Bienvenidos a Ejercicios y Encuentros con El Sol, un espacio, basado en las enseñanzas de los Maestros Peter Deunov, y Omraam Mikhaël Aïvanhov Esfuércense en tomar cada vez más conciencia de que, cuando van a asistir por la mañana a la salida del sol, tienen grandes posibilidades para avanzar en su trabajo espiritual. Deben dejar a un lado todas las nubes: las aprensiones, los rencores, los deseos, las codicias, a fin de estar disponibles para hacer un trabajo formidable. Aquellos que son capaces de liberarse de las nubes, son capaces de remover el cielo y la tierra, son creadores de la vida nueva y el Señor les aprecia. ¡Cuántos de ustedes me han dicho que iban a la salida del sol sin resultado alguno, porque les asaltaban continuamente pensamientos desordenados que les impedían concentrarse! Pero, si toman en serio los ejercicios que les doy, tendrán resultados. Con la voluntad deben llegar a dominar, a yugular todas las fuerzas anárquicas que tienen dentro, hacer vibrar todas sus células al unísono con su ideal, en una única dirección. Si no, serán débiles, estarán expuestos a todos los vientos, a todas las penas, las tristezas, las tribulaciones. A veces nos encontramos con gente para la que se diría que nunca ha salido el sol. Si, por fin, unos rayos vienen a iluminar su horizonte, ahí les tienen con un gozo delirante; pero todo eso no dura, y de nuevo se ensombrecen, se apagan. Es porque no han querido cambiar su filosofía.

sábado, 26 de enero de 2019

LA LEY DE GRABACIÓN



Cada ser, cada cosa posee su doble en la naturaleza, por consiguiente cualquier cosa que hagáis, la hacéis por duplicado. Si ayudáis a alguien o le hacéis daño, el original de este acto desaparece, pero deja en vosotros un sello, una huella que corresponde a su naturaleza. He aquí una verdad que los humanos desconocen. Cuando hacen el bien o el mal, piensan que no afectará más allá del acto que han cometido ; pues no, no es así, desgraciada o felizmente esto no ocurre asÍ. . . desgraciadamente si hacemos el mal, y felizmente si hacemos el bien.

Todo lo que existe en la naturaleza : las plantas, los insectos, los animales, las estrellas, las montañas, todo tiene su doble. 

De momento nos interesaremos por el hombre. Los clarividentes son capaces de ver el doble etérico del hombre, que tiene exactamente la misma forma y las mismas funciones que su cuerpo fisico. 
En ciertos casos este doble etérico puede alejarse, con lo cual el hombre pierde su sensibilidad : podemos pincharle, golpearle o quemarle y no sentirá nada. En realidad, al alejarse, el cuerpo etérico queda unido al cuerpo fisico mediante el cordón de plata. 

Pero si este cordón se rompe por cualquier razón (por un golpe, herida o enfermedad), el hombre muere. No solamente el cuerpo fisico tiene su doble, sino también los cuerpos astral y mental : los dobles astral y mental aportan energías (para el cuerpo astral energías en el plano de los sentimientos, y para el cuerpo mental energías en el plano de los pensamientos). Si el doble astral se separa, el hombre es indiferente a todo, no tiene sensaciones ni emociones. De la misma manera, si el doble mental está separado, el hombre pierde la capacidad de pensar. Estos son fenómenos prácticamente desconocidos e inexplicados. Si los médicos y psicoanalistas los conociesen, podrían descubrir la razón de muchas anomalías psíquicas que hasta ahora les parecen inexplicables, y no buscarían la causa en el plano fisico, cuando a menudo se encuentra en otro lugar. Insistamos un poco en este doble. Sabéis muy bien que en las administraciones, cuando se redacta un acta oficial o un decreto, se hace una copia o una fotocopia. 

El original se utiliza, pero la copia se guarda en los archivos como referencia. Sin embargo no han sido los humanos quienes han inventado este sistema, sino la naturaleza ; en ella existe un doble de cada uno de nuestros actos. Y cuando nos vamos al otro lado, nos presentamos ante el Cielo con este doble, o mejor dicho, con los tres dobles, el fisico, el astral y el mental, según hayan sido nuestros actos, pensamientos y sentimientos. En cuanto a los originales, se fueron lejos, hacia los planetas, hasta los confines del universo, hasta las estrellas, sin que podamos recuperarlos ; aunque siempre nos quede un doble fiel y verídico. Cuando el hombre llega al otro mundo, se presenta con la película de su vida ante una asamblea de espíritus muy evolucionados, y entonces debe asistir a su proyección. Pero no es para esos espíritus para quienes tiene lugar la proyección, puesto que no necesitan ser informados sobre la vida de ese hombre ni conocer su grado evolutivo, sus pecados, sus crímenes y sus buenas acciones. 

Es el propio hombre quien no se conoce a sí mismo, y en su ignorancia se imagina que es una divinidad . . . o un monstruo ; y como se equivoca, se le enseña lo que ha sido exactamente a través de toda su vida. No son las entidades divinas las que necesitan instruirse, sino nosotros. Por eso todos conservamos en nuestro interior esos dobles, para llevárnoslos cuando debamos partir al otro lado. Ahora bien, lo creáis o no, la realidad seguirá siendo la misma, las cosas son así y seguirán siendo así, independientemente de vuestras creencias. Naturalmente sería mucho más razonable creerlo y aceptarlo porque así existe la posibilidad de corregirse y perfeccionarse. Si todo el mundo conociese estas verdades, creo que muy pocos seguirían siendo esclavos de sus debilidades. 

Pero al no conocerlas continúan viviendo como siempre, sin imaginarse las consecuencias de su comportamiento. Por esto debemos instruir a los humanos, sobre todo a los niños, diciéndoles : « Muy bien, ahora debéis saber que existen leyes, y que son éstas», y aunque en ese instante no comprendan, más adelante se pararán a reflexionar en ello, y tendrán la oportunidad de comprobar que es cierto. ¿ Qué ocurre cuando un hombre ha cometido un crimen ? ¿ Por qué el recuerdo de su acto sigue atormentándole ? El crimen ya se ha consumado, y si no quedan huellas visibles, el criminal debería estar tranquilo. Sí, de acuerdo, pero el doble no desaparece y el hombre no sabe cómo desembarazarse de él. 

Entonces, ya lo veis, no hay que estudiar los libros sagrados de la humanidad para creer en esas cosas, podemos verificarlo inmediatamente en nosotros mismos. 
¿ A qué se deben esas imágenes, esos recuerdos, esos reproches que la conciencia hace al hombre, hasta el punto de no dejarle comer, ni beber, ni dormir tranquilo hasta que ha reparado su crimen ? Se deben a que todo queda grabado en él. La Inteligencia cósmica ajustó todas las cosas y ordenó sabiamente el universo. Pero en la cabeza del ser humano todo es confuso, caótico, desordenado, sin sentido. 

Cualquier cosa que se les explica al respecto, contestan : «No, no lo creo. » Pero, ¿ quienes se creen para decir semejante cosa ? Si tan superiores son, ¿ por qué en su vida cotidiana resultan tan pequeños, tan débiles, tan impotentes para cambiar el curso de las cosas, para escapar a sus penas e inquietudes ? Así pues, todo se graba. Y el simple conocimiento de esta ley puede bastaros para comprender que debéis estar atentos y no abandonaros. Ya que todos los malos pensamientos que van y vienen en vuestra cabeza, en realidad dejan una huella en vosotros para toda la eternidad. Y además, una vez impreso el clisé, tenderá a repetirse sin cesar hasta el infinito. 

Os he explicado ya al respecto y en varias ocasiones, cómo podéis imprimir nuevos clisés a fin de que todas esas lamentables costumbres adquiridas en el pasado desaparezcan. Si no hacéis nada para sustituirlas, se repetirán en cada una de vuestras encarnaciones, puesto que no hay razón para que vuestros defectos no reaparezcan exactamente igual que en la anterior encamación. Las buenas costumbres debemos conservarlas, reforzarlas e incluso perfeccionarlas, porque lo bueno aún puede mejorarse ; pero los defectos debemos corregirlos. o Sin embargo, los humanos no saben cómo corregir sus defectos, y se desaniman porque luchan constantemente contra ciertas costumbres adquiridas no se sabe cuándo de las que no pueden desprenderse. En realidad, en vez de obsesionarse con ciertas deformaciones provenientes de un trabajo destructivo realizado en el pasado, es mucho mejor interesarse por lo que debemos hacer en el futuro. 

Así pues, en lo sucesivo, decid : «Ahora voy a repararlo, a reconstruirlo todo» , y cada día debéis trabajar en este sentido con una fe, con una tenacidad inquebrantable, con una convicción absoluta, es decir, debéis tomar todos los elementos que Dios os ha dado, la imaginación, el pensamiento, el sentimiento y concentraros en proyectar en vosotros mismos las imágenes más bellas : debéis veros inmersos en la música, en la luz, en el sol, en la perfección de las formas, con las cualidades de bondad, de generosidad, con la posibilidad de ayudar a los demás, de guiarles, de iluminarles . . . Ya que todo queda registrado, tratad de grabar lo mejor de la existencia. 

Si empezáis a trabajar, comprobaréis que estáis centrados, ocupados e inspirados, y que os unís a una fuente inagotable de felicidad al estar vosotros mismos construyendo el templo de Dios. 
No conozco trabajo alguno que supere al de construir en uno mismo el templo del Señor con los mejores materiales : los pensamientos, los sentimientos y los actos desinteresados . . . Estas preocupaciones no existen para la mayoría de los humanos ; éstos unicamente buscan grabar algunos conocimientos en su cerebro, sin empezar el verdadero trabajo. La diferencia de nuestra Enseñanza en relación a todas las demás escuelas, consiste en que en todas se aprende, mientras que en la nuestra se trabaja. Algunos conocimientos pueden sernos útiles, pero no nos transformarán. Solamente el trabajo nos transforma y no lo que hayamos visto u oído. 

El conocimiento puede llevamos al trabajo, pero no nos transformaremos si no nos movemos, si no despertamos las fuerzas que hay en nosotros. Si no actuamos, a pesar de todo lo que aprendamos, seguiremos siendo los mismos. En la Fraternidad Blanca Universal se nos dan algunos conocimientos, naturalmente, pero 10 esencial es el impulso para emprender ese trabajo de transformación de todo nuestro ser, lo cual no puede hacerse de otra manera que buscando cada día en lo alto los materiales, como lo hace un trabajador, un albañil, un arquitecto . . . Algunos dirán : « Pero si no siento ningún placer en realizar este trabajo». Al decir eso se clasifican inmediatamente. Todas las criaturas están clasificadas en la naturaleza ; todas encontraron su refugio, su guarida y todas se han fabricado su propia piel, su pelo y sus plumas en relación con sus tendencias y sus gustos. Esta clasificación, es el destino. Y a nosotros también, un día, la naturaleza nos clasificará según nuestros gustos y predilecciones. Os diré que en realidad es la naturaleza de los deseos del hombre la que determina su destino. 

Consideremos un ejemplo : si necesitáis el alcohol, las drogas . . . si necesitáis salir todas las noches al casino, a jugar a la ruleta o a tomar una copa en cualquier parte, vuestro destino ya está trazado : os espera la decadencia, la ruina y quizás la cárcel. Y si necesitáis contemplar la belleza divina, o repartir la luz y la belleza divina a vuestro alrededor, también resulta evidente que encontraréis la felicidad y la plenitud. ¿ Cómo no se da cuenta la gente de que cada deseo, cada necesidad, les sitúa en unos railes determinados que les conducirán a regiones invadidas por avispas, serpientes y ratas donde dejarán la piel, o por el contrario hacia regiones de luz y magnificencia donde encontrarán toda clase de alegrías ? Según sus inclinaciones, sus gustos y sus deseos, el propio hombre determina el final de su trayecto. Algunos están predestinados a enfermar, otros a fracasar y otros a que les maltraten, pero son ellos quienes han determinado su propio destino. 

Preguntaréis : «¿ podemos realmente escapar a nuestro destino ? » En nuestra encamación actual, no ; pero en la anterior encamación hubiésemos podido remediar muchas cosas de la presente siendo más inteligentes y razonables . Ahora se nos ofrecen grandes posibilidades para la próxima, con la condición de trabajar día y noche para conseguir grabaciones distintas. Sé muy bien que lo que os digo no es fácil de realizar. ¿ Dónde encontrar en nosotros mismos esta buena voluntad, este anhelo para empezar un trabajo y continuarlo ? Primeramente hay que hacer un trabajo sobre uno mismo, sabiendo que todo lo que uno hace se refleja benéficamente sobre el mundo entero. En cuanto a todas las demás actividades y trabajos materiales, sólo Dios sabe si son o no benéficos para los demás. y esto se graba, se registra en los contadores . . . y al final, cuando el hombre se va al otro lado, las entidades celestes ni siquiera le preguntan : « ¿ Cómo has vivido ? ¿ Qué hiciste ? ¿ Ayudaste a alguien ? ¿ Les consolaste y orientaste hacia la Fuente ? » 

No le preguntan porque saben de antemano que mentirá ; sólo toman de él una película que por el...momento no podréis hacer nada mas, una pequeña película que proyectan y entonces, ¿ qué es lo que ve ? . . Diréis : « Esto no es posible». Sí, lo es. El hombre posee en el extremo de su corazón un carrete minúsculo, un átomo en el cual está grabada toda su vida . . . Fijaos en una cinta magnetofónica : es simplemente una cinta, no se oye nada ; poned ahora la cinta en un aparato adecuado y escucharéis . . . « i El Barbero de Sevilla ! » . . . Así pues, para impedir que contéis mentiras que os justifiquen, os llaman y os dicen : «Siéntate tranquilamente aquí.» Y os sitúan frente a una pantalla donde lo veis todo, hasta el más mínimo detalle. Pero la historia no cuenta si se os ponen los pelos de punta. Me diréis : «  Pero si entonces no tendremos pelos ! » 

Hay pelos de otra naturaleza. Aquí habéis dejado vuestro pelo fisico, pero tenéis otros que se ponen de punta. Así que de ninguna manera podremos mentir. Todas estas verdades están contenidas en los libros sagrados, particularmente en los de Egipto, en « El Libro de los Muertos», por ejemplo, aunque no esté contado de la misma manera. Ahí el muerto se presenta delante de Osiris y se pesa su alma, etc.. . También existe « El Libro Tibetano de los Muertos», que revela los diferentes momentos del paso del alma al más allá, su juicio y las condiciones de su reencarnación. Os he dicho algunas palabras sobre la grabación. Ahora necesitáis comprender cúan importante es poder hacer cada día nuevas y mejores grabaciones. Y, ¿ qué ocurre con las antiguas grabaciones ? Poco a poco se puede conseguir recubrirlas con nuevas grabaciones. He aquí una perspectiva alentadora. 

Desgraciadamente continuaréis produciendo grabaciones mediocres, porque seguiréis influidos por las antiguas que se encuentran en vuestro interior, pero al menos sed conscientes y no dejéis que las cosas empeoren. En el momento en que descubráis una mala grabación, reaccionad inmediatamente, enmendaos para impedir las consecuencias. Si habéis tenido un mal pensamiento hacia alguien, si habéis pronunciado algunas palabras hirientes o habéis destruido algo, tomad conciencia de ello y reparadlo. De momento no podréis hacer nada más, pero eso, por lo menos, hacedlo. 

Cuántas veces he visto que las personas no hacen absolutamente nada para enmendar un mal pensamiento o una actitud negativa. Sin embargo, otros dicen : « Se me ha escapado, no he podido controlarme» ; puede pasarle a cualquiera, y al menos debemos reaccionar inmediatamente, buscar el medio de repararlo.

OMRAAM

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