Bienvenidos a Ejercicios y Encuentros con El Sol, un espacio, basado en las enseñanzas de los Maestros Peter Deunov, y Omraam Mikhaël Aïvanhov Esfuércense en tomar cada vez más conciencia de que, cuando van a asistir por la mañana a la salida del sol, tienen grandes posibilidades para avanzar en su trabajo espiritual. Deben dejar a un lado todas las nubes: las aprensiones, los rencores, los deseos, las codicias, a fin de estar disponibles para hacer un trabajo formidable. Aquellos que son capaces de liberarse de las nubes, son capaces de remover el cielo y la tierra, son creadores de la vida nueva y el Señor les aprecia. ¡Cuántos de ustedes me han dicho que iban a la salida del sol sin resultado alguno, porque les asaltaban continuamente pensamientos desordenados que les impedían concentrarse! Pero, si toman en serio los ejercicios que les doy, tendrán resultados. Con la voluntad deben llegar a dominar, a yugular todas las fuerzas anárquicas que tienen dentro, hacer vibrar todas sus células al unísono con su ideal, en una única dirección. Si no, serán débiles, estarán expuestos a todos los vientos, a todas las penas, las tristezas, las tribulaciones. A veces nos encontramos con gente para la que se diría que nunca ha salido el sol. Si, por fin, unos rayos vienen a iluminar su horizonte, ahí les tienen con un gozo delirante; pero todo eso no dura, y de nuevo se ensombrecen, se apagan. Es porque no han querido cambiar su filosofía.

viernes, 18 de enero de 2019

El Maestro Omraam sobre el Surya Yoga



Aquí, nos concentramos sobre la mejor de las cosas: el Sol, que es el alfa y el omega de todas las cosas terrestres. Con el Surya Yoga, incluso si no llegamos a alcanzarlo a la perfección, no se pierde nada. Mientras que con los otros yogas, se requiere tener un sistema nervioso muy sólido y todo y así se puede perder algo. Con el Surya Yoga mejoramos cada día la salud y la pureza.A p li cando el Surya Yoga, quedaréis estupefactos de los resultados obtenidos. Os convertiréis en un Sol, vivos, calurosos como él, y cada día iréis llenado vuestro granero. E l Sol es la Trinidad. Nos envía el calor que es el amor, la sabiduría que es la luz y la fuerza que es el poder. A través del Sol se puede llegar a la perfección. Es accesible a todos y provechoso para todo el mundo. Con los demás yogas, muy pocos son los que han llegado a la perfección, y el setenta y cinco por ciento de los practicantes, se estropean, quedan molidos. Se trata de viejos caminos. 

Estos yogas fueron quizás necesarios en un pasado. Los sabios, los profesores, y también los curas, obispos e incluso los papas, han ignorado el valor del Sol. Se han ocupado preferentemente de las imágenes, los iconos, los rosarios, los colgantes suspendidos en sus cuellos, pues no conocen el valor del Sol. Creo en el poder de las imágenes y los ídolos pero ninguno de ellos puede llegar a hacer lo que hace el Sol. El Sol hace crecer a las plantas, lo anima todo en la naturaleza; gracias a él todo brota, crece, florece y madura, tiene todos los poderes. Es más fuerte que todas estas cosas que adoramos. Él es más poderoso. Esta cultura no me la invento yo se basa en el Sol. La nueva cultura se basará sobre el Sol. Todos los problemas serán resueltos por el Sol. No sabemos lo que es, ni que mundo de perfección representa, no sabemos que es la única causa de todos los acontecimientos, los nacimientos, las guerras, de la abundancia, de la escasez de alimentos, la hambruna, las muertes, del estado eléctrico, magnético; todo se puede solucionar por él. El Sol no es siempre igual, cada día es diferente. Hay días que sus protuberancias son más grandes que él mismo. 

La Tierra está dirigida por el Sol; canta una melodía especial. Llegará un día en el que llegaremos a transformar las fuerzas del Sol en ondas sonoras y podremos escuchar la sinfonía que emana de él. Los sabios hacen intentos para hacerlo pero no han llegado todavía a captar y a reproducir la sinfonía que nos envía. Pero en un futuro no muy lejano todo será distinto.Hay seres que viajan hasta el Sol, seres luminosos y magnéticos. Yo he aprendido muchas cosas por él. Toda la ciencia yogui consiste en esto: cómo mirar las cosas, cómo concentrarse. Se requiere saber escoger la nota fundamental y pensar correctamente que hay una unión entre el Sol y todas las cosas. Debemos admirar el Sol, su pureza, su color blanco. Debemos concentrarnos en él. Algunas veces, nos encontramos ante su presencia pero no sabemos sentirlo. Mientras que ciertos días hay cosas que suceden en el Sol. 

Esto es de un poder inimaginable e incalculable. Debemos meditar sobre su color blanco y volvernos tan blancos como él. El Sol derriba, echa abajo la teoría de Darwin según la cual la guerra es la ley de la vida. Esto es cierto, pero porque solo se han estudiado los medios inferiores de la naturaleza donde se comen los unos a los otros. El Sol es el símbolo del sacrificio. El Sol manifiesta otra ley de vida que es la ley del amor. Él es el Sol del amor. La lengua del amor es la vida. Sin cesar nos lo da todo, con paciencia, y colorea las flores y los frutos. Gracias a él, todos los seres se volverán un día soles como él mismo. Dejad de lado y olvidad la opinión de la gente que no conoce nada del sol. El Sol aumenta los glóbulos rojos. Cada mañana debéis hacer una oración, y entonces os dirá lo que no hayáis entendido. El Sol depositará en vosotros el germen de todas las virtudes que crecerán luego y se ensancharán, dilatarán como hace la primavera con la naturaleza. Nosotros, “Los admiradores del Sol” tendremos el don de la última palabra. Seamos cada mañana conscientes del gran trabajo que el Sol lleva a cabo y digámosle: “Oh, mi querido Sol, hasta hoy te he descuidado, no te he sabido valorar, pero a partir de ahora, yo voy a poner más atención hacia ti.” Yo sé que detrás del Sol está Dios mismo escondido. Esta es una gran revelación que os estoy haciendo. En ninguna parte en la naturaleza, encontraréis una imagen más bella y mejor que el Sol para representar a Dios. 

Si nos paramos y concentramos sobre esta imagen, no será una idolatría, podéis estar bien tranquilos. Detrás de la misma, encontramos fuerzas vivas, encontramos a Dios. Es por esta razón que es en ese momento que iniciamos el trabajo cotidiano con alegría. Un día, todos llegaremos a decir como Jesús: “Mi Padre Celestial trabaja y yo también, trabajo con Él.” En ningún sitio encontraréis unas palabras tan magníficas. Este trabajo, es sobre el corazón humano, la naturaleza, por todas partes. Este es un trabajo cósmico en el cual participan todos los discípulos de la Fraternidad Blanca. Si llegásemos a comprender lo que es este trabajo… ¡Estar con el Sol cada día! Estaríamos con las ondinas del agua, las salamandras del fuego, las sílfides del aire, así como todas las divinidades, los ángeles, los arcángeles y todos los espíritus que trabajan con Dios y para Dios. 

Dios trabaja por todas partes, yo le encuentro por todos los lugares. Cuando trabajamos con el Sol, trabajamos en las almas y en los corazones, con toda la naturaleza, por todos los sitios donde trabaja el espiritual divino. Debemos practicar con el Sol. Estaremos inspirados, vivificados, bendecidos. Entonces podremos proyectar rayos de comprensión en el mundo entero y nos volveremos buenos trabajadores. ¡Viva el Surya Yoga que engloba todos los yogas! Es el amor, la sabiduría. Surya Yoga es una síntesis de todos los yogas. Un día nos fundiremos con el Sol y nos volveremos como él. 

En la meditación de hoy, se habla de la libertad interior y no de la libertad exterior, pues exteriormente no somos nunca libres. Liberémonos de todo lo que es viejo, enmohecido, ordinario, polvoriento; abandonemos los huevos viejos incubados e inscribámonos en la escuela donde el profesor es el Sol, la escuela donde se encuentra el verdadero Maestro. En cuanto a mí, yo soy un colaborador, un asistente del Sol... (Confío que no me encierren por decir esto. ¡Con los vientos que corren, nunca se sabe!). Yo he venido para deciros cómo debemos inscribirnos para instruirnos cerca del Sol, uniéndonos a él. Esta es la verdadera ciencia. “Dadme un punto donde apoyarme y levantaré toda la tierra” decía Arquímedes; y yo os digo: “Dadme un lugar donde pueda ver la salida del Sol todo el año y tendré todo lo demás en abundancia, pues tengo una fe absoluta en su fuerza.” 

Es el banco que no os llevará nunca a la ruina, el auténtico distribuidor del oro verdadero allí donde vayáis o estéis. Con él, por él, en él, recibiremos vagones de oro. El saber sin amor es una carga que solo os traerá decepciones. Pero el saber con amor, es todo lo contrario del tormento y las decepciones; este saber nos trae la comprensión y el verdadero conocimiento de las leyes de la vida. Todo el otro saber, no es más que vanidad de vanidades. El Sol nos da muchas cosas continuamente y en abundancia. El saber que nos da, no nos trae tormentos, todo lo contrario. Los santos han seguido cada uno caminos diferentes. Cada uno de nosotros tiene, como el Sol, su camino determinado. El gran sanador Philippe de Lyon tuvo un camino bien extraño. Santa Teresa: la humildad y la paciencia. El Padre Pío: los estigmas y los milagros. 

Los ermitaños: el vegetarianismo (comían raíces) Buda: la compasión Pitágoras: los nombres Platón: la ideas, la filosofía Zoroastro: la magia Orfeo: la música (NT: Así podríamos ir citando grandes personajes que nos han traído grandes culturas hoy casi desaparecidas y otras que vuelven a aparecer con nuevos renacimientos, como es la nueva cultura al Sol. Mirad la cultura colombina y peruana del pasado cómo regresa con la energía Solar del croata Nikola Tesla. (ver hoja adjunta de 5 páginas del Epílogo del libro La Virgen Callada paginas 235-238)) Cada uno de ellos ha tenido su camino particular. El nuestro es un camino completo, no le falta nada: es la quintaesencia de todo lo que era bueno en el pasado. El nuestro es la plenitud, las últimas palabras de la creación. Es lo mejor de todas las religiones. Nuestra enseñanza no es un pequeño camino privado. En nuestra casa se encuentran gentes con gafas de todos los colores. Nosotros no criticamos a nadie, todos los caminos son buenos. Con nosotros, hay de todos los colores, con nosotros, está la plenitud. Las mejores cosas se encuentran en la Enseñanza de la Fraternidad. Antiguamente no se tenían estas tolerancias. Hubo una época en la que solo se hablaba de hombres que tenían un solo ojo (Los cíclopes). En esa época, cuando se encontraban con uno que tuviese dos ojos, le arrancaban uno. Por eso no criticamos a nadie. Concentrémonos cada mañana, concentrémonos solo sobre el Sol. Liberémonos de todas las cosas del pasado y concentrémonos sobre lo nuevo que viene. 

Igual que cuando comemos, debemos también concentrarnos sobre lo que estamos comiendo. 
En realidad es muy difícil concentrarse en el alimento cuando comemos. Ya es difícil conseguirlo sin hacer ruido, y calmar el estruendo, el jaleo de las células por dentro. Pero nosotros tenemos todas las posibilidades de sacar todavía algunas ventajas de lo que está escondido en el alimento. Es como una carta, un mensaje de amor que esconde dentro, pero bebemos calentarlo, amarlo, a fin de que se nos revele. Sino no nos hablará, y atravesará el reino de nuestras células como un simple tránsito. Debéis pensar en todo eso y ponerle atención. Es algo muy difícil concentrarse debidamente sobre el alimento que ingerimos. Pero si lo hacemos, sentiremos que todo el ser entero entra en comunicación con el Sol. Recibiremos su mensaje que penetrará en nosotros y nos aportará una lección, nos instruirá. Dios nos habla a través del sol y del alimento; esto es algo que lo tengo muy verificado. 

Me ha revelado muchas cosas, pero no os lo digo todo todavía. No me atrevo a decirlo todo pues pensaríais que son locuras mías. Más tarde quizás, mientras verificad tosas estas cosas. Hoy es como si hubiésemos abierto un restaurante; esto es como un fruto que os doy. Hagamos una oración al Cielo. (Silencio)El Maestro prosigue unos minutos más tarde: Todos vosotros podéis ayudarme viniendo aquí con la idea de recibir algo sagrado. Este deseo de actividad vivirá en mí. Yo no soy nada; yo soy solo un pequeño aparato, como cuando Santa Teresa decía que era como una pequeña pelota en las manos de Jesús. 

Había momentos que se sentía como abandonada y no pensaba que Jesús no jugase contantemente con su pelota. Yo digo lo mismo que ella, “Esperemos que se ocupe de mi”. Yo también busco los medios de no sentirme abandonado. La pequeña Santa Teresa era una maga formidable; estaba por encima de todas las dificultades en lugar de huir de ellas. Les hacía frente tomando el toro por los cuernos, como Ursus en “Quo Vadis” ya que es necesario derribar el toro en lugar de huir; pero para derribarlo, se debe hacer algo por él y rodearse primero de un caparazón de amor. Como también debemos armarnos de audacia. Yo llego incluso a amar a mis enemigos, a ayudarles. El Sol anima todos los seres. Los buenos y los malos. Nosotros también, debemos amar a nuestros enemigos, los buenos y los malos. Debemos capitular en el terreno del orgullo, la venganza, la fuerza, el conocimiento sin amor, y decir; “Dios mío, me he extraviado” El conocimiento sin amor es como un agujero en el agua, mientras que con la simplicidad, la humildad, se está siempre con el amor. Inscribiros en esta escuela, caminad en la luz y en el amor. 

Un día Dios nos ayudará. Jamás debemos creer que ya hemos llegado definitivamente. No podemos liberarnos sin pasar previamente las pruebas. Pero en la escuela del Sol, todas las pruebas serán mejor resueltas. Este es mi mensaje. Ningún ojo ha visto, ninguna oreja ha oído, lo que Dios prepara para aquellos que le aman... Entonces, ¿cómo queréis que lo sepa todo, y pueda responder a todos los problemas y a todas las cuestiones que me ponen? Que el Señor os bendiga, como así mismo lo hago yo. 

ADJUNTAMOS A CONTINUACION 

 Páginas 235-238 del Capítulo de libro LA VIRGEN CALLADA. 

Página 235 Libro La Virgen Callada. 

…..Tampoco debemos caer en el error de creer que el Sol sea Dios, pero no cabe duda de que el Sol siempre será, mientras no se demuestre lo contrario, su mejor imagen. Solo el Sol nos aporta, Luz, Calor y Vida: Surya el Dios Trino: Inteligencia, Amor, y Poder. Cada vez que en la Tierra algún Ser elevado ha intentado restablecer la Cultura Solar ha sido perseguido por la Iglesia, o por las fuerzas tenebrosas opuestas, que siempre han existido desde el inicio de la creación. Sin ir más lejos, en los Vedas, la epopeya del Mahabharata Radheya, al hijo de Surya, el Sol, lo matan por error los Pandavas, que no sabían que era su hermano mayor e hijo de su misma madre, Kunty. También en El Bhagavat Guita (El canto del Señor), estancia IV: “Krishna; -Yo declaré esta enseñanza eterna y doctrina del Yoga a Vivasvata, a quien los hombres llaman el Sol, el Señor de Luz.”

 La civilización Andina o precolombina arrollada y eliminada por los conquistadores Españoles seguía una cultura Solar. Además de robarles el oro los alejamos de su Dios. Lo mismo que en Perú adoraban a Inti que era el nombre en quechua del Sol. En Egipto, los sacerdotes del Dios Amón-Ra, asesinaron a Akenathon que pretendía también traer la Cultura Solar y no dejaron piedra sobre piedra de su Ciudad Solar Amarna, piedras con las cuales posteriormente edificaron los templos de Amón-Ra. Los esenios cantaban al Sol al amanecer. El mantra Gayatri del hinduismo es un canto al Sol. 

También los Esenios saludaban al Sol por las mañanas, y en la mitología griega tenemos a Helios que en la mitología romana fue el Sol, específicamente el Sol Invictus, identificado con el Dios de la Luz, Apolo. Tipheret es el Sol de los Cabalistas. El Maestro Petar Deunov de Bulgaria (1864-1944) quiso introducir la Cultura Solar en Europa, razón por la que estuvo tan atacado por el mundo ortodoxo de su país. Más tarde fue su discípulo, el Maestro Omraam Mikhaël Aïvanhov (1900-1986), quien finalmente la acreditó en Francia, y todo y los ataques de la Logia Negra que han querido impedir su difusión, su obra es traducida a más de treinta lenguas y empieza a ser conocida en todo el mundo. 

Yo mismo, a través de mi web www.omraam.es la he consolidado en todo el mundo hispano hablante, Sud América, EUA y España. Y este hecho nos indica que las fuerzas negativas siempre estarán limitadas, tienen un tope en sus acciones que no pueden sobrepasar, ralentizan, torpedean, pero nunca, jamás, podrán impedir que un propósito, una idea, o una verdad que está destinada a salir a la luz, no lo haga. Bernadette ha esperado mucho también, pero todo tiene un límite y una hora. Por eso he dicho que Apolo apunta con su Arco a Lourdes. Apolo, Dios de la belleza, Helios, es el Sol, que desea que se le restituya su dignidad. L os que han estudiado la naturaleza, conocen la existencia de la Ley de Periodicidad, como he explicado en la aparición del manantial de Lourdes, conforme a la cual las formas desaparecen y las verdades que contenían reaparecen de nuevo incorporadas en nuevas formas. 

Las estaciones van y vienen, las civilizaciones desaparecen y resurgen, manifestando las mismas características que tenían las anteriores. Y las fuerzas que esconden la Divinidad de los Rayos Solares no serán una excepción a esta regla general, por mucho que la Ciencia desconozca esta Ley. Muchos tesoros valiosos de los tiempos pasados han sido sepultados en el olvido, pero de nuevo empezarán a elevarse en el horizonte mental donde se les darán nombres nuevos que vemos reflejados en la Revelación de San Juan cuando nos dice: “Habrá un nuevo Cielo y una nueva Tierra”, es decir, una nueva manera de pensar y una nueva forma de vivir, pero sin salir del planeta como muchos han interpretado. En el Zend-Avesta (Zeha-Besta), encontramos una gran plática entre Ormuz y Zoroastro, nombre del Profeta fundador del Mazdeísmo. 

En la misma, manifiesta en particular un optimismo sano, una combatividad y energía que condena la injusticia pero impone el valor como principal virtud del hombre, y condena la violencia como una huida hacia adelante de la cobardía humana. Leemos que un día Zoroastro (Zaratrusta), preguntó a Ahoura Mazda (Aur Mazda), nombre Persa para designar a Dios: “¿Cómo se alimentaba el primer hombre?” Y Ahoura Mazda respondió: “Comía fuego y bebía luz.” La luz es una cosa y el fuego es otra. Es el fuego lo que produce la luz.

OMRAAM MIKHAËL AÏVANHOV

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