La gente de hoy quiere ser independiente. Cada uno quiere
tocar cuando y como quiere.
Tocarás el tambor como quieras, pero
cuando estés fuera de la orquesta. Mientras que estés en la orquesta,
tocarás en el momento exacto y determinado. Tocarás como se te
indica. La vida de la gente tampoco se arregla como ellos lo desean.
¿Que representa la vida? Según yo, la vida consta de tres partes: un
drama (el comienzo), una tragedia (el medio) y una sinfonía (el fin).
Actualmente pasamos del drama a la tragedia. Después de eso
vendrá la sinfonía de la vida. La vida futura que cada uno espera
traerá la razón. Será la vida sinfónica. Respiras, aspiras el soplo del
Señor y preguntas; " ¿dónde está el Señor?” ¡El te reanimó y lo
buscas sin saber donde está! Te viene un pensamiento luminoso en el
intelecto y preguntas donde está el Señor. Él es tu pensamiento
luminoso.
El sol está en sus rayos y preguntamos dónde está el sol.
No conocemos sus rayos, pero ellos nos conocen. Son rayos divinos
que actúan en el mundo. Entra en tu corazón un sentimiento
agradable y te preguntas donde está el Señor. Está en el sentimiento agradable, en su calor. Tu actúas bien y todavía preguntas: "¿Dónde
está el Señor?” Está en tu buena acción. Toda buena acción es una
manifestación del Señor. Fuera de los pensamientos, los sentimientos
y las acciones luminosas y elevadas, en ninguna parte usted puede
encontrar al Señor. Si la gente pudiera encontrarlo de otro modo, el
mundo estaría ya arreglado. Todos buscan al Señor allí dónde no
está, allí dónde nadie Lo encontró.
Para los científicos, las sensaciones no son una cosa cierta, que se
deba tomar en serio.
Ninguno reconoció que la sensación podía ser la
realidad. Sin embargo nada es más real que la sensación, nada existe
tanto como lo que sentimos. Usted piensa: " ¿Y si nos equivocamos?”
Que importa, su sensación es real y para Ud.es la única realidad. Fuera
de la sensación no se percibe nada. Es una realidad mucho mayor que lo
que usted ve, entiende o toca. Usted atraviesa un bosque y se siente
amenazado por monstruos, animales terroríficos. Posiblemente no haya
ningún animal en el bosque, pero para usted es la realidad. La felicidad
que usted siente mirando las estrellas es verdad, y sin embargo puede ser
que estas estrellas ya no existan más.
Usted se imagina árboles; aunque
no estén allí, eso los hace felices. Esto es lo real. ¿Acaso sus sueños no
son reales en el momento en el que usted los vive? Cuando uno se duerme, no sabe que duerme.
Si uno se da cuenta que sueña, es que ya
está dejando un sueño profundo, para caer en otro, más ligero, porque
tenemos varios sueños. Cuando su vida interior se despierta en una
región más sutil, usted tiene nuevas sensaciones, muy reales, pero
todavía Ud. duerme en otra donde no puede sentir, y entonces no
existe. Es una cuestión compleja, pero el hecho está allí: verdaderamente
es real sólo lo que usted siente. La realidad, es su sensación.
No existe ningún criterio que permita saber si lo que se queda fuera
de nosotros es real. Tal vez es pura ilusión. Para decidirlo, para juzgarlo,
es necesario, como para cualquier comparación, dos testigos, dos puntos.
Un pensamiento, una medida suponen que hay una persona, el sujeto, y
un objeto. Jesús lo dijo: "En la ley, el testimonio de dos hombres es
verdad”. (Juan VIII, 17). Su conciencia y su sensación, he aquí ambos
testigos.
Está la consciencia que es usted, y la sensación, su objeto. Son
sólo los dos puntos de los de qué usted dispone. Así la sensación es
agradable o desagradable, clara o borrosa, luminosa o sombría, elevada o
baja, inarmónica o armoniosa. Esto nos muestra que hay toda una
gradación, una escala de sensaciones en su realidad.
¿Sin la sensación que Ud. tiene de su propia realidad, sabría que
usted existe? Usted está allí, usted estudia, canta, actúa; y, hasta cuando
duda de su existencia, usted subraya su realidad. Es imposible negarla.
Numerosos filósofos ya lo dijeron, de diversos modos, y Descartes mejor
que los otros. Porque sólo repiten siempre las verdades ya conocidas y enunciadas en el pasado, para presentarlas al mundo actual. ¡Por
ejemplo, lo que Bergson dijo sobre la intuición, ya lo sabíamos, y si
hubiera poseído esta intuición, Bergson habría hablado de otra cosa que
de la filosofía ¡Intuición! : In Tao, Dios interior; es eso la intuición.
Entonces, explicar a Dios por el solo intelecto, no es posible. No se
puede definir, es decir poner límites a lo que es infinito. Una barrera, y
ya no es el infinito, la perfección.
El intelecto se equivoca, porque él
mismo es imperfecto y limitado. Yo no quiero suprimir a los eruditos
tales como Bergson, Freud y otros, es necesario que existan, pero usted
debe saber que ellos repiten verdades ya conocidas. Ocurre de la misma
manera con ciertos doctores que, sin decirlo, sacan de Paracelso
enseñanzas que presentan como descubrimientos personales.
¿Tomar
conocimientos de los sabios del pasado, no es malo, por supuesto, pero
por qué no declarar que provienen de tal Iniciado o de tal Maestro?
¿Dónde están la honradez y la humildad? ¡Qué los discípulos sepan
reconocer lo que recibieron de su Maestro! Hicieron esfuerzos,
trabajaron, tal vez sobre un punto o el otro superaron a su instructor,
porque un Maestro no puede dar todo. Según su temperamento, su
orientación y sus cualidades personales, los discípulos descifran,
sondean, escudriñan, experimentan una dirección, un dominio más que
otro, eso es normal. Pero pueden hacerlo gracias al impulso esencial
recibido del Maestro, y deben reconocerlo.
Pues la sensación y su conciencia, usted mismo, he aquí ambas
realidades, y la sensación le muestra la región donde está su conciencia.
Esta región, es la tercera realidad. La sensación está colocada entre lo
que Ud. es y lo que UD. no es, dos realidades que tienen contacto e
intercambio sólo a través de la sensación.
La realidad desconocida
determina en usted una sensación que sólo a usted le permite tomar
conocimiento. Y esta realidad exterior queda misteriosa, vaga, confusa,
múltiple, salvo para los que pueden penetrarla, es decir los espíritus muy
evolucionados, los Iniciados. La exploración se vuelve más profunda a
medida que la sensación que informa la conciencia se vuelve más clara,
luminosa, armoniosa. Ustedes tienen la certeza de que el otro mundo, el
mundo invisible existe, y que hay, todo en lo alto de la escala de las
sensaciones, una región sublime y divina. Tocar este extremo de la
escala de las sensaciones prueba que se subió muy alto en la tercera
realidad. Y a la inversa, sensaciones mezcladas y sombrías,
desarmoniosas, muestran que uno está todavía muy abajo.
La sensación permite pues saber:
1) Que usted es una realidad que vive, estudia, respira, y que hace
intercambios unas veces con la región sublime, y otras con la región
inferior de la otra realidad.
2) Que usted se halla en situación de explorar, gracias a ella la tercera
realidad y de conocer en que nivel está su conciencia.
No podemos explorar esta tercera realidad por lo que nos aportan
los cinco sentidos físicos: imágenes, sonidos, perfumes, gustos y formas.
Los cinco sentidos le revelan sólo la realidad más problemática, aquella
de la que se puede dudar más, y es justamente aquella sobre la que los
científicos se detuvieron. La otra realidad, no la conocen.
Lo que le dicen
su cinco sentidos, jamás ni es completo ni seguro. La otra realidad, que
está hecha matices, de corrientes etéricas, de fluidos, de vibraciones, de
remolinos, es apenas conocida porque recién si se comienza a sospechar
de su presencia, a causa de las ondas de la radio, de las búsquedas en el
dominio nuclear, que manifiestan una realidad más sutil, aunque
concreta, pero a un nivel que no alcanzan los sentidos. Radiestesistas,
homeópatas, videntes, conocen esta realidad sutil y muy elevada, mucho
más segura y más indudable que la otra. Ocupándose de ella, trabajando
para penetrarla, tenemos sensaciones enteramente nuevas e inusitadas.
Cuando ustedes tengan tales sensaciones, sapan que se les permitió
entrar en estas regiones.
Según la sensación, usted sabrá donde está. Puede que,
disponiendo de la riqueza y de la consideración general, usted se sentía
un pobre diablo apagado y taciturno, replegado sobre usted. ¿Su riqueza
es, en este caso una realidad para usted? De hecho, su realidad, es su
pobreza, su miseria interior, su sufrimiento.
Para sus vecinos que le
envidian, su riqueza es efectiva, pero para usted verdaderamente no
existe. ¿El rico quién sueña que es un vagabundo es rico? ¿Y el vagabundo quién sueña que es rey es un vagabundo? En su sueño, el rico
tiene una cara ansiosa, crispada y dolorosa, mientras que el vagabundo
sonríe abierto, sumergido en el lujo y la riqueza. Su miseria desapareció.
La verdadera realidad, es lo que usted siente. Si, poseyendo la tierra,
usted se siente pobre, usted es pobre. Si en la indigencia usted se siente
rico y feliz, usted lo es. Usted es lo que usted siente ser.
Es importante distinguir las sensaciones que se tienen, saber de
donde provienen, con el fin de no sacar conclusiones falsas a causa de la
ignorancia y a causa de la incompetencia de nuestro intelecto. Podemos
tomar un diamante por una piedra, o lo inverso. Pero hay que hacer que
el intelecto tome conciencia del valor de la sensación, para que no lo
manche ni no la disminuya.
El intelecto necesita ser iluminado, y es a
esto a lo que me aplico de momento. Muchos entre ustedes viven en el
paraíso por el corazón y en el infierno por su intelecto. Sienten bien a
Dios, pero su intelecto dice: " ¿Es verdad que el Señor está en mí?”
Usted tiene una sensación agradable y armoniosa, un pensamiento
luminoso, una intención noble, usted siente una dilatación de su ser. ¡El
Señor está en usted, lo habita, lo anima y lo inspira, y usted no sabe que
es El!, ¿porque usted continúa buscándolo por su intelecto?, ¡el cual está
muy mal informado! ¡Usted vive en el Reino de Dios y su pequeña
inteligencia viene para esparcir, para malograr, para aniquilar toda esta
felicidad!
Esto pasa también a los discípulos que consiguieron tocar las
regiones divinas; faltos de verdadero saber, destruyen todo mediante procesos intelectuales, y por lo tanto recaen en las regiones inferiores y
se encuentran sumergidos en las sensaciones que proporcionan las
escalas bajas de la tercera realidad; entonces al segundo, la sensación
cambia, y el intelecto en seguida se jacta: "¡Ves, lo que creías que tú
sentías no es real, es irreal, ya está terminado!” Sí, por supuesto, pero
justamente, la causa es el intelecto. Conocimos a supuestos profetas que
por ejemplo intelectualmente, predecían un incendio. Y no al sobrevenir
el incendio, ellos mismos lo encendían, para hacer verdadero lo dicho.
Fue el caso del hijo de Nostradamus; ¡lo supimos después del siniestro!
El intelecto quiere tener razón siempre, también crea, organiza las
condiciones para que las cosas lleguen como las dice.
La gente es así. Predicen que tal o tal acabará mal y quebrará, lo
desean tanto que contribuyen al desarrollo de los acontecimientos
negativos. No tenemos el derecho de pronunciar predicciones negativas,
salvo en casos muy excepcionales, donde esto puede hacer bien.
Anunciando un fracaso, una desgracia, enviamos partículas que
favorecen los acontecimientos, y arriba seremos anotados como uno de
los obreros de estos reveses y de estas desgracias, como uno de los
autores del drama o de la tragedia. Si usted es ofendido, usted dice: " ¡ya
verá…! ¡Le llegará la desgracia! “Pues bien, eso es magia negra sea
consciente o no, y por este mismo hecho hasta una parte de Uds.
empieza a decaer.
Hay que tener una consciencia desarrollada y muy
atenta.
Que quiere decir el Maestro Deunov cuando habla de tres partes de la
vida humana: ¿el drama, la tragedia y la sinfonía? Las dos primeras son
fabricadas por los hombres, mientras que Dios se ocupa de fabricar la
tercera, la sinfonía que podrá crearse sólo cuando el hombre conozca
bien la primera realidad, porque no puede ser consciente de ninguna
realidad aparte de él. Estamos en el centro de todo, recibimos todas las
impresiones, y no podemos decir que Dios existe salvo desde nuestro
punto de vista geocéntrico. Usted sabe que la astrología estudia todo a
partir de la tierra, y es verídica.
El hombre no puede ver, recibir y sentir
las cosas salvo que del lugar donde está situado. Es posible levantar un
horóscopo heliocéntrico, pero mientras vivamos sobre la tierra, sólo
podemos conocer las cosas desde ahí. Pues la primera realidad que hay
que conocer, es nosotros.
En la astrología geocéntrica, miramos al sol y a
los planetas girar alrededor de la tierra. Luego solamente, para penetrar y
aprehender la otra realidad, hay que entrar en el punto de vista del sol, el
espíritu, y descubrimos que es la tierra la que gira alrededor del sol. El
mundo actual tiene el punto de vista geocéntrico, y la vida, para él, es el
cuerpo físico, sus instintos, sus necesidades, el lado material. En
apariencia, es así. Pero la verdadera realidad, es que toda la vida gira
alrededor del espíritu.
El espíritu hace proyectos y la materia obedece
para ponerlos en ejecución.
Descendiendo al vientre y al sexo, juzgamos
todo desde ahí. Cuando se sube al cerebro, vemos que hasta el vientre y el sexo, giran alrededor del espíritu para realizar los proyectos de Dios
para el hombre.
Cuando digo que somos la primera realidad, es verdad sin embargo
la primera realidad verdadera, es Dios. ¿Dios tiene también sensaciones
agradables o desagradables que lo informan sobre sus hijos los hombres?
¿Acaso se enfada cuando lo molestamos? ¿Uds. ríen? ¡Estamos sobre la
tierra, entonces nos servimos del lenguaje de la tierra! Para nosotros hay
una primera realidad, indudable, nosotros. Entramos en contacto con la
tercera realidad, lo que nos da la segunda realidad, la sensación, gracias a
la cual podemos explorar esta tercera realidad. Podemos representar
todo esto sobre un esquema, la cruz. Uds. van a ver. Tracen una línea
horizontal, y coloquen en una de sus extremidades al hombre y al otro la
tercera realidad, Dios, el universo cósmico; la sensación estará entre los
dos, en medio.
Luego trace la línea vertical: Arriba inscriba el
pensamiento y abajo la acción, de nuevo la sensación se colocará entre
los dos, en medio. Cuando usted medita, usted está en lo alto de línea, y
para que su pensamiento descienda en sus actos, hace falta que pase por
la sensación. Usted ve que la sensación está allí, en el centro, en la
encrucijada, en el punto de cruzamiento. Usted puede tomar como
criterio la sensación que está siempre allí entre los dos mundos. Es ella
quien es su verdadera realidad.
Pero atención, no juzgue a la ligera. A menudo el hombre actúa al
contrario de su sensación. Deseoso de vengarse de alguien, se muestra amable y gentil hacia él. Está furioso, pero juega a la dulzura y la
amistad. Otro se muestra tosco y poco amable, huraño, mientras que su
corazón está lleno de amor. La realidad, es lo que uno siente, no lo que
muy a menudo uno hace. Usted puede conocer su propia realidad
analizando sus sensaciones, pero usted no puede juzgar la de los otros.
Sólo será capaz de esto cuando usted se conozca muy bien, en toda su
realidad, cuando usted sienta las sensaciones de los demás. Un monje
siente a otros monjes; el poeta reconoce a los poetas; el músico o el
místico, conoce a los músicos y los místicos.
El sistema solar tiene un corazón, el sol. Ahora bien el sol dirige
nuestro corazón, de modo que el corazón también es un centro, nuestro
centro. Una vez más, sucede que la sensación es nuestra realidad efectiva
y segura, mientras que los pensamientos y los actos son materia de
fianza. Pensamientos y actos se volverán seguros, ciertos, absolutos solo
cuando el hombre se haya vuelto perfecto. Entonces habrá perfecta
conformidad entre las tres realidades, el pensamiento, la sensación y los
actos; serán verdad y realidades los tres. Acabo de revelarles uno de los
sentidos de la cruz, vista de la tierra. Tome, por el momento, este punto
de vista geocéntrico, aunque del punto de vista heliocéntrico Dios es el
centro. Pues Dios está por todas partes, en el agua, en el aire, en el sol.
Vivimos, existimos y nos movemos en Él. San Pablo lo dijo, pero es una
verdad difícil de concebir. Buscamos a Dios fuera de la vida, mientras
que El es la vida. Cristo dijo: " Soy el camino, la verdad y la vida”.
Dios es la vida que vivimos, que respiramos, que sentimos. Pero para la
inmensa mayoría esto queda oscuro, y tardarán mucho tiempo en no
encontrar a Dios, porque Lo buscan demasiado lejos. Dios está allí, y
algunos Le encontraron en los pensamientos, en las sensaciones y en los
actos. Es extremadamente importante, lo que le digo aquí. Ponemos a
Dios tan lejos que no Lo encontramos. Lo sentimos, Lo respiramos, y
siempre Lo buscamos. Tenemos un impulso, una elevación en su
pensamiento, y Lo buscamos siempre.
Tenemos una alegría en el
corazón, continuamos buscándolo, mientras que estaba allí, en esta
alegría. Queremos encontrarlo de otro modo, pero esto solo se puede a
través de los pensamientos, los sentimientos, los actos. ¡Pobres filósofos
qué pierden su tiempo! Vivimos en Dios, Lo sentimos día y noche, y
ustedes también, con alguna diferencia. ¿Cuál diferencia hay entre los
Iniciados y los discípulos? Sócrates decía a los suyos: " Yo les
sobrepaso en una cosa, esto: Yo, solo se que nada se. Ustedes todavía no
saben que ustedes no saben ".Pues la diferencia esta que algunos no
saben que de cuando en cuando están en Dios, con Dios, y otros ya
aprendieron a reconocer según sus sensaciones las visitas del Señor.
Nada es más maravilloso que la presencia manifiesta de Dios.
¿Pero, cuándo están invadidos por la cólera, los celos, el odio, la
amargura, qué es eso? No puedo profundizar mucho esta cuestión,
porque estaría en contradicción total con lo que usted pensó, y
aprendieron. Hasta las antiguas filosofías dicen que Dios es por todas partes, y el Señor dijo que esta por todas partes. Entonces también en la
serpiente. ¿Entonces que decir del odio, la cólera, los celos y de tantos
otros sentimientos, tantas otras sensaciones? Apenas Me atrevo
hablarles de eso.
Dios está por todas partes. Todo es uno. El odio sólo es
el grado más bajo del amor, el infierno es el grado más bajo de la
creación, es la cola, los residuos, la chatarra, si usted quiere. ¿Por qué el
infierno es terrorífico? Es por la misma razón que hace que sobre la
periferia del plato a la mantequilla se es sacudido, derribado, pegado,
aplastado (este ejemplo lo menciona el Maestro debido a que en Paris
había una atracción que era un plato grande que giraba a velocidad y las
personas se subian en el y cuando aumentaba la velocidad eran lanzados
a la periferia. Se llamaba l’assiette au beurre, plato de mantequilla). El
infierno es el lugar del universo donde se desencadenan los remolinos
pero es una parte del todo. He aquí; pero hay que tener una cabeza sólida
para recibir esta verdad, hay que estar preparado para sostenerla porque
ella presiona, balancea (Bouscule) todas sus creencias y todos sus
dogmas religiosos. ¡Cuantas revoluciones en ustedes, si estudian la
cuestión y cuando ustedes verdaderamente comprendan que hasta en los
monstruos Dios está! Dios creó todo, los monstruos también, y los
alimenta. Pero es una cosa que hay que comprender correctamente.
Más
bien escuchen: un gran yogui había adquirido conocimientos vastos y
comulgaba con Dios. Sabía que Dios esta por todas partes, en la
serpiente como en el niño. Un día, retirado en la selva, vio a una cobra acercarse a un niño y amenazarlo. Pensó: " Dios creó al niño y creó la
serpiente, pues no muevo”. Y el niño murió. Dios convocó al yogui y le
pregunto: "¿Por qué no salvaste al niño, mientras que lo podías? - Señor,
Tú los creaste los dos. - Sí, dijo el Señor, pero a tí, te creé para salvar al
niño y no lo hiciste”.
He aquí que hay que reflexionar. Dios está en todas partes. Y
nosotros que estamos colocados por Dios mismo allí dónde estamos,
debemos escoger las regiones luminosas del árbol de la vida.
Las otras
regiones no son para nosotros. El árbol del conocimiento del bien y del
mal, que sin embargo se encontraba en el jardín del paraíso, no era
entonces para los hombres. Dios creó el cocodrilo y el lobo, El sabe por
qué, pero no es una razón para que fuéramos a lanzarnos a su hocico.
Cuando estemos iluminados, cuando sepamos toda cosa,
comprenderemos por qué fueron creados. Hasta que llegue este
momento, no hay que comer el fruto del árbol prohibido. Hasta que
ustedes hayan alcanzado la madurez, aspiren sólo hacia las regiones
sublimes, piensen sólo en relacionarse con la bondad, con la pureza,
entrar en el mundo de la luz.
Cuando ustedes se hayan vuelto fuertes y
poderosos, ustedes comprenderán el por qué del dolor y del infierno, y
ustedes podrán ir a explorar abajo de la escala, la realidad inferior. Hubo
unos filósofos indios, persas, caldeos que fueron tan lejos, tan alto, que
fueron tan fuertes que pudieron comer frutos del conocimiento del bien y
del mal, sin ser afectados por eso. En cuanto a otros que lo hicieron,todos ellos cayeron. No les aconsejo ocuparse de este problema por el
momento. No digan que la serpiente es una criatura inofensiva porque ha
sido creada por Dios. Usted la acariciaría, y esto acabaría mal. Esperen
ser fuertes y poderosos entonces se pondrá a su servicio con sumisión.
La serpiente está en ustedes y saben bajo que forma. Que los que la
puedan enfrentarla lo hagan, no los demás. No toquen a este problema.
¿Por qué les hablo de eso? Para darles algún esclarecimiento respecto a
las numerosas regiones de la realidad.
La falta de Adan y de Eva fue el querer explorar el terreno inferior
de la realidad. Estaban curiosos por saber, ya que conocían sólo el lado
superior de esta realidad en la cual descubrieron que no había solución
de continuidad. Se lanzaron en regiones peligrosas para ellos, y su
exploración causó su desgracia. Es esto lo que significa: la primera parte
de la vida del hombre es un drama. El drama, es este deseo de descender
para conocer las sensaciones que uno tendrá. El segundo acto, es la
tragedia, porque el hombre ya esta cogido en una trampa, como una ave
agarrada en la liga. Y la tercera parte, es la liberación que se conquista
cuando uno consigue despegar por arriba, escapar de la trampa, de la red
del cazador de pájaros, gracias a Dios, con su ayuda, porque uno se
unió a su luz.
Las tentaciones, son el drama, aún no la tragedia. Si uno
cede y se sume allí, es la tragedia y solo los sufrimientos le llevarán a
querer salir de allí. Si uno se salva, es una sinfonía. Nos echamos a
cantar la gloria del Señor, uno volvió a encontrar su patria.
Este teatro se realiza desde tiempos y tiempos, cada acto dura milenios. Un día la
humanidad saldrá de ahí.
Espero que algunas de las nociones que les di sobre la sensación
no les parecieron demasiado filosóficas y que les sean útiles. La
sensación revela en que región esta en Ud. Si le advierten que la región
es mala, peligrosa, frecuentada de animales salvajes y de insectos
venenosos, aléjese, salga de ahí y tome otro camino, sin filosofar, ni
discutir. En cambio perfumes, música, cantos de aves, dulzura le invitan
a quedarse allí. Y si estas sensaciones felices se atenúan y se pierden,
usted debe saber que esta pasando por un túnel, y hacer lo necesario para
dejarlo. No digan que Dios hizo mal las cosas, que el mundo sería más
bello y mejor sin pantanos ni túneles. Esto no es su problema.
El asunto
suyo, es saber donde está Ud., salir de los pantanos y de la selva y
reencontrar el camino de las regiones claras, seguras y apacibles.
Acuérdense que es la sensación la que les indica en que regiones se
visitan Uds. Entonces analicen su sensación, saquen sus conclusiones, y
solo prosigan su camino con todo conocimiento de causa.
Les doy
criterios. Si usted no está a gusto en alguna parte, no se quede allí. Y si
usted no sabe cómo salir de eso, pida interiormente su camino.
Un día que estaba con un amigo en bosque de Rila, lejos de toda
vivienda, nos extraviamos, y la noche caía. Entonces nos detuvimos y
nos concentramos para pedir ayuda a nuestros amigos invisibles,
animados de una fe absoluta. Muy cerca, sobre un árbol, un ave se echó a cantar. Nos habían escuchado, un pequeño guía estaba cerca de
nosotros para mostrarnos el camino. Seguimos al ave que volaba delante
de nosotros de árbol a árbol y pronto estábamos sobre el buen camino.
Éramos muy jóvenes y llenos de fe.
¿Y ustedes, creen lo que se les enseña? Dejen de preguntarse si los
llevo para perderlos en la selva. ¿Que quieren además de todo lo que les
digo? Yo soy la pequeña ave que les muestra el camino. Síganlo, el
quiere ayudarles e iluminarles. El criterio que les di es absoluto; sepan
utilizarlo para dirigirse en su vida.
OMRAAM

Gracias,por mostrarme el camino
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