Estos días, el yoga se ha vuelto un tema popular de discusión. En efecto, a veces les he
hablado sobre los distintos tipos de yoga que vienen principalmente de
India y Tibet, pero también de China, Japón, Egipto y Persia.
Todas las
religiones tienen su propia forma de yoga, incluso la cristiandad.
Sí, los cristianos siempre han
practicado la adoración, oración, contemplación, devoción y amor a Dios, En
efecto, estas son las características más salientes de la religión cristiana, y
en India esto es conocido como Bhakti-yoga, el yoga de la devoción, adoración y
amor espiritual.
Esta forma de yoga le acomoda más a algunos
temperamentos que a otros: algunas personas tienen dones y cualidades
distintas, y necesitan expresarse y desarrollarlos de otra manera. Los senderos
que conducen al Creador no tienen número, y aunque los cristianos se han
limitado a un camino (y no debemos criticarlos, pues se trata de un camino
maravilloso), la tradición hindú es más rica, pues enseña muchos métodos
distintos.
Para quienes son dados a estudiar y
a la reflexión filosófica, y les gusta trabajar con su mente, existe el yoga
del conocimiento: Jnana-yoga, el camino hacia Dios a través del
uso de la propia inteligencia.
Otros no tienen un gusto por lo científico
o filosófico, y no tienen el menor deseo de caer de rodillas en adoración o
contemplación, pero tienen voluntad y energía abundante, y el deseo de trabajar
y servir a otros con desinterés. Para ellos está el Karma-yoga, el yoga de las buenas obras, de los logros en el plano
físico, de cumplir con el deber sin esperanza de pago o recompensa.
Karma-yoga
es el yoga del servicio gratuito, altruista.
Para quienes desean controlarse a
sí mismos y dominar sus instintos e impulsos, y las tendencias de su naturaleza
inferior, está el Raja-yoga: A través de la concentración y el
autocontrol, buscan perderse en el Todopoderoso. Se vuelven los reyes (“Raja”
significa rey) de su propio reino interior.
Kriya-yoga es el yoga de la luz. Este es el yoga del gran Babaji,
y consiste en pensar en luz, en conocerla y entender la luz y los colores, y
dibujarlos en nuestro propio interior para proyectarlos alrededor. Es una forma
magnífica de trabajar.
Hatha-yoga es para quienes quieren ejercicio físico, que
disfrutan adoptando las posturas o asanas, que es como les llaman. El
Hatha-yoga es el tipo de yoga más ampliamente difundido en Occidente.
Desafortunadamente, sin embargo, los occidentales no tienen el mismo
temperamento o constitución que los orientales…
Agni-yoga es
el yoga del fuego, en donde uno piensa en el fuego, trabaja con fuego, y
enciende el fuego interior. Dado que el fuego es el origen de toda la creación,
Agni-yoga es otro sendero hacia Dios.
Shabda-, o Mantra-yoga es el yoga de la Palabra. Consiste
en pronunciar ciertas fórmulas o mantras en ciertos momentos específicos, una
cierta cantidad de veces, con un cierto grado de intensidad. Las palabras
poseen poder, y quien sabe como utilizarlo, puede obtener benéficos resultados.
Y ahora les quiero hablar de una
forma de yoga que sobrepasa a todas las otras: el yoga del sol. Esta forma de yoga era bien
conocida en el pasado: los griegos y egipcios la practicaban, así como los
persas, aztecas, mayas y tibetanos. Pero en estos días está casi abandonada,
especialmente en el mundo occidental.
El nombre “Surya-yoga” viene del nombre sánscrito del sol: Surya.
Este es el tipo de yoga que
prefiero sobre todos los demás, pues incluye y suma a todos los otros. Sí, ¿por
qué no combinar todos los distintos tipos de yoga en uno solo?
Los discípulos de la Fraternidad Blanca
Universal deben romper los caminos angostos, limitados del pasado. Representan
la nueva humanidad que debe crecer y desarrollarse en cada dominio.
Deben actuar con desinterés absoluto,
y eso es Karma-yoga. Deben amar, buscar y adorar a Dios, y eso es Bhakti-yoga. Deben meditar y practicar la concentración, de modo que reinen sobre su
propia población de células, y eso es Raja-yoga. Cuando se sientan perfectamente quietos y meditando, o ejecutando los movimientos de
nuestra gimnasia, o danzando la
Paneurritmia , están practicando una forma de Hatha-yoga.
Cuando se rodean mentalmente con luz y
color, y trabajan para construir un aura brillante, luminosa, está practicando
Kriya-yoga. Cuando fijan su mente en el fuego, llamándolo para que queme todas
sus impurezas, eso es Agni-yoga. Practican Shabda-yoga cuando se esfuerzan por controlar cada palabra que dicen, y están constantemente en guardia
para no decir nada que pueda causar divisiones entre los seres humanos o
infectarlos con duda o desesperanza: procuran, al contrario, usar su facultad
de habla para crear nueva vida.
Finalmente, cuando enfocan toda su atención en el sol, amándolo y buscando
unirse con él,
viéndolo como una puerta al cielo, la manifestación de Cristo, como
representante de Dios, están practicando Surya-yoga.
Los discípulos que practican Surya-yoga no rechazan ninguno de
los otros tipos de yoga:
al contrario, los usan para volverse un ser completo, y realizarse a sí mismos
en todas las formas.
Omraam Mikhael Aivanhov

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