Bienvenidos a Ejercicios y Encuentros con El Sol, un espacio, basado en las enseñanzas de los Maestros Peter Deunov, y Omraam Mikhaël Aïvanhov Esfuércense en tomar cada vez más conciencia de que, cuando van a asistir por la mañana a la salida del sol, tienen grandes posibilidades para avanzar en su trabajo espiritual. Deben dejar a un lado todas las nubes: las aprensiones, los rencores, los deseos, las codicias, a fin de estar disponibles para hacer un trabajo formidable. Aquellos que son capaces de liberarse de las nubes, son capaces de remover el cielo y la tierra, son creadores de la vida nueva y el Señor les aprecia. ¡Cuántos de ustedes me han dicho que iban a la salida del sol sin resultado alguno, porque les asaltaban continuamente pensamientos desordenados que les impedían concentrarse! Pero, si toman en serio los ejercicios que les doy, tendrán resultados. Con la voluntad deben llegar a dominar, a yugular todas las fuerzas anárquicas que tienen dentro, hacer vibrar todas sus células al unísono con su ideal, en una única dirección. Si no, serán débiles, estarán expuestos a todos los vientos, a todas las penas, las tristezas, las tribulaciones. A veces nos encontramos con gente para la que se diría que nunca ha salido el sol. Si, por fin, unos rayos vienen a iluminar su horizonte, ahí les tienen con un gozo delirante; pero todo eso no dura, y de nuevo se ensombrecen, se apagan. Es porque no han querido cambiar su filosofía.

domingo, 13 de enero de 2019

ENERGIAS



Así como en la Tierra existen dos polos – el Norte y el Sur – también en el cuerpo humano hay dos polos que actúan como depósitos de energía. El negativo es el sentimiento, mientras que el positivo es el pensamiento. El cerebro es el polo positivo, y el sistema nervioso simpático es el negativo. En el lado izquierdo del cuerpo humano, la energía desciende por la pierna izquierda y luego asciende por la pierna derecha y lado derecho del cuerpo. Esta corriente electromagnética envuelve a cada órgano. Por ejemplo, la energía positiva circula a lo largo de la ceja derecha y desciende hasta debajo del ojo derecho, donde es transformada en energía negativa. Luego asciende hasta la parte superior del ojo izquierdo, donde se transforma de nuevo en energía positiva. Después desciende hasta la parte de abajo del mismo ojo como una energía negativa. Moviéndose de esta manera, la energía forma el número ocho. Hay un centro en el entrecejo, en la base de la nariz, que regula estas corrientes en torno a los ojos. El hombre está sano cuando las corrientes de su lado derecho son frescas, eléctricas, y las de su lado izquierdo son calientes. 

En el cuerpo humano hay dos corrientes principales. Una asciende desde el ombligo hasta la parte superior de la cabeza, y la otra, desciende desde el ombligo. La primera corriente conduce al centro del Sol, la segunda, al centro de la Tierra. Una tercera corriente conecta a las dos. A esta tercera corriente se la denomina aura humana. La segunda corriente, la que conduce al centro de la Tierra, incluye todas las bajas energías que el ser humano ha acumulado en sus estados animales. Estudiando la estructura del cuerpo humano, vemos que las dos primeras corrientes incluyen dos corrientes más. Todas estas corrientes están entrelazadas la una con la otra. Pueden ser observadas también tanto en los pensamientos como en los sentimientos humanos. 

Tú eres un centro, cruzado por energías del Sol y de la Tierra. 

Las energías del Sol pasan a través tuyo desde la mañana hasta el mediodía. Proceden de arriba y se dirigen hacia el centro de la Tierra. Por la tarde tiene lugar el movimiento opuesto – las energías de la Tierra circulan a lo largo de tus piernas y ascienden al Sol. Con frecuencia, mucha gente se siente mal por la tarde porque es entonces cuando las corrientes de la Tierra pasan a través suyo. Tienes que aprender a polarizar y a concentrar esas fuerzas. No las detengas, dirígelas hacia arriba. Otras corrientes te llegan a medianoche. Dado que las piernas no pueden recibir directamente la energía del Sol, reciben energía desde el centro de la Tierra. Recibir energía de la Tierra, proporciona coraje, determinación, el cuerpo se aviva. Las plantas y los animales entienden esta ley y hacen buen uso de ella. El trabajo manual es una forma de recibir energías de la Tierra. 

Un ejercicio: 

Deja sueltas tus manos y dirige tu energía hacia el centro de la Tierra. Luego, levanta esta energía desde el centro de la Tierra y dirígela conscientemente a tu cerebro. Para resguardarte a ti mismo de perturbaciones, dirige la energía desde tu cabeza hasta el centro del Sol. Luego, llévala de vuelta al centro de la Tierra. Estas dos corrientes, estos dos tipos de energía, se encontrarán en alguna parte, y en ese momento, sentirás calor, un signo de vida. Es importante comprender las leyes que gobiernan la electricidad y magnetismo viviente, que los hindúes llaman “Prana”. La médula espinal es el principal receptor y transmisor de prana. Éste va primeramente al cerebelo, y luego al cerebro. 

Si surge un bloqueo en el cerebelo, el prana no puede proseguir su camino hasta el cerebro, y consecuentemente se producirá una desarmonía, que se extenderá por todo el organismo. El doble etérico tiene a su cargo las energías que van desde el exterior e interior y las transforma. Si no es capaz de transformarlas, se produce una secuencia de desórdenes, una serie de condiciones discordantes que irrumpe por todo el cuerpo. Las energías magnéticas actúan en sentido curvilíneo, en forma de espirales, y producen calor. En gran parte, tu salud se basa en las energías magnéticas que circulan por tu organismo. Las energías eléctricas se mueven principalmente en sentido rectilíneo. Tú tienes que ser capaz de controlar el exceso de electricidad y magnetismo en tu cuerpo. Si realizas prácticas espirituales, se acumulan en tu cuerpo energías excesivas, las cuales pueden dar origen a situaciones peligrosas. En tales casos, la persona se vuelve hipersensible. 

El cuerpo etérico se extiende más hacia el exterior; el cuerpo astral se expande y la persona empieza a quejarse de no poder soportar la influencia de la gente. Tienes que aprender a regresar a tu interior. Una vez conozcas la ley, no dejarás que tu doble etérico se ensanche. En un entorno armonioso puedes expandirlo tanto como quieras, pero cuando te hallas sometido a desfavorables condiciones de vida, debes volver al interior de ti mismo.

PETER DEUNOV

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