguo Testamento Salomón dijo:
“No hay nada nuevo bajo del sol.” Es verdad, pero, ¿qué no podrá decirse
en el Tercer Testamento: “Todo es nuevo en el sol?” Mejor que decir nada
es nuevo bajo el sol, decir todo es nuevo en el sol. Esto es verdad también y
es mejor. ¿Por qué estar siempre bajo el sol y nunca en el sol? En el
Segundo Testamento está escrito: “Pedid y recibiréis; buscad y hallaréis;
llamad y se os abrirá.” ¿Por qué no podría ser aún mejor? ¿Por qué no
escribir “No pidáis y recibiréis; no buscad y encontraréis; no llamad y se os
abrirá?” Cada uno gritará y dirá: “Todo esto es absurdo y estúpido!” Ah no,
todo esto no es estúpido. ¿Por qué fue dicho: “Buscad y encontraréis; pedid
y recibiréis; llamad y se os abrirá”, si durante toda vuestra vida buscáis,
pedís y llamáis y no encontráis nada, no recibís nada y no sois liberados?
Entonces, ¿por qué no pueden ser ciertas esas nuevas palabras? Ellas
pertenecen a alguien que ya aplica, que ya vive la vida espiritual de Cristo.
Él no necesita pedir, el mundo invisible sabe lo que necesita y se lo dará sin
su petición. Ya no necesita buscar porque gracias a su manera de pensar,
sentir y actuar, que es tan divina, encuentra la verdad. Y el mundo invisible
le abre todas las puertas y está con él porque vive una vida perfecta.
Aquellos que viven una vida perfecta ya tienen realizaciones. Aquellos
que no viven una vida perfecta piden, buscan, llaman y no obtienen nada en
absoluto. No saben qué pedir; no saben qué buscar y dónde; no saben
dónde llamar y por qué. Por eso inspirados por estas palabras del
Testamento la gente busca dinero, mujeres, placeres. Piden para tener poder
y posición en la sociedad para dominar y pavonearse. Y llaman día y noche
durante las guerras, o golpean las cabezas de sus mujeres o de sus vecinos,
y son las puertas de sus prisiones las que se les abren, y luego llaman y
llaman, pero las puertas nunca les son abiertas. Esto no es lo que Jesús
pensaba.
Esto es lo que quiso decir. Buscad la luz: es la mente la que busca
y busca la luz, y encontrándola lo veréis todo, seréis clarividentes,
encontraréis todo lo que ha sido perdido, todo lo que ha sido escondido.
Pedid por amor, amor verdadero, amor divino: es el corazón quien pide y pide amar y ser amado. Pide calor, alegría, felicidad. Pero llamad a las
puertas de vuestra propia prisión en las que estáis encerrados de modo que
pueda ser abierta: es la voluntad quien llama y llama para ser libre, para
que se la suelte, para actuar y crear.
En general, la gente no tiene ninguna luz y no saben dónde encontrarla.
Cuántas personas ancianas y respetables he encontrado en los años pasados
con toda clase de decoraciones y títulos que me decían: “Estoy buscando la
verdad.” Yo les contestaba: ¿Cómo es que aún no la habéis encontrado?
Cuántas veces se os ha presentado y la habéis enviado fuera diciendo: ¡No
es a ti a quien busco! Estoy buscando una verdad que lave mi ropa sucia,
me cocine y me aporte mucho dinero. Es un sirviente lo que buscáis, y la
verdad no es un sirviente, es una princesa que debe ser servida más que ella
os sirva a vosotros.
Esas personas me miraban sorprendidas, incluso
enfadadas.
La gente no encuentra la verdad porque no son honestos. Cuando queréis
servir a la verdad, ella está ahí, enseguida viene. Como ciertas personas que
vienen a decirme que no saben qué es bueno y qué es malo, y así se
justifican no haciendo nada. Yo les digo: “Lo sabéis pero no queréis
admitirlo.” Tenéis ciertos pensamientos, ciertas ideas, ciertos deseos y no
sabéis si son buenos o malos. Por ejemplo, queréis dar a alguien una
bofetada en la cara, queréis estafar a alguien, queréis seducir a alguien para
rechazarle después. Colocaros en su lugar e imaginar que sois vosotros
quienes sois abofeteados en la cara, que sois vosotros quienes sois
estafados o seducidos para después ser rechazados enseguida. Si éste fuera
el caso, encontraréis que es doloroso, injusto, deshonesto. ¿Por qué la gente
siempre se justifica diciendo que no saben? Es demasiado fácil. Y aún se
dice en alguna parte: “Haz a los demás lo que quisieras que ellos hicieran
contigo.” Por tanto, ya que hay dos testamentos; ¿por qué no puede haber
un tercero? Os digo que un Tercer Testamento va a aparecer.
Todo el mundo sabe que nada crece en invierno, a pesar de que hay
semillas por todas partes debajo de la tierra, porque el calor y el sol faltan.
Y en primavera, cuando hay más calor y luz todas las semillas comienzan a
crecer. Cada uno lo sabe, pero muy pocos lo han comprendido. Porque si
hubieran comprendido habrían podido sacar la conclusión de que la misma
cosa ocurre con nosotros mismos. Hay semillas que Dios ha depositado en nosotros durante siglos y milenios, pero no crecen. Además, incluso la
gente no sabe que hay estas semillas, que son cualidades y virtudes
potenciales, en ellos, y estas cualidades y virtudes no se manifiestan por sí
mismas porque la gente nunca ha ido a exponerse al sol.
Por esto vamos a la salida del sol cada mañana durante la primavera y el
verano para hacer crecer estas semillas. Esto es algo en lo que nadie cree,
ni científicos, ni eruditos, ni filósofos. Ellos piensan que no necesitan
exponerse al sol. Por esta razón las semillas permanecen eternamente
enterradas. Pero si os exponéis a los rayos del sol por la mañana muy
temprano, cada día, estas semillas empezarán a crecer y a dar hierba, flores,
árboles y frutos.
Llegaréis a ser un jardín floreciente lleno de los frutos más
suculentos, hablando simbólicamente. Mirar los frutos que no están
expuestos al sol: son verdes, amargos, fuertes y ácidos. Por el contrario,
aquéllos que están expuestos al sol son coloreados, dulces y deliciosos.
Todos conocen esto, incluso los niños. Pero nadie ha visto que el mismo
proceso se desarrolla dentro del ser humano.
Aquellos que oyen mis palabras dirán: “!qué necio y tonto! Cómo es que
no ha ido a las playas para ver la cantidad de gente que se expone al sol!”
Sin embargo, quienes me dirigen estos reproches no conocen la naturaleza
de los rayos del sol. ¿La gente se expone a los rayos del sol por la mañana
cuando sale o por la tarde? La mayoría se expone por la tarde cuando el
efecto de los rayos del sol no es tan beneficioso, sino que es incluso nocivo,
por esta razón la gente se vuelve floja, débil y blanda en la cabeza, y
enferman. Observad la naturaleza, los pájaros se dan prisa para levantarse
antes que el sol, para regocijarse y cantar, y a menudo se callan después. A
mí me parece que aquellas personas que se exponen al sol por la tarde se
preparan para ponerse enfermos.
Es en su salida cuando el sol, a través de
sus rayos, envía las mejores influencias para la salud, lucidez, claridad,
para todo.
¿Y sabéis que para perjudicarnos ciertas personas han dicho que
estábamos desnudos durante la salida del sol? ¿Cómo es que nunca hemos
cogido frío? E incluso en las fotografías que tomaron íbamos vestidos de
invierno porque hace frío por la mañana, esta gente que ama tanto la verdad
y que tiene tan buenos corazones, no obstante, escribieron que todos estábamos desnudos. (Unos periodistas quisieron denunciar a los hermanos y tomaron fotos
desde un helicóptero un verano en el Bonfin)
Las razones por las que vamos a la salida del sol son numerosas. No es
solamente para hacer que las cualidades y virtudes crezcan, sino que
también hacemos otros ejercicios. Tenemos un yoga completo del sol al
que he llamado Surya yoga.
Cuando estuve en la India estudié todos los
yogas ; el karma yoga, el agni yoga, el bakti yoga, el radja yoga, el jnani
yoga, el tantra yoga, el hatha yoga, el chabda yoga, el kriya yoga, y
encontré un yoga que no existe en la India, que los hindúes no conocen
todavía, el yoga del sol, al que bauticé surya yoga.
Para mostraros qué limitadas son algunas personas en la tierra de Jesús y
Cristo, os diré esto: Los cristianos sólo cuentan con Jesús. Él derramó su
sangre por nosotros, por nuestros pecados, pagó nuestras deudas para
siempre, para toda la gente que vendría siglos después a vivir a la tierra y
no sólo para aquéllos que vivieron en Palestina en su tiempo.
Por esto los
cristianos continúan comiendo, bebiendo y haciendo la guerra, siguen
cometiendo crímenes, estando en prisión y enfermos, y sin embargo,
continúan creyendo que la sangre de Cristo salvó al mundo. ¿Y cómo es
que durante dos mil años las desgracias y catástrofes continúan? Si fuerais
Iniciados habríais aprendido que Jesús vertió su sangre para revelarnos un
nuevo camino para la humanidad: el camino de la clemencia, de la fe, de la
pureza y del amor. Y si andáis por este camino seréis salvados. Pero nunca
seréis salvados viviendo de cualquier manera que os guste, sólo porque
Jesús vertió su sangre en la cruz. Además, la evidencia está ahí - ¿Por qué
el Reino del Cielo no ha venido a realizarse en la tierra?
Para demostraros aún mucho más lo limitados que están os diré esto.
Ellos establecieron todo el poder de Jesús en su omnisciencia, y no pueden
ir más lejos para comprender que Jesús no lo tenía todo, que es Cristo quien
tiene todos los poderes, todo el conocimiento.
Por ejemplo, un día vi un
sujeto ordinario como cualquier otro con la excepción que rezaba y
meditaba a menudo. Y un día seguramente el espíritu de Cristo hizo algo
porque, de repente, recibió el regalo de ver el estado de todos los órganos
del cuerpo y descubrir todas las enfermedades mirando al iris de los ojos, y
podía aconsejar para su sanación y recuperación. Todo el mundo estaba
asombrado porque no había estudiado nunca, tampoco era erudito. Pero con el tiempo se volvió muy vanidoso y comenzó a considerarse muy
excepcional, y puesto que hizo mucho dinero comenzó a vivir una vida
ordinaria no privándose de nada. Lo que es sorprendente es que algún
tiempo después el espíritu le dejó, perdió su regalo y se volvió tan ordinario
que todo el mundo le volvió la espalda. Y ahora está en completo
desamparo. Además, él y el espíritu eran dos cosas diferentes. Y cuando el
espíritu le dejó ya nunca más volvió a realizar maravillas.
Los cristianos no van más lejos, no piensan que el espíritu de Cristo que
vivió en Jesús podía extenderse tan lejos como todo el universo y ¿por qué
no hasta el sol? No, no, no, los cristianos se limitan.
Ellos dicen: “¿Cómo
podría Cristo ser manifestado a través del sol? No es posible.” Nadie ha
pensado nunca así. Ellos han sido enseñados para creer en todo lo que es
limitado: iconos, velas, iglesias construidas por el hombre, agua bendita,
hostias, estatuas, pero no para ir más lejos, explorar un poco y encontrar a
Cristo manifestado en el universo, en todas partes y creer que se puede
encontrar, va en contra de la religión cristiana. Por eso permanecen con las
manos vacías, débiles, enfermos, incluso con su religión.
A menudo hago la siguiente pregunta: ¿Si Jesús fuese el mismo Dios,
entonces, por qué permaneció nueve meses en el vientre de su madre como
todo el mundo? y si Jesús fuese Omnisciente y todopoderoso ¿por qué no
realizó maravillas y milagros antes de que tuviera treinta años? Y también
pregunto: ¿Tenía dientes cuando nació, comenzó a caminar y a hablar de
repente, o le llevó algún tiempo también caminar y hablar como a todo el
mundo?
Él también tenía que aprender a desarrollarse para recibir a Cristo.
Y recibió a Cristo un poco más tarde.
¿Por qué los humanos tienen miedo de conocer la verdad? Los maridos
tienen miedo de sus mujeres, las mujeres tienen miedo de sus maridos, los
ricos tienen miedo de los ladrones y bandidos, los humanos tienen miedo
de morir de hambre, de caer enfermos, de perder sus posiciones, tienen
miedo de todo, especialmente de la opinión pública, y cuando oyen mis
palabras estoy seguro de que habrá muchos que tendrán miedo de estas
verdades. Prefieren permanecer como están con toda la clase de cosas que
les han sido inculcadas durante siglos y que no son ciertas.
Considerando que hay poco tiempo y que ciertas cosas no pueden ser
reveladas porque son de naturaleza tan extraordinaria que gente corriente
no podría entenderlas, puesto que forman parte de los grandes misterios,
sólo os diré esto. Hay muchas cosas en las religiones y en las iglesias que
están bien adaptadas, bien presentadas y que incluso son útiles para la gente
corriente que no está tan evolucionada o avanzada. Hay cosas muy
profundas, muy celestiales.
Si la gente pudiera comprenderlas, y si fuerais
más lejos, encontraríais cosas que sobrepasan la visión ordinaria.
Ahora para aquéllos que realmente quieren la llave del progreso, de la
maestría, de la perfección, les daré el secreto, la llave. Vais a oír algo que
ni fisiólogos, ni anatomistas, ni psicólogos, ni filósofos han investigado.
¿Qué es la anarquía y qué es la sinarquía? Es muy importante conocer esto.
La sinarquía es un poder, es una autoridad, una inteligencia, una fuerza que
dirige, armoniza y determina las cosas. Tomad los órganos, observaréis que
cada órgano piensa en sus propios asuntos, ejecutando su trabajo
determinado y que no tiene ningún interés en los otros órganos.
El
estómago atiende a la digestión, los pulmones a la respiración y a la
purificación de la sangre, el corazón a la circulación de la sangre, el hígado
a la neutralización de los venenos, el bazo a preparar los corpúsculos
rojos. Sólo el corazón y los pulmones no paran. Trabajan constantemente,
e incesantemente, cumpliendo con su deber, mientras que los otros
descansan a menudo, se paran, incluso el cerebro. Si simplemente atendéis
a satisfacer los deseos y los caprichos de vuestros órganos, eso es anarquía.
¿Por qué? Porque cada uno piensa sólo en sí mismo. No atiende a los otros.
Está especializado.
La Inteligencia Cósmica previó esto, pensó en esto, y
por eso puso algo en el ser humano que vigila, que inspecciona, que
organiza, que equilibra. Es llamado inteligencia sublime, y gracias a esta
inteligencia sublime todos los movimientos y funciones del cuerpo están
regulados de tal manera que hay armonía, medida y el ser humano está en
perfecto estado. Gracias a esta inteligencia uno puede decir que el
estómago digiere no sólo para él mismo, sino para todo el cuerpo; que los
pulmones no respiran para ellos solos, sino también para todos los órganos;
el corazón no sólo late para él mismo, sino para todo el cuerpo. Por tanto,
su especialización es dirigida y utilizada por esta sublime inteligencia para
equilibrarlo todo.
El ser humano se encuentra entre los órganos y esta inteligencia. Si da
solamente preferencia a ciertos órganos, como el estómago y el sexo, por
ejemplo, entonces no piensa en el todo, en la colectividad, y así la anarquía
adquiere un firme dominio. Y a partir de ahí el disturbio, el desorden, el
caos y la enfermedad se suceden, y el hombre se encuentra en estado de
colapso. Pero si el hombre da supremacía, prioridad a ésta inteligencia que
gobierna, que equilibra todo en él, entonces todo está en armonía y salud,
en un estado de bienestar que le capacita para trabajar y crear
incesantemente.
He aquí un ejemplo: tomemos los órganos sexuales, ¿se interesan ellos
mismos por saber si la persona a la que pertenecen es un sacerdote, un
pastor, un cardenal o un místico? No, les trae sin cuidado sus convicciones
religiosas; siguen su propio camino, no piensan en nada, sino que actúan
según su naturaleza, e incluso durante una meditación o una oración tienen
un nervio insolente, se despiertan y hacen exactamente lo que les place.
Y
si no hubiera una inteligencia más arriba en el ser humano que domina,
vence y se impone ¿en qué estado estaría el hombre? Este es el más
tremendo, fantástico, poderoso, y beneficioso argumento. Esto os
demuestra que el ser humano está obligado a dar superioridad al lado
espiritual, aliado divino, de otro modo, si diera supremacía al aliado
puramente vegetativo, animal, estaría perdido.
Actualmente todo está desenfrenado, y se halla en un estado caótico y
desorganizado en el mundo porque el lado espiritual no se ha destacado ni
apreciado.
Lo que os estoy revelando vale millones. ¿Me entendéis o no?
Estaréis perdidos sin esto, y con esto seréis reyes.
Siento que todas estas explicaciones se están haciendo muy largas y
prolongadas, pero haré cualquier cosa para que todo quede claro, de esta
manera todo podrá ser comprendido por todo el mundo. Sé de antemano
que escuchando lo que he dicho no estaréis de acuerdo conmigo.
Encontraréis que juzgo a los humanos demasiado severamente, que soy
arrogante, y que detesto a los seres humanos, que nunca he encontrado a la
maravillosa gente que existe. Para aclararos este punto os diré esto.
Conozco los dos lados de la naturaleza humana, el buen lado y el lado
malo. Porque no tenéis idea de las cosas que he experimentado en ochenta
años, debido a ellos puedo deciros esto ahora. Hasta que alguien no haya conseguido vibrar con las vibraciones del espíritu, hasta que no haya
despertado el lado divino dentro de él nunca me encontrará correcto o que
estoy en lo cierto, y perseverará en sus opiniones, erróneos y limitados
puntos de vista, pensando que él tiene razón. Pero el día que sea conmovido
por la luz celestial sentirá la grandeza, la inmensidad del espíritu divino que
trabaja a través del universo, y entonces le resultaré correcto. Me entenderá
y se sorprenderá ante la veracidad de todo lo que acabo de decir. Y esto es
lo que sucederá.
Después de haber recibido el espíritu de la luz, encontrará
que está rodeado por criaturas que no son tan limpias y puras, sentirá que
está rodeado por gente sombría, muerta, aburrida e intolerante, notará que
ellos son a menudo débiles, pequeños, enfermizos. Para él daré el más alto
ideal para seguir y vivir:
Tener un corazón puro como el cristal,
un intelecto luminoso como el sol,
un alma vasta como el universo,
y un espíritu poderoso como Dios y unido a Dios.
Sin este ideal él tendrá sus opiniones, sus ideas, sus puntos de vista
personales, y nunca encontrará la verdad.
La gente son aún como niños. Coged a una niña pequeña a la que se le
ha roto la pierna de su muñeca. Grita amargamente como si esto fuera una
realidad. Un chico pequeño juega seriamente con sus soldados de plomo
como si no hubiese nada más en la vida. Ellos no saben, porque son muy
jóvenes, que un día con el tiempo sus ideas, sus puntos de vista, sus
conceptos cambiarán.
Me dejáis que os dé algún consejo. Cada uno de vosotros debéis
preguntaros siempre: “¿Estoy realmente en la verdad? Marcharé, buscaré y
verificaré, y quizás encuentre a alguien que piense mejor que yo.” Pero
desgraciadamente la gente está convencida y determinada en sus opiniones
erróneas que están basadas en el lado inferior, en su codicia, atracciones,
deseos, preferencias y especialmente en sus simpatías y antipatías, en sus
gustos y aversiones. Los humanos no basan sus opiniones en una
inteligencia que no tiene nada en común con sus gustos y aversiones. Aún
viven con sus prejuicios y pasiones, sus atracciones y repulsiones sin ir más
lejos, sin ver como son las cosas en realidad. Terminaré con la fórmula:Tener el corazón puro como el cristal,
el intelecto luminoso como el sol,
el alma vasta como el universo,
y el espíritu poderoso como Dios y unido a Dios.
Para demostraros que no os estoy engañando os puedo hablar algo más
acerca del valor de Melquisedek que es indescribible. Melquisedek es el
Maestro de los Maestros. Él enseña a todos los Maestros de la humanidad
porque es inmortal. San Pablo habló de él en su epístola a los Hebreos. No
nació de un hombre y de una mujer, vive eternamente, no muere, y está
escrito que Jesús era de la Orden de Melquisedek. Así pues Melquisedek
estaba por encima de Jesús. Y el hecho de que Jesús celebrara la Ultima
Cena prueba que no la inventó él mismo, sino que la recibió de
Melquisedek. Melquisedek fue el primero en dar la comunión y cuando
pregunto a los Benedictinos o Franciscanos o Dominicos o Jesuitas: ¿Quién
era en el Libro de la Revelación el anciano a quien San Juan vio, quién
sostenía un candelabro de siete luces en una mano y en la otra mano siete
estrellas, los siete planetas y una espada de doble filo en su boca?
Este
anciano tenía cabello blanco y vestía ropajes blancos. Todos ellos me
contestan que era Jesús y yo les digo: “¡Pobre Jesús! ¿Qué es lo que le pasó
para que su cabello se volviera blanco tan rápidamente?” Entonces algunos
me contestan que es el Padre Celestial. No, no es el Padre Celestial porque
se dice que nadie ha visto al Padre Celestial. Así pues el anciano es
Melquisedek, porque Jesús se lo encontró en los Himalayas en su
dieciochoavo año de ausencia de Palestina. Y antes de marcharse (dejar este
mundo definitivamente) suplicó a Melquisedek que se apareciera a su
discípulo amado San Juan, y Melkisedek consintió. ¿Sabéis que en
Kashimira, en una librería en Ladak, hay un evangelio que habla acerca de
Jesús. Que en él hace referencia a su estancia en la India, también hace
referencia a todo lo que le había sucedido en su vuelta de Palestina, sus tres
años y medio de enseñanza, su arresto, su crucifixión. Yo conseguí obtener
permiso para leer este evangelio.
Melquisedek está siempre allí, sigue trabajando con todos los Iniciados.
Los está preparando y un día se manifestará a través de ciertos Iniciados
para hacer un gigantesco trabajo en la humanidad como nunca se haya hecho antes. Intentar comprender lo que estas palabras significan en
búlgaro: “Idé, Idé, Idé, Mochtnia, silnia, da pomaga toï, da pomaga toï, da
pomaga toï.”
¿Por qué los humanos a veces se sienten confundidos, que la luz les ha
dejado, y se encuentran en estados inverosímiles de incomprensión,
problemas, miedo y oscuridad? Porque mientras no sepan cómo subir por
encima de las nubes permanecerán en la oscuridad.
Os daré aún otra imagen, otro aspecto de la cuestión. Los Iniciados que
saben cómo elevarse por encima de las nubes e ir hacia las alturas, hacia las
cumbres, para ellos el sol está siempre ahí para iluminarles. ¿Por qué los
humanos no han aprendido los métodos para elevar su conciencia por
encima de las nubes?
Cada uno puede comprender el símbolo de las nubes
escondiendo el sol. Por lo tanto, mientras no hayáis decidido buscar la luz,
uniros al sol y comprender la nueva Enseñanza que está entrando en el
mundo, siempre seréis pobres, miserables, mezquinos, desgraciados,
enfermizos y confusos. Estas pocas palabras están dirigidas para todos
aquellos que quieran salir de los disgustos y dificultades de la vida. El sol
está siempre ahí para ayudar e iluminar a los seres humanos, pero son ellos
los que no están en los rayos del sol. Quién sabe dónde están.
Ahora para enseñaros lo defectuoso que es el razonamiento humano y
cómo los seres humanos se engañan a sí mismos, os daré un único
argumento. Es suficiente para enseñaros que los humanos no han estado en
buenas escuelas, que no han tenido buenos profesores, que no han tenido
perfectos maestros para seguir. Ahora cuando sale el sol en el horizonte
¿desde qué sitios puede ser visto primero?
Es en los abismos, los
precipicios o en las cimas de las altas montañas? Desde luego todos dirán
que son las cumbres quienes lo verán primero. Pero, ¿por qué los humanos
no saben cómo interpretar esto? ¿Por qué piensan que la mayoría, las
multitudes, las masas del mundo tienen razón en sus razonamientos,
juicios, dictámenes en no importa que tema y que los Iniciados están
equivocados? ¿Cómo es que el Señor ha podido mostrarles el camino, el
verdadero camino y dejado a los Iniciados a un lado? ¿Cómo es que el
Señor ha podido revelar a toda aquella gente que no tiene una conciencia
maravillosa, ni siquiera moralidad, la que tienen les permite todo, que se
acobarda ante cualquier exigencia moral para satisfacer su naturaleza inferior, y que Dios haya dado la espalda a los Iniciados que han
sacrificado todo, que siempre han mostrado une abnegación sorprendente y
que viven en la pureza? De ser así los Iniciados habrían sido engañados y
equivocados.
Esto es lo que los humanos creen. Hablar con ellos y veréis lo que dicen.
¿Cómo es que no se han dado cuenta de que su razonamiento es tan ilógico,
tan injusto?
Este ejemplo que os doy de la salida del sol, os prueba que los
primeros en ser iluminados, los primeros en ver la verdad, los primeros en
mostrar que están en unión con la luz, los primeros en descubrir las más
grandes y sublimes verdades son los Iniciados, los verdaderos Iniciados y
no los impostores que abundan en la tierra actualmente. ¿Y quién sabe
cuándo todos los demás serán iluminados? Porque están demasiado bajo,
demasiado bajo, demasiado bajo.
Para dar algo en que pensar a aquellos que han leído mis libros: LOS
ESPLENDORES DEL TIFERET Y LOS MISTERIOS DE IESOD, añadiré
unas palabras acerca del Árbol de la Vida.
El Árbol de la Vida tiene tres
columnas. La columna central tiene cinco sephirots, Keter en la cima, luego
Daath que está escondida y misteriosa, luego Tipheret, el sol, debajo de
Tipheret, Iesod, la luna y Malkout, la tierra está al final de la columna.
¿Qué representan estos cinco Sefirot? Kether, el espíritu; Daath, el alma;
Tipheret, el intelecto, el plano mental; Iesod, el corazón, el plano astral y
Malkout, el cuerpo físico.
Respecto a la cuestión que nos preocupa, la luz, debéis saber que el
universo entero está bañado por una luz invisible y que para poder ser
penetrado por ella se debe ser puro y transparente como un cristal. En el
pasado, algunos pueden recordar que las amas de llave tenían que limpiar el
cristal de las lámparas de petróleo porque capas obscuras y opacas se
fijaban en el cristal impidiendo que la luz pasara a través del cristal.
Puesto
que el sol, Tipheret, y la luna, Iesod, están muy unidos él uno al otro en el
Árbol de la Vida. La luz de Tipheret pasa a través de la pureza de Iesod e
ilumina a Malkout. De esta manera la luz de Tipheret, el intelecto, pasando
a través de la pureza de Iesod, el corazón, ilumina a Malkout, el cuerpo y a
todas sus células para mantenerlas con salud, vigor y vida. La luz existe en
todas partes, pero, ¿por qué no puede pasar a través de nosotros? Porque
somos opacos, densos, impuros y estamos acorazados. En resumen, sólo la pureza del corazón permite que la luz brille. Y, ¿por qué se dice en los
Evangelios: “El puro de corazón verá a Dios.” Sólo con la luz podréis ver.
Por tanto, la pureza permite que la luz pase a través de nosotros y da la
posibilidad de ver a Dios en todas partes. En esta frase de los Evangelios
está oculta toda la moral divina.
Y como en estos días se celebra el festival del sol en todo el mundo,
terminemos con el sol. ¿Cómo es que según el Antiguo Testamento Dios
fue primero para los Israelitas?
Por una parte estaban los que tenían que
vivir, dominar y asesinar a los otros, y según el Segundo Testamento, ¿no
hacen lo mismo los cristianos? Ellos piensan de la misma manera, que son
elegidos, amados, preferidos por el Señor, y que los otros son despreciados,
no creyentes.
Sólo el sol puede decirnos si el Señor es para cada uno, porque el mismo
sol es para cada uno y ciertamente Dios lo es también. Actualmente lo que
los hombres necesitan es el pensamiento de que el Señor es para todos sus
hijos, de la misma manera que el sol ilumina al mundo, y éste será el
contenido del Tercer Testamento. Todas las religiones se unirán en una
religión solar. Según la Biblia, el Señor es rudo, vengativo, implacable, es
un fuego devorador que castiga y extermina, y el sol acepta lo bueno y lo
malo, a los santos, a los profetas y a los criminales. Ilumina, calienta y
vivifica a todos.
Es indulgente, clemente, generoso, lleno de bondad y
paciencia.
Los ilumina durante siglos y milenios hasta su perfección. Y
según los religiosos, Dios permanece él mismo sin desarrollarse.
Permanece prehistórico, sin ningún progreso. Entonces se puede decir que
el sol aventaja a Dios en generosidad y en clemencia. Los religiosos están
obligados a corregirse y reconocer cómo el sol enseña a todo el mundo a
ser perfecto, luminoso, cálido y vivificante, cómo hacer el bien, cómo hacer
que todas las cosas crezcan. Y la gente se come y se devora entre ellos
mismos. ¿Qué ejemplo están imitando? Imitan al Señor, porque en el
Antiguo Testamento se dice que Él es colérico, celoso, que quiere
vengarse, que castiga a la gente incluso hasta la cuarta generación. Sí, ése
es el extraño sol que imitan. Y ahora entenderán que sólo el sol y nadie más
representan la perfección y las cualidades del Señor.
Todos los seres
humanos que fueron adorados, admirados y colocados en la cumbre
pasaron al otro lado enfermos, asesinados, crucificados, y el sol está
siempre ahí, vivo, inmortal. Se le puede escupir, dispararle cañones, no importa. Siempre está sonriendo. Si no me creéis podéis ver cómo los niños
dibujan siempre al sol sonriendo con una sonrisa de oreja a oreja. j Qué el
sol viva muchos años! dicen los niños, y gracias a sus deseos el sol vivirá,
el sol, el único representante del Señor en su grandeza, nobleza, amor y
poder, pero sólo en parte, porque nada puede expresar totalmente la
inmensidad del Señor.
Demasiado malo para aquellos que serán vejados, violados por sus viejos,
marchitados, mohosos conceptos. Nadie ha sospechado nunca que el sol
pudiera jugar tal rol, que pudiera ser de tal importancia, que pudiera
reparar, desagraviar, corregir tantas cosas, no sólo en la ciencia, filosofía y
arte, sino incluso también en la religión.
¿Y, por qué no deberíamos imitarle?
¿Por qué no deberíamos llegar a ser
como el sol?
Es el único modelo a seguir, y sin embargo, la gente imita a su
tío, a su tía, a su abuelo, o más probablemente a una estrella de cine o de
discoteca, o a un cantante alborotador en una sala de música. Nadie imita al
sol. Si imitarais al sol, iluminaríais a todos aquellos que encontraríais;
calentaríais corazones helados y casi vivificaríais cadáveres. Sí, nadie
intenta imitar al sol excepto los hermanos y hermanas de la Gran
Fraternidad Blanca Universal.
Ellos son los únicos que han cogido al sol como modelo. El sol, el mejor
y único representante del Señor en todo Su esplendor y en todo su poder.
Que la bendición del Cielo esté con todos vosotros. Amén.
OMRAAM

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