Desde su infancia, la mayoría de los hombres
saben que al comer fruta, pescado, ostras o caracoles,
deben quitarles la piel, el hueso, las pepitas,
las espinas o la concha. Cuando toman un
queso, automáticamente le quitan la corteza.
Están convencidos de la necesidad de eliminar
en su alimentación elementos indigestos o nocivos,
e incluso han inventado procesos de refinado,
esterilización, pasteurización . . .
Quitando, separando y desechando siempre
la parte malsana o incomestible de su alimentación,
los humanos han dado un paso gigantesco
para diferenciarse de los animales.
Pero todavía
no han comprendido la existencia de otros planos
donde también hay que limpiar, lavar, eliminar,
elegir, separar lo útil de lo inútil, lo puro
de lo impuro. En el ámbito de los pensamientos
y de los sentimientos existe también un alimento
que absorben y digieren, pero ahí, actúan como
los gatos : se tragan la piel y los intestinos, es decir todo lo sucio y nocivo. Tienen todavía que
progresar hasta aprender a elegir la comida psíquica,
como 10 hacen con la física.
Está escrito en la Tabla de Esmeralda :
« Separarás 10 sutil de 10 denso», es decir, 10
puro de 10 impuro. Evidentemente Hermes Trimegisto
al decir esto iba mucho más lejos, ya
que hablaba de la piedra filosofal.
Pero es exactamente
el mismo principio. Separamos 10 puro
de 10 impuro como extraemos el oro o las piedras
preciosas de la roca estéril que los contiene.
Ciertamente la vida entera está basada en este
principio de la separación, de la elección ; todas
las empresas, todos los oficios están basados en
este principio.
En los almacenes, en las droguerías,
ante los diamantes, ante las piedras preciosas
. . . siempre escogemos.
Los concursos y exámenes
no son más que elecciones ; tanto si se
trata de la elección de un general como de la
elección de Miss Mundo, seguirá siendo una
elección. Pero en la vida interior, aunque no 10
sepamos, también debemos separar y elegir. Preguntad
a la gente, incluso a la más culta, cuáles
son los pensamientos o los sentimientos nocivos
que pueden producir enfermedades y disgregación
en el hombre ; no 10 saben.
Para ellos todos
los pensamientos y sentimientos son más o
menos iguales, no se imaginan que pueda haber
diferencias entre ellos como entre los alimentos o los combustibles que clasificamos según su
calidad : primera calidad, segunda . . .
En el pasado usábamos para calentamos e
iluminamos materiales de una calidad inferior, y
humeaban, irritaban los ojos, olían mal . . . casi
nos asfixiábamos. Mientras que ahora utilizamos
la electricidad que no deja desechos ni produce
humos. Incluso sabemos que existen varias
calidades de carbón : desde el que da mucho
calor y deja poco residuo, hasta el que da poco
calor y deja mucho residuo. Cualquier material
combustible : carbón, madera, petróleo, gasolina,
paja, contiene (en proporciones diferentes, y
eso es lo importante), algunos elementos no
combustibles.
Así pues, cada materia es de una
calidad más o menos buena, y por ello debemos
siempre elegir.
Y lo mismo ocurre con los sentimientos.
Los sentimientos son comparables a los combustibles,
pero como no todos son de buena calidad,
no pueden producir ni la mejor luz, ni el
mejor calor, ni la mejor fuerza para el movimiento.
Entonces, al igual que los alimentos,
algunos sentimientos pueden ser « comidos» y
otros deben ser rechazados, porque en ellos hay
alguna escoria, alguna porquería que debemos
eliminar para que el estómago astral pueda digerirlo
mejor. Suponed que estéis enfadados, celosos,
que odiéis y sintáis la necesidad de vengaros,¿ qué producirán estos sentimientos ?
Ciertamente
calor, pero también mucho humo y desechos
que os envenenarán. Y eso es lo que debemos
saber. Evidentemente en la ciencia oficial no
existe ninguna especialidad donde se estudien y
clasifiquen detalladamente los sentimientos. j La
clase de sentimiento no importa ! Os los coméis
y os deleitáis sin pensar en los resultados que
producirán. Lo mismo ocurre con los pensamientos
: no sabéis diferenciarlos, no existe ninguna
escala de valores.
Todos los que creen poder dar rienda suelta a
sus pasiones y deseos más desvergonzados, son
en realidad ignorantes que jamás. han estudiado
cómo fue creado en su origen el ser humano en
los talleres del Señor. Solamente saben que tienen
un estómago, un sexo, y claro está, j hay que
satisfacerlos ! Estoy de acuerdo, pero, ¿ no deberíamos
seleccionar? Por supuesto que los jóvenes
dirán : «j Ah ! , no, nada de seleccionan).
Pero si aceptan la necesidad de seleccionar les
alimentos, ¿ por qué no admiten que al absorber
cualquier sentimiento y cualquier placer pueden
enfermar?
El hombre come pan, frutas, legumbres, pescado,
carne, etc . . .
Pues bien, en el plano de los
sentimientos existe la misma variedad y abundancia
que en la alimentación del plano fisico.
Ciertos sentimientos son charcutería, sí, morcilla, jamón, mientras que otros son vino, frutas o
verduras ; pero como los humanos no conocen el
mundo del sentimiento, comen cualquier cosa y
enferman. Deben aprender a no alimentarse de
productos que les envenenan : la cólera, la maldad,
los celos y sobre todo el amor excesivamente
sensual, porque en esa clase de amor hay un
gran número de elementos nocivos.
Siempre encontraréis en los humanos fervientes
deseos ; están difundidos por todo el
mundo, no faltan en ningún sitio. Pero lo que es
raro, casi imposible de encontrar, es la sabiduría
que nos permita elegir entre nuestros deseos,
aquellos que no impiden nuestro desarrollo.
Y
precisamente esta sabiduría es la más preciosa,
pero los hombres no la buscan, no quieren saber
nada de ella. ¿ Por qué ? Porque razonan erróneamente.
Dicen : « Si somos sabios nos veremos
obligados a renunciar a ciertos gozos, a ciertos
placeres, y no queremos privaciones de ningún
tipo». Decir tal cosa es reconocer y ratificar su
ignorancia y estupidez, ya que serían más dichosos
si tuviesen la sabiduría suficiente para poder
discernir la naturaleza de sus sentimientos y así
poder escoger. ¿ Cómo encontrarán la felicidad
estando ciegos ? Cuando no se ve nada, cuando
no se prevé nada para protegerse, se está a merced
de cualquier cosa. No os imaginéis que la
felicidad vendrá si estáis ciegos. Es como si os ofreciesen meter la mano en una bolsa cerrada,
diciéndoos : « tomad 10 que os convenga», y
resulta que metéis la mano sin mirar y entonces
una serpiente os muerde y morís.
Creedme, si
estáis ciegos, siempre habrá una víbora presta a
picaros.
Más alla del cuerpo fisico, el hombre posee
otros cuerpos de una materia más sutil : los cuerpos
etérico, astral, mental, causal, búdico y
átmico. Dando rienda suelta a sus pasiones,
remueve corrientes en el plano astral donde se
encuentran las entidades más monstruosas, y sin
saberlo, atrae esas entidades, las cuales, de esta
manera, invaden la humanidad. La ignorancia
de los humanos respecto a su propia estructura y
a los incesantes intercambios que mantienen con
todos los seres invisibles de las otras regiones del
universo, es la causa de las peores desgracias.
Por eso el discípulo que sabe cómo fue construido
en los talleres del Creador y cómo está relacionado
incesantemente con los habitantes de
los otros planos, es consciente de la necesidad de
elegir, de eliminar ciertos elementos cerrando la
puerta a las fuerzas hostiles y abriéndola solamente
a las benéficas, armoniosas y constructivas.
Queridos hermanos y hermanas ; debéis
saber que vuestro cuerpo se construirá con las materias que absorbáis. Así pues si esos materiales
no son puros, seréis impuros ; si esos materiales
son nocivos, enfermaréis. He aquí una ley
absoluta, no solamente en el plano físico, sino
también en el psíquico.
Del mismo modo que
debéis estar atentos y comer alimentos bien limpios,
bien lavados, así también debéis vigilar día
y noche atentamente todo lo que entra en vosotros
a través de vuestros pensamientos y sentimientos.
En las fronteras de todos los países existen
aduaneros verificando lo que entra y lo que sale.
¿Tenéis también vosotros aduaneros en la frontera de vuestro país para impedir el paso de todo lo que pueda seros peligroso y nocivo ? No. Y entonces entra alguien que viene de cualquier parte, y os envenena. Colocad aduaneros, y a cada pensamiento, preguntadle : « Espera un poco, ¿ de dónde vienes ?
¿Tenéis también vosotros aduaneros en la frontera de vuestro país para impedir el paso de todo lo que pueda seros peligroso y nocivo ? No. Y entonces entra alguien que viene de cualquier parte, y os envenena. Colocad aduaneros, y a cada pensamiento, preguntadle : « Espera un poco, ¿ de dónde vienes ?
¿ cuáles son tus colores
? ¿ qué me darás si te dejo pasar ?
Así es como
debéis prever las catastróficas consecuencias de
un pensamiento intruso, rechazándolo.
La elección es toda una ciencia. Las materias
que componen los pensamientos y los sentimientos
no son totalmente idénticas, existe una
graduación entre ellas. Y cuanto más os elevéis
en la búsqueda de estos materiales, más puros
serán. Podemos comprobarlo en el plano físico
observando que todo lo puro y ligero sube, mientras que lo impuro y pesado se deposita en
el fondo, como el lodo y el barro. Y cuanto más
puro sea un material, más resistente es. Por ello
debéis construir vuestro cuerpo con los materiales
más puros para que pueda resistir los sufrimientos
e incluso la muerte, y de esta forma dispondréis
de una materia de tal calidad que ni los
sufrimientos ni la muerte tendrán poder sobre
ella.
Ni siquiera el Diablo puede infiltrarse en
alguien si no encuentra debilidades y vicios, o
sea, materia impura. Si un hombre pasa por
trances desagradables en su vida, es porque ha
dado a las fuerzas del mal la posibilidad de acercarse
y penetrar en él.
Siempre os he dicho que no me gusta leer
porque no es en los libros de los humanos donde
encuentro las más grandes verdades de la existencia,
sino en el libro de la naturaleza viviente
donde veo que la Inteligencia Cósmica lo ha
escrito todo. Lo que hoy os he dicho lo he descubierto
en los insectos, las hormigas, las cucarachas,
las pulgas. Cuando una casa está limpia,
ningún insecto se acerca a ella. Pero dejad unas
cuantas migas, alimento en descomposición, y
enseguida aparecen los insectos. ¿ Cómo sabían
que había algo provechoso para ellos ? . . ¿ por
qué las pulgas y los piojos sólo pican a ciertas
personas ? Porque su sangre contiene deshechos
que son una alimentación excelente para ellos ;sólo les gusta lo impuro, y aquello que es puro
no los atrae.
Si no queréis que os invadan esos bichos,
limpiad vuestra casa ; si no queréis que os
piquen, purificad vuestra sangre, y si no queréis
dejar entrar en vosotros espíritus malignos, no
les preparéis alimento alguno.
Los Evangelios
presentan casos de criaturas poseídas por demonios,
¿ por qué ? Porque encontraron en ellas el
alimento impuro que les convenía. Por eso
Jesús, que expulsaba los demonios, decía al que
había salvado : « j Vete, y no vuelvas a pecar ! »
Es decir : no dejes penetrar más impurezas en ti.
Al igual que el hombre necesita elegir adecuadamente
su alimentación fisica para mantenerse
sano, hermoso e inteligente, también precisa
elegir su alimentación espiritual, y todo su
porvenir dependerá de ello.
Es la calidad de los
elementos que ingiere y absorbe la que hará de él
un ser de élite o, al contrario, un bruto o un criminal.
Omraam Mikhael Aivanhov

cada pensamiento,es un ser que domina nustra vida, y es ahi donde nustra confucion para poder disernir nuestro destino--==asi lo entiendo
ResponderBorrar